Segunda víctima por golpe de calor en Andalucía: muere una mujer de 71 años en Sanlúcar la Mayor (Sevilla)
Una mujer de 71 años ha fallecido este jueves tras exponerse a altas temperaturas en el interior de su vivienda, en el municipio sevillano de Sanlúcar la Mayor. Se trataría de la segunda víctima por golpe de calor en Andalucía desde el inicio de la temporada de altas temperaturas.
Así lo ha informado la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía en una nota, en la que ha explicado que el caso presentaba antecedentes personales que consideran factores de “especial de riesgo”, contemplados el Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2026.
Desde el inicio de la temporada, según los últimos datos disponibles, se han registrado 800 urgencias por patologías relacionadas con el calor, de las que 564 se han atendido en atención primaria y 236 en atención hospitalaria. Se han registrado ocho casos de golpes de calor en la comunidad, todos han requerido ingreso hospitalario, cuatro aún permanecen ingresados, y dos han fallecido.
Para reducir el impacto sobre la salud asociado al incremento de la temperatura estival y a posibles olas de calor, como la que se ha declarado desde este viernes hasta el martes 7 de julio en Andalucía, con especial atención a los colectivos más vulnerables, la Junta de Andalucía ha indicado que mantiene activo el Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2026 desde el 15 de mayo al 30 de septiembre.
En concreto, su estrategia se basa en la predicción de olas de calor a partir de la información facilitada por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y el establecimiento de niveles de alerta según el grado de riesgo por exceso de temperatura; la identificación de los grupos de población más vulnerables a los efectos del calor, y la coordinación con las distintas administraciones y entidades públicas y privadas competentes para identificar, seguir y atender a los grupos de riesgo, y para implementar medidas preventivas correspondientes en cada sector.
Las poblaciones “dianas” son las personas mayores de 65 años; los enfermos crónicos; las personas que toman un medicamento que pueda influir en la adaptación del organismo al calor como diuréticos, hipotensores, antidepresivos, neurolépticos, anticolinérgicos y tranquilizantes; los menores de cuatro años y los lactantes y personas con trastornos de la memoria, con dificultades en la adaptación al calor y que consumen alcohol y drogas.
También se pueden ver afectadas por el calor las personas que viven solas, sin hogar, con condiciones económicas desfavorables, con exposición excesiva al calor por estancia en centros educativos, por razones laborales (como trabajo manual en el exterior o con elevado contacto con ambientes calurosos) o por practicar deportes de gran intensidad física o actividades de ocio especialmente entre las 14 y las 19 horas.
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