Vox aprieta pero no ahoga al PP en el Ayuntamiento de Sevilla: al final salva su bajada del IBI y de otros impuestos

En el Ayuntamiento de Sevilla, al menos de manera formal y solemne, Vox está cabreado con el PP por darle licencia urbanística a la mezquita del Polígono Sur y, ya puestos, por asegurar que incumple el pacto que sellaron para el presupuesto de este año. De hecho, ha amagado más de una vez con dar por rotas las relaciones, ha puesto en salmuera su alianza y dice que no es un socio fiable, pero a la hora de la verdad este lunes le ha permitido sacar adelante el grueso de sus ordenanzas fiscales (incluida una bajada del IBI que critican los de Abascal por quedarse corta) y, ya de paso, otras propuestas que se han colado de urgencia en un pleno extraordinario.

La sesión ha estado marcada por la noticia del fallecimiento del exalcalde Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), anunciada por el presidente del pleno, Manuel Alés (PP), justo cuando se iba a proceder a la votación, que se ha retrasado para guardar un minuto de silencio. Antes, en la presentación de la postura de cada partido, ya quedó patente que Vox no iba con el cuchillo entre los dientes, para alivio del regidor, José Luis Sanz (PP), que no las tenía todas consigo hasta horas antes del pleno.

La formación de ultraderecha ha permitido con su abstención que se apruebe el grueso de estas ordenanzas fiscales. Sólo cambió el sentido de su voto en dos puntos, para darle el 'sí' a la rebaja del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) y el 'no' a la reforma del Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (Iivtnu), lo que ha propiciado que sea el único punto tumbado al coincidir toda la oposición.

Un ahorro de tres euros

Pero el grueso ha salido adelante, como una nueva reducción general del 1% del Impuesto de Bienes Inmuebles, descuentos en el impuesto de plusvalías o bonificaciones para las empresas que creen empleo. La rebaja del IBI, le ha reprochado la oposición de izquierdas (PSOE y Podemos-IU), no sólo no es progresiva para beneficiar a las rentas más bajas, sino que en la práctica supone un ahorro de sólo tres o cuatro euros para una familia trabajadora. Los beneficiados, se ha recordado, serán los grandes propietarios.

Podemos-IU ha sido la formación más crítica, votando en contra de todos los puntos y absteniéndose en sólo uno, mientras que el PSOE se ha abstenido en cuatro –esta postura ya le valía al PP para aprobar sus propuestas–, ha votado a favor en una (modificar el IAE) y ha optado por el 'no' en otras dos. En la práctica, el resultado final es que, gracias sobre todo a Vox, el PP ha sacado adelante el grueso de lo que presentaba.

El delegado de Hacienda, Juan Bueno (PP), ha sacado pecho con que la bajada generalizada del IBI supone que “dos millones de euros se queden en los bolsillos de los sevillanos”, resaltando que desde que Sanz llegó a la Alcaldía en 2023 se han aplicado rebajas de impuestos que han supuesto que el Ayuntamiento deje de ingresar 12 millones de euros. La réplica principal ha llegado del portavoz de Podemos-IU, Ismael Sánchez (IU), que ha criticado la “ausencia preocupante” de progresividad fiscal y que el recorte en el 1% del IBI supone “un ahorro insignificante para la mayoría de familias”.

Vox, contra Pedro Sánchez

Al final, ha subrayado, los que se benefician de verdad de estos descuentos son “los grandes tenedores de viviendas, los bancos, los fondos buitres y alguna que otra persona o familia de esta ciudad”. De paso, ha criticado el sinsentido de dejar de recaudar 12 millones en una Sevilla con colegios e instalaciones en mal estado, “desigualdades tremendas en barrios y con familias sin poder acceder a una vivienda. Se construye, pero a precios inaccesibles para la mayoría social”.

El portavoz de Vox, Gonzalo García de Polavieja, ha centrado su discurso en cargar contra Pedro Sánchez por su “sangría fiscal”, de manera que su crítica al PP ha estado centrada en que se queda corto rebajando impuestos. Curiosamente en un contexto de ataque al Gobierno central, no deja de haber una cierta contradicción en que considere que la coyuntura económica “es favorable”, con el Ayuntamiento recibiendo más ingresos que nunca y que eso da margen para que el gobierno local “levante un dique de contención a la política fiscal de Pedro Sánchez”. En definitiva, que después de mucho tiempo amagando con ponerle palos al carro del PP, la sangre no ha llegado al río.

La portavoz adjunta socialista, Sonia Gaya, ha asegurado por su parte que su grupo “no está en contra de bajar impuestos por principio”, sino que critican “su uso como eslóganes y anuncios vacíos”, sin aclarar “a quién benefician”. “No tenemos ni idea del impacto real”, es decir, si se genera más empleo o si se alivia a las familias más necesitadas, “esos datos no los dan”.

“Inflan los ingresos”

Además de lamentar la falta de progresividad, ha insistido en que el paquete fiscal beneficia a los que más tienen, sobre todo propiedades inmobiliarias. En cambio, se ha tumbado la propuesta socialista de mejorar las ayudas fiscales a las ONG que trabajan en los barrios más desfavorecidos de la ciudad, “no creen en esta cuestión”, como tampoco entran en la fiscalidad de la vivienda que está en manos de Junta y Ayuntamiento para cargar contra la que depende del Gobierno central.

El delegado de Hacienda, Juan Bueno, no se ha salido del discurso de que se siguen bajando impuestos y que, pese a dejar de ingresar 12 millones desde 2023 por estas rebajas, “se recauda más, porque se crea riqueza y empleo”. “No es cierto que se recaude más, el problema es que inflan más el presupuesto de ingresos”, le ha reprochado Sonia Gaya, que ha puesto como ejemplo la nueva tasa de residuos, que va a seguir sin facturarse pero eso no impide que el gobierno del PP lleve “tres añitos” computando 40 millones de ingresos anuales en este concepto.

El pleno extraordinario para las ordenanzas fiscales ha tenido como epílogo cuatro puntos introducidos por el PP de urgencia después de que la mayoría se los tumbaran en el pleno ordinario de hace cuatro días. Aquí el gobierno local ha vuelto a contar con el apoyo de Vox, que primero ha aceptado la urgencia de las cuestiones para que se abordasen en el pleno y luego ha votado a favor o se ha abstenido para facilitar su aprobación.

Tanto PSOE como Podemos-IU han mostrado su “desacuerdo” con esta estrategia, que han considerado una “falta de respeto” porque estas cuestiones se debatieron y votaron en el pleno el pasado jueves, perdiendo el PP porque o bien faltaba algún concejal o bien no se había puesto de acuerdo todavía con Vox. “Esto no es serio”, ha reprochado la izquierda.