La muerte de un trabajador de 48 años en Sevilla eleva ya a tres los fallecidos por golpe de calor en Andalucía este verano
El consejero en funciones de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha confirmado este miércoles un nuevo fallecido por golpe de calor en Andalucía, que ya registra tres muertos por la ola de calor. Se trata de un trabajador, de 48 años, que se desvaneció en la calle en Sevilla capital este pasado martes y por el que no se pudo hacer nada para evitar el fatal desenlace.
De esta manera, ya son dos casos los que se han registrado en la provincia de Sevilla. El primero fue el de una mujer de 71 años en el municipio de Sanlúcar la Mayor, mientras que el segundo fue un vecino de Almería de 68 años.
“Se trata de un hombre de 48 años de nacionalidad extranjera, que ha fallecido tras una exposición prolongada a altas temperaturas en la vía pública. Por el momento, al no tener historia de salud en Andalucía, se desconoce si presentaba antecedentes personales considerados factores de especial de riesgo contemplados en el Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2026”, ha ampliado la Junta en una nota.
Casi 1.100 incidencias por el calor
En declaraciones a los medios en un acto en Sevilla, Antonio Sanz ha instado a los ciudadanos a “no bajar la guardia” ante las altas temperaturas que se esperan en las próximas horas, con máximas de hasta 42 grados. Desde que se activó el protocolo para combatir el calor, las urgencias andaluzas han atendido 1.081 casos como consecuencia de las temperaturas extremas. Hace dos días, los casos atendidos eran 800.
Para reducir el impacto sobre la salud asociado al incremento de la temperatura estival y a posibles olas de calor, la Junta de Andalucía mantiene activo el protocolo por altas temperaturas desde el 15 de mayo al 30 de septiembre. En concreto, su estrategia se basa en la predicción de olas de calor a partir de la información facilitada por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y el establecimiento de niveles de alerta según el grado de riesgo por exceso de temperatura.
El protocolo abarca también la identificación de los grupos de población más vulnerables a los efectos del calor, y la coordinación con las distintas administraciones y entidades públicas y privadas competentes para identificar, seguir y atender a los grupos de riesgo, y para implementar medidas preventivas correspondientes en cada sector.
Atención primaria, el epicentro
Las poblaciones “dianas” son las personas mayores de 65 años; los enfermos crónicos; las personas que toman un medicamento que pueda influir en la adaptación del organismo al calor como diuréticos, hipotensores, antidepresivos, neurolépticos, anticolinérgicos y tranquilizantes; los menores de cuatro años y los lactantes y personas con trastornos de la memoria, con dificultades en la adaptación al calor y que consumen alcohol y drogas.
También se pueden ver afectadas por el calor las personas que viven solas, sin hogar, con condiciones económicas desfavorables, con exposición excesiva al calor por estancia en centros educativos, por razones laborales (como trabajo manual en el exterior o con elevado contacto con ambientes calurosos) o por practicar deportes de gran intensidad física o actividades de ocio especialmente entre las 14 y las 19 horas.
La mayoría de esas urgencias por calor (747) han sido atendidas en atención primaria y el resto, en los hospitales. Hasta el 7 de julio, han sido 13 las personas con golpe de calor, nueve de las cuales siguen ingresadas. Esos golpes de calor se han registrado en Sevilla (seis casos); Almería (tres); Cádiz (dos); y en Córdoba y Jaén, con un caso cada una respectivamente.