“Si reducen las ratios cerrarán todas las escuelas”
Este es el último boletín del curso y quiero empezar dándote las gracias por leernos y acompañarnos todo el año. La pequeña comunidad que nos juntamos en torno a este boletín ha crecido mucho estos meses y estamos muy contentos. No pasaré lista, pero os espero a todas y todos en septiembre.
Hoy quería hablaros de esta cosa tan española que son las grandes reacciones catastrofistas a todo lo que parezca un poco de progreso. Hoy, los creadores de “si se prohíbe fumar en interiores cerrarán los bares” —cuya versión moderna son las terrazas— y “si se peatonaliza el centro habrá pérdidas millonarias en los comercios” nos traen que “reducir las ratios en las escuelas infantiles puede suponer el cierre de todos los centros privados”. Así, con mesura: todos. Ni uno solo se salvaría.
Esa ha sido la reacción que han tenido las patronales –y alguna administración– al anuncio del Gobierno de que va a reducir a la mitad las ratios en la Educación Infantil de cero a tres años. Os cuento.
Un poco por sorpresa, el Ministerio de Educación irrumpió el pasado miércoles en las protestas de las educadoras de Infantil (que en Madrid llevan desde el 7 de abril de huelga indefinida, que ha escalado puntualmente a paro nacional) y anunció que va a bajar a la mitad el número máximo de niños y niñas por clase.
Digo “irrumpió” porque las protestas se dirigen en principio a las comunidades autónomas, que son las que tienen las competencias, pero el Ministerio tiene la capacidad de fijar el marco básico para todas y, con su movimiento, consiguió apuntarse un tanto atendiendo a una de las principales reivindicaciones de las educadoras.
Basta leer la reacción de la plataforma que ha convocado los paros, PLEI, para dimensionar el calado del movimiento: “Queremos reconocer y agradecer el importante esfuerzo realizado por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, encabezado por la ministra Milagros Tolón, su equipo técnico y político, implicado de lleno en este proceso desde el primer día de las movilizaciones de las educadoras infantiles. Consideramos que el trabajo desarrollado ha requerido una voluntad clara de diálogo, una capacidad sostenida de negociación y una firme determinación política para abordar una cuestión que llevaba décadas sin avances reales. (...) No obstante, el impacto real de esta medida dependerá única y exclusivamente de su aplicación efectiva por parte de las Comunidades Autónomas, (...) la pelota está ahora en su tejado.
Golazo del Gobierno.
Cuando vi el anuncio de Educación mi primer pensamiento fue que las patronales de centros privados, que suponen más o menos la mitad del sector, dirían que las ratios a la mitad provocarían que los precios fueran el doble. Me quedé corto: lo que dijeron es que iban a desaparecer todas.
Más de 224.000 alumnos podrían quedarse sin plaza y 60.000 trabajadoras sin empleo, vino a advertir Acade. Escuelas Católicas, la patronal que controla los centros educativos de la Iglesia, solo habló de “muy serias dudas sobre la pervivencia de más de 4.000 escuelas”.
Algunas administraciones también se subieron al carro: Rueda, el presidente gallego que rechazó 22 millones de euros europeos para crear plazas públicas porque prefiere subvencionar las privadas (como Moreno, en Andalucía), sostiene que la medida “compromete muy seriamente la gratuidad” (es lo que tiene no tener un sector público potente). Madrid, cómo no, también tenía algo que decir, aunque un poco sorprendentemente su crítica fue más racional: la consejera Zarzalejo dijo que es “una cortina de humo” y criticó que el Gobierno no hubiera negociado ni hable de cómo financiarlo.
De momento lo de Educación es solo un anuncio y hasta que no esté en el BOE no se puede cantar victoria, pero si se consolida la rebaja propuesta se habrá merecido el calificativo de “histórico” que el propio Ministerio se autoadjudicó en la nota de prensa (menos histórica es la bajada en Bachillerato hasta 30 estudiantes que va en el mismo paquete, sigue siendo un número considerable de adolescentes por clase).
Dos pildoritas y sigo con más cosas:
- Madrid irá a la huelga indefinida a partir del 14 de octubre. Lo decidió una asamblea unitaria de docentes el miércoles. Han elaborado una prolija lista de reivindicaciones que puedes consultar aquí.
- Otra de ratios: la Justicia de Navarra obliga al Gobierno de María Chivite a aplicar a la escuela concertada la reducción de ratios que va a implementar en la pública. El Ejecutivo ha lamentado la decisión porque, dice, los centros privados subvencionados no tienen la misma situación (y cuando dice “situación” quiere decir “alumnado”) que los públicos ni por tanto las mismas necesidades de apoyo.
Esta semana hemos hablado de...
- Interino, dime dónde trabajas y te diré si cobrarás el verano. La España de las 17 comunidades autónomas se despliega con todas sus consecuencias en un aspecto tan específico como el pago de los meses de julio y agosto al profesorado interino. Desde que el derecho desapareció en 2011 por la crisis, cada Gobierno regional establece sus propias normas, lo que genera situaciones muy dispares, como que trabajar 5,5 meses durante el curso en Madrid da derecho a esas dos nóminas, pero hacerlo ocho en Extremadura no. Puedes consultar aquí cómo se hace en tu comunidad.
- “Todos sufrieron” con las vejaciones en Musikene. El centro, público, ha abierto una investigación interna para “esclarecer” los hechos publicados por este periódico, que incluyen denuncias de vejaciones, humillaciones e incluso excesos físicos en las clases de arpa de la profesora C. I. Varios testigos han contado a nuestros compañeros de Euskadi que “absolutamente todos los alumnos del aula de arpa pasaron por sufrimientos psicológicos y lesiones físicas”.
- La mitad de las familias paga clases particulares a sus hijos. La llamada “educación en la sombra” hace tiempo que dejó de ser cosa de hogares adinerados. Todo el mundo quiere darle un empujón a su hijo, la diferencia entre ricos y pobres es para qué se usan esas clases: los primeros para diferenciarse del resto, los segundos para no quedarse atrás. Ahora un estudio de Esade señala que el 47% de las familias acude a este mercado, y subraya una tendencia creciente a la que prestar atención. Está creciendo sensiblemente el gasto en idiomas en comunidades con una lengua cooficial.
Para subir nota
- La Xunta insiste en el control ideológico de las aulas. Lo hace, como el curso pasado, a través de una orden para el próximo año académico que obliga a comunicar en septiembre las actividades previstas para todo el periodo lectivo, medida que las AMPAs calificaron de “censura” el año pasado, y apelando a la “neutralidad ideológica” en las aulas, una expresión que se asocia a los idearios ultras.
- El examen de euskera de la PAU llega a los tribunales. Ha sido una de las grandes polémicas de la Selectividad de este año: decenas de estudiantes, en su mayoría de colegios privados concertados que operan bajo un determinado modelo lingüístico, han sacado un cero en euskera. Tras unas semanas de polémicas y revisiones —infructuosas con carácter general para el alumnado—, varias familias han pedido la nulidad de las calificaciones en un juzgado amparándose en que la administración “se ha saltado la garantía de anonimato” del estudiantado“ al hacer público dónde estudiaron y otros datos.
Como os decía, con este boletín cierro el curso.
Quiero daros las gracias a todos y todas por estar ahí, por leer, comentar, por protestar cuando algo no os parece bien. Os leo y tengo en consideración siempre, aunque a veces no tenga tiempo para contestaros.
Pero cierro muy satisfecho, el boletín ha crecido mucho este curso y eso significa que algo de lo que hacemos os gusta.
Nos retiramos unos meses a descansar –del boletín, seguiremos con la información–, a darle una vuelta al formato y volver en septiembre con energías renovadas para seguir dando guerra al poder.
Me encontráis en educacion@eldiario.es o en dsanchez@eldiario.es para denunciar, proponer, consultar, criticar o lo que os apetezca.
¡Pasad un buen verano!
Un abrazo.