La mayor sociedad de neumología del mundo pide prohibir las encimeras de cuarzo y critica las tácticas de la industria
La Sociedad Torácica Americana (ATS), la organización de salud respiratoria más influyente a nivel mundial, alerta en un informe oficial sobre la epidemia global y devastadora de silicosis provocada por la manipulación de encimeras de piedra artificial con sílice cristalina y aboga por la prohibición y eliminación de este material. Según los especialistas, esta situación ha desbordado los sistemas preventivos y está afectando a miles de trabajadores jóvenes en condiciones de gran vulnerabilidad en todo el mundo, una situación que se ha agravado por la influencia de los intereses económicos y el “lobby” de los fabricantes, a quienes acusa de actuar como hizo la industria del amianto.
El informe, firmado por un equipo interdisciplinar de 24 expertos internacionales, recalca que las medidas de prevención propuestas por la industria y las administraciones públicas —como el uso de agua para el corte, la ventilación o las mascarillas— han fracasado estrepitosamente a la hora de proteger a los operarios, ya que las exposiciones al polvo tóxico siguen superando habitualmente los límites legales de seguridad. Ante este panorama, el documento dictamina que la eliminación en origen del peligro es la medida de control más eficaz y pide que se abandone de forma gradual la fabricación de piedra artificial que contenga sílice cristalina. Siguiendo el histórico precedente de Australia —que prohibió el material en 2024—, la sociedad médica insta al resto de países a replicar este enfoque y recuerda que depender de medidas parciales es inadecuado cuando “la eliminación es tanto posible como necesaria”.
Críticas a la industria en España
El comité científico lanza una durísima crítica al papel que ha jugado la industria productora frente a esta crisis. El informe denuncia cómo los intereses económicos y el “lobby” de los fabricantes en lugares como la Unión Europea han retrasado la adopción de normativas más estrictas y promovido un falso concepto de “uso seguro”, utilizando tácticas de presión comercial y política que, según los autores, “recuerda a las empleadas por la industria del amianto”. Además, exponen que las presiones del sector han complicado la transparencia y han buscado restar importancia a la verdadera magnitud del brote. Los expertos tampoco avalan ciegamente los nuevos productos “bajos en sílice” que han empezado a comercializar las marcas, advirtiendo de forma expresa que no deben considerarse “intrínsecamente seguros”, ya que los materiales sustitutos podrían seguir albergando importantes peligros respiratorios.
Los especialistas recuerdan que los primeros casos de esta epidemia se detectaron en España y aluden al papel de uno de los gigantes del sector, la empresa Cosentino, que ha sido condenada por no advertir durante años del riesgo a los trabajadores de una marmolería de Vigo y ha abonado indemnizaciones a trabajadores propios o de otras marmolerías enfermos de silicosis. España, recuerdan, se ha convertido en “un epicentro europeo de la silicosis” y es “sede de uno de los mayores fabricantes de piedra artificial”, al tiempo que recuerdan que en nuestro país “la presión de la industria ha complicado la transparencia, con esfuerzos documentados para influir en los informes e iniciativas filantrópicas que restaron importancia a la epidemia”.
En España la presión de la industria ha complicado la transparencia, con esfuerzos documentados para influir en los informes e iniciativas filantrópicas que restaron importancia a la epidemia
En España, la epidemia de silicosis por esta causa está en plena explosión y sin visos de detenerse. En el año 2000 se detectaron 15 casos y la cifra se ha ido disparando desde entonces, hasta llegar a más de 600 nuevos partes de silicosis el año pasado, según datos del Ministerio de la Seguridad Social. En 2023, el Gobierno creó un Grupo de trabajo, 'Sílice cristalina respirable', dentro de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, para abordar esta situación, con presencia de los sindicatos y las empresas, pero siguen sin tomarse medidas. El único paso fue un informe del Ministerio de Sanidad en 2025 titulado La remergencia de la Silicosis en España, que pedía que se abordara el debate sobre la prohibición de estos materiales.
En este sentido, el informe de la ATS también censura abiertamente el fracaso de los sistemas de salud pública y de las normativas de vigilancia gubernamentales. El documento expone que existen lagunas críticas y sistémicas en el cribado médico de los trabajadores a nivel mundial, caracterizadas por normativas inconsistentes, escaso cumplimiento empresarial y un enorme subregistro de afectados. Al carecer de vigilancia proactiva —como la realización de tomografías computarizadas periódicas en el sector—, los sistemas de salud públicos terminan detectando la enfermedad solo cuando el operario ya presenta síntomas graves, lo que retrasa los diagnósticos y exacerba las desigualdades en la atención médica.
“Un paso de gigante”
Alfredo Menéndez Navarro, catedrático de la Universidad de Granada (UGR) y coautor del informe, destaca que es producto de meses de trabajo de un panel internacional de especialistas en neumología, salud pública, medicina del trabajo, epidemiología, historia y sociología. Además de actualizar el conocimiento científico sobre la silicosis por piedra artificial, recuerda, el documento señala que las medidas de prevención disponibles no garantizan un uso seguro de este material y contempla su sustitución o eliminación. “Esto es un paso de gigante ante las estrategias de generación de duda o ignorancia que desarrollan los fabricantes”, asegura. “Cuestiona la línea fundamental de defensa de las industrias productoras, que argumentan que el producto es seguro y que el problema lo tienen los manipuladores por trabajar sin las adecuadas medidas de seguridad”, asegura
Esto es un paso de gigante ante las estrategias de generación de duda o ignorancia que desarrollan los fabricantes
Antonio León Jiménez, jefe de Servicio de Neumología del Hospital Puerta del Mar de Cádiz, centro de referencia de silicosis por piedra artificial, subraya la importancia de que un organismo como este se plantee la posible prohibición de estos productos. “Este es un paso que parece inevitable y deseable, ya que a pesar del conocimiento y concienciación existente en nuestro país sobre las medidas de prevención, siguen apareciendo casos en trabajadores de la piedra artificial, incluso con tiempos de exposición cortos”, explica.
Cristina Martínez, experta en silicosis y miembro del área de enfermedades respiratorias de origen medioambiental de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), destaca que la conclusión del informe es que el material es el culpable de todo. “En la SEPAR estamos trabajando en un artículo similar junto con la Sociedad de Medicina del Trabajo que publicaremos pronto”, anuncia. “Está causando una enfermedad grave que afecta a jóvenes trabajadores, a veces con consecuencias fatales y eso es inasumible. Creemos que esos materiales con un 90% de sílice cristalina desde luego hay que prohibirlos y que deberían ser materiales con un porcentaje muchísimo más pequeños, en torno al 10 o 15% como mucho y con vigilancia estrecha”.
Inacción de las autoridades
Óscar Bayona, de la Secretaría de Salud Laboral del sindicato Comisiones Obreras (CCOO), critica la inacción de las autoridades ante este problema. “En Australia se optó por el abordaje más enérgico, que es la prohibición de los materiales, en California se están planteando la prohibición, y en España, con muchísimos más casos, no hay cambios significativos en la legislación”, señala. “Lo que dice este informe es que, aun aplicando o reforzando las medidas preventivas para la manipulación de estos materiales, no se garantizan niveles de exposición seguros ni que no vaya a haber consecuencias para la salud de los trabajadores, así que no hacer nada es quedarse muy corto”.
Las autoridades laborales están mostrando inacción,y eso puede tener graves consecuencias, como las que España ya está teniendo de forma dramática
Desde del sindicato también creen que el documento refleja un fracaso del sistema preventivo y denuncia falta de liderazgo de la Administración General del Estado y del Ministerio de Trabajo, que es quien tiene las competencias. “Nos incomoda que el grupo de trabajo de sílice cristalina respirable creado en la Comisión Nacional por el Ministerio de Trabajo esté dando resultados muy escasos”, afirma Bayona. “Nos parece que las autoridades laborales, tanto en España como a nivel europeo, están mostrando inacción, ya no solo para tomar decisiones, sino a la hora de estudiar la información disponible, y eso puede tener graves consecuencias, como las que España ya está teniendo de forma dramática”.
Fernando Arévalo, presidente de la Asociación de Afectados por Silicosis del Aglomerado de Cuarzo (ASAC), considera que el informe confirma sus denuncias y reivindicaciones. “En España, todas las decisiones que se están tomando son insuficientes y vamos a la cola a la hora de atajar esta epidemia”, dice. Su asociación está conformada por extrabajadores de Cosentino que han llevado a la empresa a los tribunales por haber retrasado y ocultado su diagnóstico. “Nosotros nacimos porque Cosentino decía que en la empresa no había problemas de silicosis”, relata. “Yo me he tirado 19 años trabajando en Cosentino y me tuvieron oculto el diagnóstico cinco años, al igual que a muchos trabajadores, y siguen haciéndolo hoy día. Nacimos para desmentir y derribar ese muro en el que decían que la empresa no tenía problemas, argumentando que solo era culpa de los marmolistas por no adoptar las medidas de seguridad”.
Para ASAC, este informe es un espaldarazo a las víctimas de esta epidemia que llevan años denunciando la situación. “Corrobora las investigaciones en las que hemos colaborado aquí en España, y viene a decir que no hay una forma segura de trabajar el material”, destaca Arévalo. “Hay afecciones muy graves en trabajadores cada vez más jóvenes, por lo que está claro que se deberían tomar decisiones drásticas como en Australia y como en California, que ya ha prohibido el corte en seco y está en fase de prohibir el material superior al 1% de sílice”.
España, a mucha distancia del resto
Para Alfredo Menéndez es muy llamativo que gobiernos como los de Australia y California, con muchísimos menos casos que España, hayan adaptado medidas de prevención más estrictas e incluso la prohibición del producto. “Llama la atención la inacción en España” afirma. “Nosotros presentamos el informe de la reemergencia en el grupo de trabajo Sílice Cristalina de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo en febrero de 2025 y en el Ministerio de Sanidad, en abril del mismo año. Han tenido las evidencias de primera mano sobre la magnitud del problema en nuestro país y los sectores causantes y un año y medio después se ha hecho muy poco”, concluye.
A Fran Aragón, presidente de la Asociación de Afectados por Silicosis de Chiclana (ANAES), también le ha sorprendido la diferencia del número de casos entre España y el resto del mundo. “Nos imaginábamos que en Australia, donde han decretado la prohibición, y en California, donde pretenden hacerlo, esta estadística iba a estar más o menos igualada o por encima, pero vemos que España está muy encima de esos países y nos preguntamos qué está haciendo nuestro país que no toma medidas contundentes ya contra lo que está sucediendo”, asegura.
Para ANAES, el informe supone que la ciencia y la investigación respalda su posición. “Desde la asociación lo que queremos es que no haya más familias que pasen por lo que está pasando la mía, que yo soy enfermo” resume Fran Aragón. “Si el material no se puede trabajar de forma segura, que se prohíba. No esperamos otra cosa. Y viendo este documento creemos que la respuesta más contundente es la de Australia, que han mirado por sus ciudadanos y no quieren que enfermen. España debería tomar la misma medida”.
Alfonso Fernández, presidente de FEDESMAR (Federación Española de Asociaciones de Marmolerías), tampoco entiende que, siendo el país más afectado, España no haya tomado medidas más contundentes. “Consideramos que la administración tiene que formar parte activa en la solución”, asegura. “Además, no testó los problemas que podrían surgir de una manipulación inapropiada de este material y tenía que haberse anticipado para proteger los intereses sociales”. En cuanto a la prohibición, desde FEDESMAR prefieren apostar por una regulación tan restrictiva que en la práctica no sea rentable usar la sílice, y reconocen que la industria no informó como debía de los riesgos. “Durante un periodo muy largo, se desinformó o la información que se trasladó fue sesgada”, asegura. “Si cuando se empezaron a comercializar los aglomerados de cuarzo se hubiese definido con claridad meridiana que para transformarlos hacía falta cumplir todo esto, no estaríamos hablando de este problema”.
Desde Cosentino aseguran que la salud y la seguridad son una prioridad estratégica para ellos y dicen cumplir estrictamente con las medidas de salud y seguridad establecidas por las autoridades competentes en todos los países en los que desarrolla su actividad. “La compañía mantiene un firme compromiso con la protección de la salud de los trabajadores a lo largo de toda la cadena de valor y promueve activamente la aplicación de las mejores prácticas preventivas en el sector”, subrayan y recuerdan que han hecho un esfuerzo en innovación para crear una amplia gama de diseños con menos de un 10% de sílice cristalina.
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