El Ayuntamiento cede la plaza de la Giralda a un empresario privado para una gala con Juanma Moreno de invitado
El Ayuntamiento de Sevilla ha organizado a los pies de la Giralda la entrega de premios de la revista Escaparate y su posterior cena de gala. Para ello, las plazas Virgen de los Reyes y del Triunfo se cerraron al público durante buena parte de la jornada del jueves, reservando este espacio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco a la celebración de un evento privado que tuvo a la alta sociedad sevillana como protagonista y al que asistió como invitado el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, entre otros altos cargos. El evento, además, ha contado con ayudas públicas tanto municipales como autonómicas.
Desde el Gobierno local aseguran que la organización de la fiesta se ha realizado “conforme a la legalidad”, pero la imagen de uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad acotado para un evento de lujo ha provocado numerosas reacciones y críticas en redes sociales. “Nuestro patrimonio privatizado y convertido en un escaparate”, ha reprobado la portavoz de Podemos Sevilla, Susana Hornillo, sumándose al rechazo que sobrevuela las redes.
Las críticas también iban dirigidas a las restricciones en el acceso, pues el entorno de la Giralda –por donde circulan a diario miles y miles de personas– estuvo ocupado por vallas, mesas y otros elementos para la preparación de la gala. Durante el desarrollo del acto, el acceso quedó reservado a los asistentes e invitados, entre los que se encontraban representantes de la política y de distintos ámbitos de la sociedad sevillana.
La polémica cena, que contó con el patrocinio de la Junta, también ha alcanzado al Parlamento andaluz. Adelante Andalucía ha registrado una pregunta para conocer los detalles del coste que ha tenido para la administración pública y su relación con la empresa organizadora. La formación liderada por José Ignacio García pregunta directamente: “¿Cuánto dinero público ha invertido la Junta de Andalucía en el patrocinio de este evento?”.
Prohibido por normativa
El estupor que recorrió las redes también lo sintió Javier Navarro, arquitecto y profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Sevilla, que comenta que el fenómeno de ocupar espacios públicos para eventos privados es una dinámica que el sector intenta asentar. Pone ejemplos, como el cierre de la Fontana di Trevi por la marca Fendi, que financió la restauración de la joya arquitectónica con 2,18 millones de euros, o el cierre de puertas del Park Güell para Louis Vuitton por el que la compañía pagó 573.000 euros.
Este periódico ha consultado al Ayuntamiento de Sevilla –organizador y promotor del evento– el coste que ha supuesto ceder este espacio patrimonial protegido por normativa para la celebración del evento, pero aún no ha obtenido respuesta. Sí garantizan que la ocupación del espacio “se ha autorizado conforme a los requisitos que establece la ordenanza para que se produzca la ocupación para el evento celebrado”. A ello, añaden que “todo se ha hecho conforme a la legalidad, con sus correspondientes informes técnicos y jurídico y por eso se ha autorizado, tal y como se ha hecho otros años”.
La Ordenanza reguladora de la ocupación de los espacios públicos del conjunto histórico declarado de la ciudad de Sevilla con actividades y eventos efímeros recoge, desde 2008, que “queda prohibida la ocupación de las Plazas Virgen de los Reyes y del Triunfo para el desarrollo de los eventos y actividades regulados en la presente ordenanza”. No obstante, contempla un matiz en el artículo 12, donde se prohíbe “el desarrollo de eventos publicitarios, sin perjuicio de lo que resulte autorizable al amparo de la Ordenanza Reguladora de la Publicidad visible desde la vía pública de 25 de febrero de 1999 y de lo establecido en la presente sobre la referencia a patrocinios”.
Asimismo, su artículo 3 incluye algunas de las actividades que quedan excluidas de esta prohibición, como rodajes, publicidad, fiestas tradicionales como la Semana Santa y actos electorales. También se admiten eventos que por su “corta duración, carecer de instalaciones o precisar instalaciones de escasa entidad” permitan una “previsión razonable” de no producir una incidencia relevante sobre el espacio en que tengan lugar o su entorno, un supuesto en el que podría encajar el acto de Escaparate.
“La ciudad al servicio de unos pocos”
El arquitecto urbanista Navarro hace hincapié en que este acto es “grave”, por cuanto “se da carta libre” al sector privado. Desde el punto de vista técnico jurídico, menciona, habría cuestiones a resolver, “porque hay excepciones que se pueden argüir, como la ocupación que produce la Semana Santa, ya que hay excepciones contempladas para fiestas tradicionales y, también, actos electorales”. En todo caso, contempla que la justificación va encaminada a la breve duración de la cita, de una noche, “y que la huella que deje en el espacio pueda ser nula, es por donde podrían escapar”.
Sin embargo, el especialista en patrimonio advierte de otros problemas que se dan en el entorno y que contemplan los planes especiales de conservación patrimonial: la contaminación acústica y lumínica, que puede afectar a la población de vencejos que hay en la Giralda, por ejemplo. “Tampoco sabemos si ha habido algún tipo de desperfecto”, cuestiona el experto.
“Este evento es inexplicable, más si le añadimos el contexto social sevillano, que está muy tensionado por la presión de las viviendas turísticas, la ocupación de los veladores, o con eventos como el Festival Icónica en la plaza de España”, apunta Navarro. “Las imágenes de ayer pesaron mucho y nos habla de un evento dirigido a unas determinadas esferas sociales y de poder”, advierte el arquitecto, que ha resumido el episodio de este jueves con dejar “la ciudad al servicio de unos pocos”.
En la misma línea, la iniciativa política ciudadana Sevilla se levanta ha rechazado rotundamente el acto: “Estamos en la Sevilla de la eventización, de la privatización –permanente o puntual– del espacio público, del no cumplimiento de las normas, del trato de favor al amigo y de lo estridente”, ha condenado en su perfil de X.
Tanto el Ayuntamiento de Sevilla como el alcalde José Luis Sanz han evitado exponer en redes sociales que acudieron al evento. Quien sí lo hizo fue el presidente andaluz, Juanma Moreno, que reivindicó durante la entrega de galardones que los Premios Escaparate “ayudan a proyectar la marca Andalucía en el mundo”.
Otras cesiones al empresario
Por su parte, Mario Niebla del Toro, fundador de la revista mensual ‘Escaparate’, publicó varias fotografías en las que se mostraban cómo había quedado “impecable” las plazas Virgen de los Reyes y del Triunfo. El director y periodista también es hermano mayor de la Hermandad del Rocío de la Macarena. Cargo por el que fue protagonista de una polémica a raíz de la colaboración entre la hermandad y el hotel Hesperia para ofrecer “paquetes exclusivos” para los turistas en la caseta de la Feria de este año.
En esta vertiente, cabe mencionar que el Ayuntamiento hispalense cedió varios locales públicos a la hermandad ubicados en el parque de los Perdigones en diciembre de 2025. En aquel entonces, el alcalde expresó que estos cubículos “llevaban demasiado tiempo cerrados” y, por ello, apostaron “por darles una nueva vida con un uso social que conectara con los valores de la ciudad. La cesión administrativa durará 30 años y será gratuita, para lo que la hermandad prevé la organización de varios espacios de formación e integración social.
Ahora, la celebración de los Premios Escaparate ha vuelto a poner el foco sobre el uso de espacios y bienes públicos para iniciativas de carácter privado, especialmente cuando se trata de enclaves protegidos y de gran valor patrimonial, como es el entorno de la Giralda. Las dudas sobre las condiciones concretas de la cesión y el coste para las administraciones deja todavía preguntas por responder sobre los criterios que rigen estas autorizaciones y sobre hasta dónde puede llegar la utilización del espacio público para este tipo de eventos.