El incendio de Niebla salta a la provincia de Sevilla y obliga al desalojo puerta a puerta de El Madroño y cuatro pedanías
Uno de los mayores temores de las autoridades en relación con el incendio de Niebla está empezando a tomar forma: que dé el salto a la provincia de Sevilla. Así ha ocurrido en la jornada de este lunes, cuando se ha ordenado el desalojo del municipio sevillano de El Madroño (el más pequeño de la provincia) y sus cuatro pedanías, lo que afecta a 286 las personas afectadas: alrededor de 180 en el núcleo principal y 106 en las aldeas de El Álamo, Juan Antón, Juan Gallego y Villargordo. La operación la está llevando a cabo la Guardia Civil puerta a puerta.
El Ayuntamiento madroñero ha señalado en un comunicado que los vecinos se desplazan “en calma y de forma ordenada” hacia el Centro de Participación Activa del también municipio sevillano de El Castillo de las Guardas, ubicado en calle Camino de Peñaluenga. “Allí está todo dispuesto para recibirnos y cubrir nuestras necesidades esenciales”. Además de los de la provincia de Sevilla, se ha ordenado el alejamiento preventivo de las pedanías onubenses de Montesorromero y Las Delgadas.
Los planes de contingencia tienen en cuenta la elevada proporción de personas mayores de 65 años y las limitaciones de una red viaria condicionada por la orografía y el entorno forestal. El alejamiento se realizará hacia El Castillo de las Guardas a través de las carreteras provinciales que conectan con la A-476.
Desalojo provocado por el humo
El dispositivo ha previsto la asistencia necesaria para aquellas personas que tengan dificultades de movilidad o no dispongan de medios propios de transporte. La Guardia Civil y los servicios de emergencia están coordinando las salidas y mantienen el control de las rutas, preavisando además al Hospital de Riotinto de la posible movilización de ambulancias colectivas debido a la edad avanzada de parte de la población. No se han registrado incidencias sanitarias relacionadas con el incendio durante la jornada.
El Consorcio de Bomberos de Sevilla, dependiente de la Diputación, ha desplazado efectivos de los parques de Santiponce y Sanlúcar la Mayor, cada uno de ellos con un vehículo autobomba rural pesada (BRP) para apoyar in situ las tareas de desalojo preventivo.
La teniente alcalde del municipio, Sandra Acevedo ha sostenido que el desalojo finalizó sobre las 16 horas, realizándose “con calma”. “Tenemos que salir, principalmente por el humo”, ha añadido, aunque muchos residentes ya habían partido en dirección a segundas residencias o viviendas de amigos y familiares.
Aznalcóllar se libra por ahora
Los municipios de Aznalcóllar y El Madroño han permanecido en preaviso de desalojo desde este domingo, aunque en el caso de Aznalcóllar (con unos 6.000 habitantes), la “evolución favorable del viento” ha evitado momentáneamente que se tome esta medida. De la misma manera, se había recomendado desde el puesto de mando avanzado que los consistorios avisasen a sus vecinos, para que estos preparasen mochilas con ropa, medicamentos y documentación.
En la provincia de Huelva, la medida ha afectado únicamente a Las Delgadas con una población censada de 29 personas y a Monte Sorromero con seis. Sus vecinos serán trasladados al centro de atención habilitado en el Teatro Municipal Ruiz Tatay de Zalamea la Real. El trayecto previsto tiene unos 14 kilómetros entre Las Delgadas por la HU-6104, continúa por la A-476 y la N-435 y finaliza en Zalamea la Real. El Teatro Ruiz Tatay dispone de capacidad suficiente para acoger a estas personas junto a los vecinos que ya permanecen alojados en el centro.
El espejo de Berrocal y Zalamea
Ahora estos vecinos se miran en el espejo de los desalojados de Berrocal y varias aldeas de Zalamea la Real, en Huelva, los primeros que tuvieron que abandonar sus hogares por este siniestro. Se encuentran acogidos en el teatro de Zalamea, donde este lunes han mostrado su “preocupación” e “incertidumbre” ante una situación que afecta a varios municipios del Condado de Huelva y de la Cuenca Minera, después de que muchos hayan tenido que dejar sus casas por la proximidad del fuego.
En declaraciones a Europa Press, los vecinos han mostrado su desasosiego ante este desastre natural que ya ha recorrido más de 20.000 hectáreas. Algunos han lamentado haber tenido que dejar algunos animales al tener que salir corriendo tras el aviso de evacuación. De este modo, una vecina de Berrocal ha explicado que tuvieron que dejar a sus caballos y mulos, que ya han sido desalojados y reubicados en Paterna del Campo, mientras que otra vecina del núcleo del Membrillo Alto, de Zalamea la Real, ha señalado que en su casa se ha quedado su gato al que “no pudo coger” porque “no es tan fácil como coger a un perro”, al tiempo que ha explicado que pidió a los bomberos que, “por favor”, estuvieran pendientes de él.
“Fui ayer porque quería coger las cosas para el trabajo, pero al final hasta que mi casa no esté a salvo yo no me voy a trabajar. Y la preocupación que tengo es mi gato, que tengo ahí el gato, que intentaré después entrar, pero si el fuego está próximo no me van a dejar pasar. Él está bien, lo veo por las cámaras que tengo en casa, en el patio y está bien”, ha añadido.
“Si es crítico, pues es crítico”
Otra vecina de Berrocal ha señalado que aunque están fuera de sus casas en el teatro de Zalamea “están bien” pero “preocupados” y con la incertidumbre de cómo encontrarán sus casas, que se ubican en diseminados por los que ha pasado ya el fuego. “Estamos esperando a ver cuándo nos dicen que podemos ir para allá. Tuvimos que salir por El Madroño a Nerva y luego acá”, ha dicho esta vecina antes de apuntar que esperan con “paciencia” porque “si es crítico, pues es crítico”.
De otro lado, un vecino de Berrocal ha explicado que el desalojo “fue por el humo, igual que está pasando con El Madroño, que el humo afecta a mucha población a la hora de respirar”, por lo que les dijeron que tenían que salir y no les dio “mucho tiempo a nada”. “Y hoy hemos vuelto, nos han dejado pasar, están dejando pasar a la gente para echarle comida a animales, para echarle agua, coger algunas cosas, y eso sí, están dejando. Y hemos vuelto otra vez al pueblo y vamos a ver qué va a pasar”, ha dicho.
También otro vecino ha lamentado que tuvo que dejar a sus animales, caballos de sus hijos y dos mulos, que han sido reubicados en otros municipios, toda vez que ha agradecido la atención que se les está prestando, ya que han tenido “atención médica, psicológica, comida” y “no ha faltado de nada”. Este vecino es consciente de que tiene que tener “paciencia” porque “el fuego está descontrolado”.
De otro lado, el alcalde de Zalamea la Real, Diego Rodríguez, ha señalado este lunes que la situación del incendio forestal que afecta a la zona sigue siendo “complicada” debido al viento y a la violencia de las llamas, las cuales avanzan en dirección a El Madroño, en la provincia de Sevilla, tras afectar principalmente a la zona de Marigenta y Berrocal.
La incertidumbre de los afectados
“Queremos siempre anticiparnos. No es lo mismo que llegue el mensaje de alerta y tengan que salir corriendo a que estén preparados con sus pertenencias listos para abandonar sus casas”, ha remarcado el regidor, quien ha detallado que el Teatro Municipal sigue habilitado como punto único de encuentro y recepción, contando además con la capacidad adicional del colegio público San Vicente Martí en caso de ser necesario.
Respecto a los evacuados, el alcalde ha indicado que la mayoría suele realojarse en segundas residencias o viviendas de familiares, por lo que se estima que sólo una minoría de la treintena de vecinos potencialmente afectados acuda al recurso municipal.
En relación con el impacto psicológico tras dos noches fuera de sus hogares, Rodríguez ha destacado la incertidumbre de los vecinos por el estado de sus fincas y animales. En este sentido, ha precisado que únicamente se están concediendo permisos puntuales de acceso a la zona evacuada para “personas que tengan animales o necesiten retirar medicamentos crónicos”.
Finalmente, al ser cuestionado sobre las similitudes de este fuego con el gran incendio de 2004, el alcalde ha lanzado un mensaje de “cautela” ante posibles giros en la dirección del viento o complicaciones provocadas por el humo durante las horas centrales de la tarde, subrayando que Berrocal “está completamente blindado por Infoca y la UME” para evitar que las llamas alcancen el núcleo urbano.