Sara Baras vuelve a la Bienal: “El flamenco me ha enseñado que el arte no es cuestión de lucirse, sino de entregarse”
La bailaora gaditana Sara Baras inaugurará la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla los próximos 11, 12 y 13 de septiembre con su nuevo espectáculo, Infinita, una obra dedicada a las mujeres y a Andalucía con la que ha descubierto que existen “puentes donde antes veía fronteras entre el folclore y el flamenco”. Sobre las tablas del Teatro de la Maestranza se podrá ver esos días a una artista más madura: “El flamenco me ha enseñado que el arte no es cuestión de lucirse, sino de entregarse”.
En una entrevista concedida a Europa Press, la artista ha confesado que recibir la noticia de que sería la encargada de inaugurar la Bienal le produjo una enorme emoción. La bailaora, que regresa al festival 14 años después de su última actuación, ha asegurado sentirse ilusionada porque abrirá la cita con un espectáculo dedicado a la tierra. “Estoy realmente feliz y espero que salga tan bonito como yo lo siento”, ha señalado.
Sobre Infinita, ha expuesto que la idea de rendir homenaje a Andalucía surgió de una necesidad personal, pues la artista ha explicado que ha realizado “creaciones a las emociones, al flamenco, a los maestros, a personajes históricos y a muchos momentos que han marcado mi carrera y mi crecimiento artístico, pero la tierra es el origen de todo. Me planteé cómo devolverle a mi tierra todo lo que me ha dado, porque soy quien soy gracias a ella”, ha desgranado. La bailaora ha reconocido además que “nunca pensé que lo haría así, pero coincide con la vigésima creación de la compañía y llega en un momento precioso”.
El recuerdo de Paco de Lucía
En este contexto, la artista ha recordado que su anterior montaje, Vuela, estuvo dedicado a Paco de Lucía por “la necesidad de agradecer al maestro”, al tiempo que ha rememorado que el previo a éste, titulado Alma, fue un homenaje a su padre. “Últimamente mis trabajos nacen de esa necesidad de dar las gracias. Mi baile se ha convertido en puro agradecimiento”, ha expresado.
Así, ha desvelado que ese tributo a Paco de Lucía nació tanto desde una vertiente profesional como personal. “Tuve la gran suerte de conocerle y no tengo palabras suficientes para agradecer haberle tenido tan cerca”. En este sentido, ha explicado que con Vuela ha podido agradecérselo.
Aunque la gira nacional de este espectáculo ya ha concluido, ha avanzado que ahora arranca el periplo internacional, que los llevará a China el próximo mes de noviembre. Por este motivo, ha subrayado que “la esencia de Vuela es como la de Infinita: ese homenaje al maestro nunca va a terminar, siempre formará parte de nuestra manera de bailar y de crear”. “Tras Alma y Vuela, la continuación natural era Infinita”, ha apostillado.
Con respecto a este nuevo espectáculo, Baras ha señalado que existen “muchas diferencias” en comparación con los anteriores, destacando que “al profundizar te das cuenta de que lo que creías sentir por tu tierra es aún mayor, y descubres la grandeza de Andalucía en todos los sentidos”, tras apuntar que este proceso le hace ver que “todavía queda mucho por aprender”.
“Puentes entre el folclore y el flamenco”
A través del flamenco, ha descubierto que donde antes veía fronteras, “ahora hay puentes”. “Antes veía diferencias entre el folclore y un palo del flamenco, y ahora entiendo que están unidos porque nacen de la identidad de un mismo lugar, puedes compartirlo con un lenguaje más ordinario o más exquisito, pero todo viene de la misma raíz. Esa es la gran diferencia de Infinita: ver desde otro punto de vista unas fronteras que toda la vida creí que existían y que realmente no están”, ha desgranado.
En este sentido, la artista ha aclarado que el espectáculo se centra en el baile femenino, aunque huye de simplificaciones geográficas. “Está dedicado al baile de mujeres, sólo hay baile de mujeres, pero no significa que cada bailaora represente a una provincia. De hecho, puede ocurrir que una provincia, vista desde el corazón de una mujer, esté interpretada únicamente por los músicos”, ha matizado.
“Son intérpretes con distintas personalidades que se unen para generar un mismo latido: el alma de Andalucía. Hay coreografías en las que somos siete sobre el escenario y otras en las que estoy yo sola; quizás yo represente a una provincia en solitario, sin necesidad de que se asocie de forma literal una mujer a cada territorio”, ha detallado.
Baras ha señalado que la inspiración para este montaje proviene de “todas las mujeres” y de la propia cultura popular. “La identidad de una provincia no sólo está en el flamenco, sino también en lo que se baila en la calle”, ha apuntado, poniendo como ejemplo que en Málaga se bailan los verdiales, pero “puedes interpretarlos de forma compleja o adaptarte a ese momento de compartirlo con el pueblo, y eso es algo muy bestia”. En este sentido, ha explicado que el reto ha sido “coger esa esencia y llevarla al escenario, combinar la naturalidad de la calle con la seriedad que exige levantar un telón, nos está haciendo crecer muchísimo”, ha confesado.
La “esencia” de cada provincia
De igual modo, ha apuntado que la labor de guion, coreografía y dirección ha sido muy intensa, pues “no se trata simplemente de enlazar palos del flamenco; es la esencia y la identidad de cada provincia pasada por un colador”.
Al hilo de lo anterior, la artista ha subrayado que de Andalucía le inspira “todo”. “El flamenco me ha enseñado que el arte no es cuestión de lucirse, sino de entregarse”, ha destacado, indicando que “no entiendo mi baile sin esa entrega, y ahí está la esencia de todo lo que te rodea”. “Esta tierra es tan rica que puedes inspirarte en un paisaje, en los colores, en un sabor, en un ritmo, en un palo del flamenco, en una forma de cantar o en una manera de recoger aceitunas. Hay un sinfín de cosas importantes que te inspiran”, ha manifestado.
Para la bailaora, Infinita representa a “Andalucía como una flor”. “Las cosas infinitas son maravillosas porque nosotros estamos de paso; esto venía de antes, nosotros lo dejamos y otra persona lo continuará”, ha manifestado, para aclarar que “las cosas verdaderas son infinitas”. “El arte no tiene fronteras porque va directo al corazón y, según quién lo haga, en qué momento y dónde, ejerce una atracción única”, ha explicado.
En defensa de las nuevas tendencias
Sobre sus proyectos de futuro, Baras ha confesado que le queda un sueño muy importante por cumplir: “Que la investigación del síndrome de Rett consiga algo para aliviar esta enfermedad”. En este contexto, ha explicado que es madrina de la asociación Mi Princesa Rett para asegurar que “los años que haga falta seguiré ahí, intentando poner mi granito de arena, porque eso sí que sería una meta grande”.
Respecto a la evolución del flamenco, Baras ha asegurado que “el flamenco vive un gran momento”, algo que atribuye al legado de sus grandes referentes, reafirmando que siente “una profunda admiración por mis maestros como Paco de Lucía, Carmen Amaya, Antonio Gades o Camarón”. “Ellos han hecho que hoy el flamenco sea respetado en todo el mundo; ellos empezaron la evolución y nosotros seguimos intentando mostrar nuestra forma de hacerlo desde el respeto a la tradición”, ha desgranado.
De igual modo, ha defendido las nuevas tendencias actuales, subrayando que “es muy importante que las cosas que se hacen hoy y las fusiones sumen, algo que ocurre siempre que uno tenga su identidad muy marcada”. “Son propuestas que unen y que atraen a otros públicos, a gente que a lo mejor piensa que el flamenco no le gusta y lo descubre a través de otros registros. Me parece muy interesante que la gente lo haga como lo está haciendo actualmente”, ha abundado.
Por último, la artista ha definido Andalucía con el mismo nombre de su espectáculo, señalando que esta tierra es “infinita”. En este sentido, ha concluido que se identifica con palabras como “soñar, sentir, corazón, emoción y pasión”, conceptos que, a su juicio, hacen a esta región una tierra inagotable.