El proyecto de una mezquita en Sevilla, primera bronca del futuro vicepresidente andaluz de Vox al PP de Moreno
La comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla, gobernado en minoría por el PP, debatirá este viernes si concede la licencia de construcción a un centro cultural islámico, con una mezquita, junto al Polígono Sur, uno de los distritos más desfavorecidos de la capital andaluza, donde se ubican las Tres Mil Viviendas.
La propuesta, aunque se trata de una iniciativa privada en suelo privado, requiere los pertinentes permisos del Consistorio, y esto ha soliviantado sobre manera a Vox, socio del alcalde José Luis Sanz (PP) para la aprobación de sus Presupuestos y, desde hace una semana, socio también del futuro Gobierno andaluz de Juanma Moreno.
El grupo municipal de Vox cargó duramente contra los populares el martes, tras conocerse detalles del proyecto, pero ha sido el propio líder de la ultraderecha en Andalucía, Manuel Gavira, a la sazón, vicepresidente 'in pectore' de Moreno, quien ha trasladado este miércoles la polémica al Parlamento, anunciando que harán lo posible por “paralizar” la construcción de la mezquita y, de paso, forzando un simil extraño entre esta iniciativa privada y la famosa “prioridad nacional”, el concepto antiinmigrante que aparece en el pacto PP-Vox. “Estamos en contra de la islamización de nuestros barrios y de esta prioridad musulmana”, ha dicho.
Gavira se ha llevado consigo al Parlamento un recorte del diario Abc, con el siguiente titular: La mezquita del Polígono Sur tendrá centro médico de 'prioridad musulmana', comedor e información para turistas. “Estoy esperando que todas esas personas que decían que Vox era racista, que lo digan ahora de esto. A todos esos que decían que la prioridad nacional era ilegal, que salgan ahora y digan algo de esto”, ha retado, durante la rueda de prensa.
El futuro vicepresidente andaluz ha aprovechado la polémica sobre la mezquita en Sevilla para defender, con más énfasis, algunos de los postulados xenófobos que aparecen en su acuerdo firmado por Juanma Moreno: la prioridad nacional, que plantea discriminar a los inmigrantes en el acceso a determinadas prestaciones sociales y a la vivienda protegida; pero también la eliminación de las clases de Lengua Árabe y Cultura Marroquí, que imparten 96 escuelas andaluzas para unos 2.000 alumnos.
“Esos defensores del Plan de Lengua Árabe y Cultura Marroquí, que sepan que aquí tienen un centro para dar lengua árabe y cultura marroquí, que no hace falta hacerlo en los centros públicos educativos de toda Andalucía”, ha remarcado Gavira, señalando la página del diario Abc. “Yo lo que quiero es que todos ustedes hoy se vayan con este concepto, prioridad musulmana, y todos los que decían que Vox era racista por lo de la prioridad nacional, que lo digan de esto”, ha insistido.
Un periodista le ha recordado que el concepto “prioridad musulmana” del titular era sólo “una licencia” de la periodista que firmaba esa noticia, y le ha preguntado por qué comparaba el proyecto de una entidad privada -como la mezquita de Sevilla- con la premisa de la “prioridad nacional” que afectará a los servicios públicos, una vez asumido por el futuro Gobierno de PP y Vox.
Gavira le ha afeado que trate de darle “lecciones lingüísticas” y ha insistido en subrayar que su grupo en el Ayuntamiento de Sevilla ha puesto el asunto en manos de los servicios jurídicos del partido para tratar de “paralizar” la construcción del centro cultural islámico. “Vamos a llevar todas las acciones judiciales, políticas y administrativas necesarias para que esto no pase”, dice.
El futuro consejero de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local ha comparado las mezquitas con los “centros de MENAS [menores extranjeros no acompañados]” que gestiona la Junta de Andalucía, y ha defendido que los políticos que permiten estos proyectos “no viven” cerca de ellos. El acuerdo de Gobierno firmado por Moreno y Gavira también incluye, literalmente, la frase: “No más MENAS”, junto a un “rechazo frontal” a que la Junta acoga a más niños extranjeros.
El centro cultural islámico de Sevilla, junto al Polígono Sur, tendrá una mezquita o sala de oración de 400 metros cuadrados y celosía andalusí en su revestimiento exterior. Este proyecto, de la Fundación Mezquita de Sevilla, está a la espera de la obtención de la correspondiente licencia, a la espera de que la comisión de Urbanismo se reúna el viernes para estudiar el expediente.
En cuanto a la mezquita en sí, que ocupará un 20% de la superficie total, estará en el interior del conjunto, “con forma de triángulo, al igual que el solar donde se asentará”, con una decoración inspirada en los paños de sebka de la Giralda, esto es, los paneles arquitectónicos con forma de red de rombos o celosía tan característicos del antiguo alminar, informa Europa Press.
Al hacerse público el proyecto, el grupo municipal de Vox difundió una nota de prensa cargando duramente contra sus socios del PP: “No sabemos si el Gobierno [municipal] del PP se ha rendido al hecho de que se instale con normalidad en Sevilla una cultura que denigra a la mujer; ayer ya lo vimos rindiendo homenaje al converso Blas Infante”, decía el portavoz municipal de esta formación, Gonzalo García de Polavieja.
Polavieja se estaba refiriendo al homenaje institucional al “padre de la patria andaluza” -como viene reconocido en el Estatuto de Autonomía-, celebrado el pasado lunes en el Parlamento, y al que asistió el presidente Moreno y todos los grupos de la Cámara, excepto Vox, que siempre ha dado plantón a estos actos.
Esta vez, su ausencia fue más llamativa, porque en cuestión de horas entrará a formar parte del Gobierno autonómico y Gavira será su vicepresidente, pero él mismo ha confirmado que seguirá ausentándose de estas efemérides porque, dice, “la Andalucía que queremos no es la que representa Blas Infante [al que siempre han tildado de ”islamista“, ”nacionalista“ y ”radical“] Queremos una Andalucía q sea más España”.
Otras mezquitas frustradas en Sevilla
El vicepresidente del patronato de la Fundación Mezquita de Sevilla, Jalid Nieto, ha explicado a Europa Press que la previsión es que las obras estén listas en un periodo máximo de tres años y que antes de que finalice este 2026 puedan comenzar los trabajos. “Se trata del punto de partida de un proyecto privado --recalca-- sobre suelo que no es municipal, a diferencia de lo que ocurrió en Los Bermejales, que dio problemas”.
En efecto, el primer intento de construir una mezquita fue en ese barrio periférico de Sevilla tras un acuerdo en 2004 con el Ayuntamiento, que presidía el socialista Alfredo Sánchez Monteseirín, que ceduñi una parcela junto a la ronda SE-30. Sin embargo, el proyecto contó con un rechazo vecinal durísimo e incluso hubo una sentencia al respecto por parte del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). Con posterioridad, parcelas de Santa Bárbara y Pino Montano fueron también opciones que estuvieron sobre la mesa.
Jalid insiste en la idea de ese carácter privado y en el hecho de que “se ajusta a la ley”. En cuanto a la mezquita, tendrá una capacidad para 400 o 500 personas, por lo que resta importancia al tamaño, dado que se trata de un proyecto “mucho más amplio y existen salas de oración similares en naves o bajos de edificios, parecido al complejo de la M-30 de Madrid, que también contiene salas de exposiciones, de reuniones y una escuela infantil”, por lo que prefiere referirse al proyecto como centro cultural islámico y no reducirlo todo a la mezquita.
La propia fundación ha sido quien ha adquirido el terreno, desechada la vía de la cesión municipal, y para hacer realidad la iniciativa cuenta con diferentes fuentes de inversión, totalmente privadas, según adelantó Abc, de modo que se garantizan que no haya trabas burocráticas y que el complejo, que tiene una altura de dos plantas --salvo la sala de oración, que tiene solo una-- pueda estar levantado en un corto espacio de tiempo en el terreno situado entre las calles Poeta Manuel Benítez Carrasco y Ronda Nuestra Señora de la Oliva, próximo al Parque Celestino Mutis.
El vicepresidente de la Fundación Mezquita de Sevilla valora, además, este emplazamiento y la posibilidad de colaborar de un modo u otro con una zona vulnerable de la ciudad, al tiempo que señala que para atraer una nueva fuente de riqueza a Sevilla, debe contener un centro de negocios e inversiones y una oficina de turismo “que pongan en relación los valores de la ciudad con todas las tierras tradicionales del Islam”.
El objetivo principal del futuro centro cultural islámico es servir como un “vibrante centro comunitario y un referente cultural islámico que satisfaga las necesidades espirituales, sociales y educativas de la comunidad musulmana sevillana”, ofreciendo un espacio para el culto, la enseñanza, el aprendizaje y la interacción intercultural. A la vez, busca “enriquecer la vida cultural de la ciudad y fomentar la convivencia armoniosa”, contribuyendo al desarrollo social y económico sostenible de Sevilla y “proyectando una imagen positiva del Islam”, como recoge dicho documento.
El presupuesto, estimado según el método simplificado del Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla (COAS), supera los diez millones de euros y cubre terreno, construcción, equipamiento y operación. En concreto, la adquisición del terreno, el coste total de la construcción, los costes técnicos, licencias municipales e impuestos, que supone una partida presupuestaria de 10.868.491 euros.
La Fundación Mezquita se creó en 2004 como herramienta legal, de representación de los musulmanes de Sevilla y para la construcción y mantenimiento del centro cultural y mezquita de la ciudad. En la actualidad cuenta con un centro que sirve como 'musal-lah' (lugar de oración) y centro comunitario, un espacio, abierto y activo desde 2002 situado en la Plaza Ponce de León.