La farmacéutica Rovi se integra en el Centro de Innovación Digital de Castilla-La Mancha con la vista puesta en la anatomía patológica
Los Laboratorios Farmacéuticos ROVI, S.A. pasarán a formar parte del Centro Regional de Innovación Digital (CRID) de Castilla-La Mancha que tiene sede en Talavera de la Reina.
La empresa ha suscrito hoy un protocolo “de intenciones” con la Junta de Comunidades de Castilla‑La Mancha, a través de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, para “explorar oportunidades de colaboración en iniciativas de innovación y desarrollo tecnológico en el ámbito sanitario”, según ha dado a conocer la compañía.
“En este marco, ROVI se integra en el reforzando su colaboración con el ecosistema regional de innovación y el impulso de iniciativas tecnológicas en salud”, según asegura.
¿Qué es ROVI?
ROVI es una compañía farmacéutica internacional, especializada y dedicada a la investigación, desarrollo, fabricación bajo licencia y comercialización de pequeñas moléculas y especialidades biológicas.
Cuenta con filiales en Portugal, Alemania, Reino Unido, Italia, Francia y Austria, y con una cartera diversificada de más de 40 productos comercializados, en la que destaca su producto de referencia, Bemiparina, que está presente en más de 60 países de todo el mundo.
Otra de sus líneas de investigación tienen que veer con el campo de la liberación prolongada de fármacos, y ha dado lugar, entre otros avances, a Risperidona ISM®, para el tratamiento de la esquizofrenia en adultos.
Aportar “soluciones” para atender “prioridades estratégicas” del SESCAM
El protocolo que hoy se ha suscrito establece una colaboración orientada a “identificar líneas de acción conjunta que puedan contribuir a la modernización de servicios y a la incorporación progresiva de soluciones avanzadas, atendiendo a las prioridades estratégicas del Servicio de Salud de Castilla‑La Mancha (SESCAM). En concreto, alude a ”la capacidad tecnológica del grupo ROVI, por medio de su filial Cells IA Technologies, pionera en la transformación de la anatomía patológica mediante inteligencia artificial“.
Según el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, la colaboración “va a reforzar la estrategia en materia de salud digital”, un área al que en el último presupuesto se han destinado 80 millones de euros, que son gestionados a través de la Agencia de Transformación Digital.
En concreto, la compañía farmacéutica desarrollará y validará modelos de IA aplicados a la anatomía patológica con un impacto en la atención al paciente, “promoviendo la eficiencia del sistema sanitario”. Con el objetivo de facilitar diagnósticos más rápidos y precisos, mejorar los procesos clínicos y reducir la carga de trabajo de los profesionales sanitarios del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha.
El Centro Regional de Innovación Digital (CRID) ha cumplido seis años desde su puesta en marcha y el laboratorio farmacéutico es la empresa “número 20” que se incorpora a sus instalaciones.
Pedro Carretero, director de Área Hospitalaria y de Relaciones Institucionales de ROVI, cree que “la innovación sanitaria avanza más rápido y con mayor impacto cuando se construye desde la colaboración público‑privada”.
Por su parte, Ignacio Jiménez-Carlés, director de Operaciones y Desarrollo de Negocio de Cells IA, ha explicado que la compaís se centra en “aplicar la inteligencia artificial de forma responsable y evaluable en procesos clínicos, especialmente en anatomía patológica”. Ahora el protocolo “abre la puerta a colaborar con el SESCAM en la validación y evaluación conjunta de herramientas que puedan integrarse en la práctica asistencial con garantías, aportando soporte al profesional y contribuyendo a la mejora continua de los flujos de trabajo”.
En concreto, CellsIA desarrolla plataformas de software médico y algoritmos avanzados para el análisis de imágenes digitales, con especial foco en anatomía patológica y diagnóstico de precisión, contribuyendo a mejorar la eficiencia de los procesos asistenciales y la capacidad diagnóstica de los profesionales sanitarios.
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