“Te voy a quemar y a descuartizar”: la artesana de los corralones de Sevilla denuncia por coacciones a la propiedad
La artesana y artista Estefi Yeah interpuso en la tarde de este miércoles una denuncia por allanamiento de morada, robo con fuerza, lesiones, coacciones y amenazas contra los dueños de los corralones de Castellar, Garaje Santa Inés S.L., tras los hechos ocurridos en el casco histórico. En un escrito presentado ante la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sevilla, la inquilina ha relatado los pormenores de lo vivido el martes cuando varios miembros de la empresa de seguridad y desokupación García Seguridad Integral entraron en su domicilio para echarla junto a las personas que había en él. Igualmente, ha presentado pruebas de las intimidaciones que ha vivido en los días anteriores al incidente, donde se le llegó a decir “te voy a descuartizar” y “le voy a meter fuego al edificio”.
El altercado se saldó con la detención de tres personas de la empresa de seguridad, mientras que otros tres miembros del colectivo que se arremolinó en las calles en apoyo a la inquilina tuvieron que recibir atención sanitaria después de haber sido agredidos “con palos” y, también, “gas pimienta”. En la demanda, a la que ha tenido acceso este medio, la afectada indica que el principal objetivo de la empresa de desokupación es “coaccionar y amenazar, hasta el punto de sufrir varias agresiones por parte de M. G. G. y varios de sus supuestos trabajadores”, como quedó reflejado en la denuncia por un ataque físico que recibió a las puertas de su casa en agosto del año pasado.
En cuanto al día de los hechos, Estefi Yeah describe en la demanda, presentada en compañía del abogado Javier García, que seis personas asaltaron su casa a la una de la tarde cuando había tres conocidos suyos dentro. “Entraron por la fuerza trepando por un patio interior” y, una vez lograron entrar en el piso, “golpearon” a las personas que se encontraban, al mismo tiempo que les “robaron sus DNI y dispositivos móviles”. Después, soldaron una de las puertas para evitar la entrada y salida de cualquier persona, dejando en el interior a una mujer y a una niña con la intención de crear una estrategia que confundiera a los agentes policiales una vez y acudieran al lugar de los hechos.
Gas pimienta
Después de echar a empellones a los habitantes del inmueble, se produjeron varios altercados en la calle Castellar que llegaron a cortar el tráfico debido a la concentración de gente. Entre ellos, la agresión con gas pimienta a un periodista del ABC y a otras personas que protestaban en contra del desalojo ilegal. Con la presencia de la Policía Nacional se logró apaciguar el conflicto que ha terminado en una denuncia formal ante los juzgados. Además, los supuestos agresores sustrajeron varios objetos de valor y documentación personal de la inquilina, como el carnet de conducir o las tarjetas bancarias, al igual que dinero en metálico, según consta en el documento.
A tenor de lo sucedido, la propiedad declinó hacer valoraciones sobre el asunto este mismo martes. En todo caso, comentaron que la situación “no es digna”: “Imagínese que se metan en su casa”, atribuyendo la debacle a la ocupación ilegal del inmueble.
Estefi Yeah reside desde hace más de una década en los corralones y su contrato de alquiler continúa vigente, requiriéndosele en el 2015 que cambiara de inmueble dentro del espacio con las mismas condiciones contractuales. Tras el episodio vivido en las últimas jornadas, junto al corte de suministros de agua y luz y al presunto incendio provocado del contador eléctrico, la afectada ha estado abierta al diálogo. Sin embargo, defiende que la propiedad no le ha ofrecido ninguna opción viable y que, en todo caso, se le ha amenazado con llevar la causa a los juzgados, una cuestión que acepta. En este sentido, la inquilina advierte que el intento de desahucio que se produjo este martes es ilegal y que, en ningún momento, asegura que le haya llegado una orden judicial para abandonar su casa.
“Te tengo que matar, perra. Te voy a quemar, por mi padre”
Antes de que se produjera el conato de desalojo de este martes, la gestora cultural ha presentado en los juzgados varios testimonios, vídeos e imágenes sobre lo ocurrido en días anteriores. Entre ellos, el pasado 21 de junio hubo un trabajador de la empresa que se dirigó hacia ella impidiéndole la entrada en el edificio, mantiene, y diciéndole textualmemte “tengo ganas de gresca”. Al día siguiente, los representantes de Garaje Santa Inés S.L. comenzaron a “amenazarla” en el portal del edificio mientras que uno de los trabajadores de la empresa de seguridad “sujetó y chocó” a la víctima “contra la puerta de entrada”, dándole “varias patadas en la espalda”.
Al cabo de dos días, el 24 de junio, hay otro vídeo en el que se recoge cómo M.A.G., parte de la propiedad, se acerca a la afectada y le dice, literalmente, “droga la que te voy a meter a ti en la boca después de matarte, perra”, motivo por el que se mantiene la acusación por un delito de amenazas.
Seguidamente, un acompañante (D.) se une a la conversación y , en varios vídeos continuados, se destaca una amenaza de muerte: “Tú vas a salir hoy de aquí, porque te voy a coger de los pelos. Violencia, vas a ver la violencia, tú no sabes nada todavía de la violencia”. A lo que sigue: “Te voy a tortear, perra. (...). Nada más que te vea aquí abajo te torteo la cara. (...). Te voy a rajar. (...). Ahora no me voy a mover de aquí, ni hoy ni todos los días. No vas a poder ni sacar a los perros. (...). Te voy a fusilar hoy la cabeza. Baja pa bajo, ven, puta. (...). Nada más que te vea aquí abajo te rompo. Me da igual que seas una mujer, te rompo”. (...). “Te tengo que matar, perra. Te voy a quemar, por mi padre”.
Junto a este hombre, se unen M.A.G., A.V., T.P. y D., que continúan con los improperios verbales: “Ya tienes la guerra declarada”. (...). “Te voy a meter una patada en la boca del estómago que te voy a encharcar los pulmones de sangre. Te voy a dejar como una perra mal parida tirada ahí, perra”. (...). “Te vas a tener que ir de aquí, que lo sepas, y te vas a ir hoy porque me sale de la punta de mi polla a mí, te vas a ir hoy. Porque voy a subir para arriba y te voy a partir la puerta en dos”. (...). “Que venga, que venga la policía que me cago en los muertos de toa la policía también”.
“Te voy a descuartizar” y “le voy a meter fuego al edificio”
En este momento, D. advierte de lo que ocurriría unos diez días después: “(...). Voy a coger una escalera y voy a subir para arriba y te voy a sacar de los pelos yo, a ti y a todo el que haya ahí que venga. Ya verás y no voy a subir yo solo, tú no te preocupes que te acabas de buscar la mayor ruina ahora mismo”. A continuación, hay más amedrentamiento: “Te voy a ahorcar. Te voy a ahorcar. Que lo sepas que te voy a ahorcar, puta. Te voy a coger y te voy a descuartizar, perra. A cachitos. Graba, graba que te voy a coger y vas a ver lo que te va a pasar, prima”.
En este punto, D. también amenaza con agredirla sexualmente: “(...). Te voy a clavá toa mi polla, te la voy a meter ahí en la boca apestosa esa que tienes”; terminando con la idea de incendiar el edificio: “(...). Que le voy a meter fuego a tu edificio, perra. Tú te acabas de buscar la mayor ruina que hay aquí hoy”.
Tras este intercambio, la denunciante describe que el 25 de junio se produjo un incendio en el contador de los suministros eléctricos. Doce días más tarde, se produciría el allanamiento de morada por el que fueron detenidas tres personas por la Policía Nacional y por el que se ha interpuesto la demanda. En declaraciones dadas a los medios, Estefi Yeah detalló que en el corralón quedan varias personas viviendo, cuyas circunstancias son similares a la suya: contratos vigentes que continúa pagando mensualmente, pese a la decadencia de las infraestructuras o las clausuras de los locales. Sin una orden judicial de por medio, el ataque de la compañía contratada por la propiedad a la inquilina ha sumado un episodio de extrema violencia en los corralones de Castellar.
Una situación que viene a dar de bruces con la oferta de compra por parte de la compañía onubense Arenas de la Bellida S.L., que desea adquirir las fincas de los números 48, 50 y 52 por 12 millones de euros, siempre y cuando sea viable el proyecto económico que presentaron en la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla para la edificación de un hotel de cuatro estrellas con capacidad para 90 habitaciones y 29 viviendas libres, eliminando de la ecuación los corralones industriales y el colegio Calderón de la Barca. Una oferta que expira este verano, según las condiciones estipuladas en el contrato, y para lo que los activistas culturales y los partidos políticos exigen una solución, como la expropiación del terreno para que pase a manos públicas.