ADN antiguo revela que Europa Central fue una importante ruta de migración neandertal
Europa Central desempeñó un papel mucho más importante en la historia de los neandertales de lo que se creía hasta ahora. Es la conclusión a la que ha llegado un estudio internacional reciente que, tras analizar el ADN de varios restos fósiles, señala que esta zona sirvió como un importante corredor para la migración, el intercambio de poblaciones y la interacción social.
Los investigadores analizaron nueve dientes pertenecientes a al menos siete, y posiblemente hasta nueve, individuos, recuperados de la cueva de Stajnia, en la meseta de Cracovia-CzÄstochowa, en el sur de Polonia. El análisis permitió reconstruir por primera vez el perfil genético de un grupo de neandertales que vivió al norte de los montes Cárpatos hace aproximadamente entre 120.000 y 92.000 años.
El estudio, cuyos hallazgos han sido publicados en la revista Science Direct, contó con la participación de casi 30 investigadores de todo el mundo, y los resultados son prometedores. Se cree que la colección de restos analizados representa el grupo de fósiles neandertales mejor definido genética y antropológicamente más antiguo descubierto hasta la fecha en Europa Central.
Los hallazgos
Según los investigadores, el ADN mitocondrial extraído de los dientes vincula a los individuos de la cueva de Stajnia con un linaje genético previamente identificado en una amplia zona de Eurasia, que incluye tanto el sureste de Francia, como la península ibérica y la zona del Cáucaso.
“Nuestro análisis sitúa a Europa central y oriental no como una periferia, sino como un área clave para rastrear la distribución geográfica de los neandertales”, explican en el estudio. Sus resultados sugieren que la zona de la actual Polonia formó una extensa red de movimientos de población neandertal, especialmente durante un periodo conocido como Estadio Isotópico Marino 5.
Los investigadores combinaron la secuenciación de ADN, la datación por radiocarbono y un examen morfológico detallado de los dientes para determinar la edad e identidad de los restos, entre los que había adultos, adolescentes y niños. Algunos incluso tenían ADN idéntico, lo que sugiere que pudo haber relaciones familiares entre ellos.
Aunque los análisis han proporcionado datos nuevos sobre la historia de los neandertales, el hallazgo también plantea nuevas preguntas que todavía están sin resolver. “La cueva de Stajnia es única en este sentido, ya que hasta ahora solo se han encontrado dientes de neandertal aislados. La incógnita reside en qué función desempeñaba en el ecosistema de aquella época. ¿Era, por ejemplo, un campamento temporal o un refugio donde se reunían por algún motivo?”, compartió el coautor del estudio PaweÅ DÄ browski, antropólogo y anatomista del Departamento de Anatomía Normal de la Universidad Médica de Breslavia.