¿Cómo se verá el eclipse solar desde un avión que despegue de Canarias?

Vista desde un avión

Carlota Martínez

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El próximo 12 de agosto, durante un minuto y medio, el día se convertirá en noche en una franja de la península ibérica que terminará por salpicar al Archipiélago. Todos están listos para ver el eclipse solar desde tierra pero también habrá quien lo contemple a bordo de un avión. Y no únicamente desde el que Iberia fletará, liderado por el astrónomo Miquel Serra-Ricart, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), sino a través de vuelos usuales que coordinarán su trepada con un fenómeno histórico.

Miles de pasajeros tendrán la fortuna de verlo a unos 10.000 metros de altura, siempre que las condiciones de vuelo y la ubicación permitan situarse en la trayectoria del eclipse. Para ese día, se esperan que hasta seis vuelos desde Canarias coincidan con el punto álgido de ocultación del Sol.

El truco definitivo para cazar el eclipse solar de 2026 desde Canarias a 30.000 pies de altura

Aunque el eclipse será parcial desde Canarias, la franja de totalidad atravesará buena parte del norte de la península. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha establecido para cada municipio los horarios concretos de inicio, máximo y final del fenómeno.

Para localizar los vuelos hay que cruzar los horarios previstos para el 12 de agosto con la duración de cada trayecto. No basta, por tanto, con buscar vuelos que despeguen alrededor de las 17.00 horas ya que algunos habrán aterrizado antes de que comience el eclipse y otros despegarán cuando ya haya comenzado.

Volar en dirección península ibérica o Reino Unido, no solo aportará un mayor porcentaje de oscurecimiento solar, sino que garantizará un asiento en primera fila por encima de cualquier capa de nubes que intente arruinar el atardecer. Entre las rutas programadas para ese día, el aeropuerto de Tenerife es quien concentra las mejores opciones logísticas del tablero, aunque será Gran Canaria quien se lleve la joya, donde los pasajeros podrán admirar hasta un 99,9% de ocultación.

Tenerife concentra los vuelos clave hacia la Península

Para que la jugada salga redonda, el objetivo no es simplemente estar en el aire al atardecer. La clave del éxito radica en entender un detalle vital. En un vuelo hacia península se viaja hacia el este y hacia el norte, yendo literalmente al encuentro de la sombra de la Luna. Teniendo en cuenta que el eclipse comienza alrededor de las 18.35 horas (hora canaria) y alcanza su punto máximo a las 19.32 horas (hora canaria, 20.32 en la Península), despegar a tiempo es innegociable.

Bajo esta premisa, desde Tenerife Norte destaca el vuelo IB1582 de Iberia con destino a Madrid. Con su salida programada a las 18.35 horas, el despegue coincidirá casi al segundo con el inicio del fenómeno. Aunque los pasajeros perderán los primeros minutos mientras el avión realiza las maniobras de ascenso, es una opción idónea para el momento clave.Tras una hora de trayecto, con el eclipse en su fase de máximo oscurecimiento sobre la península, los ocupantes navegarán plácidamente a altitud de crucero, disfrutando del clímax astronómico en primera fila.

Un escenario distinto plantea el VY3217 de Vueling hacia Barcelona. Su despegue a las 18.55 horas implica que, cuando el avión empiece a rodar por la pista, el eclipse ya llevará veinte minutos en marcha. La fase de máximo oscurecimiento será la media hora de vuelo, pero la observación inicial resultará mucho más incómoda.

Si miramos hacia el sur de la isla, encontramos el que probablemente sea el candidato internacional más atractivo para vivir este fenómeno. El vuelo U28040 de easyJet con destino a Londres-Gatwick. Su salida a las 18.25 horas da un pequeño margen de diez minutos en el aire antes de que comience el espectáculo. Su larga duración lo convierte en una plataforma de observación insuperable. Y es que, aunque este vuelo no cruce la franja de totalidad, volar directamente hacia el norte de Europa durante toda la ventana temporal del eclipse, coloca como testigo de cómo la Luna llega a devorar hasta un 90% del Sol.

Gran Canaria guarda el as en la manga

No todo el protagonismo se lo lleva Tenerife. El aeropuerto de Gran Canaria ofrece la alternativa definitiva y matemáticamente perfecta para quienes busquen gozar de un fenómeno astronómico inigualable. Hablamos del UX9165 de Air Europa con destino a la capital española.

Al despegar a las 18.00 horas, el avión llevará casi 35 minutos de vuelo cuando la Luna empiece a hacer su trabajo. Para ese momento, el comandante ya habrá establecido rumbo y altitud fijos, permitiéndote disfrutar del espectáculo desde el primer mordisco al Sol con total estabilidad mientras te acercas a la zona de máximo oscurecimiento peninsular.

Por qué el resto del Archipiélago pierde atractivo

La logística aeronáutica es implacable y, lamentablemente, las opciones se desinflan al analizar el resto de las Islas. En el caso de Lanzarote, vuelos como el U28126 de easyJet hacia Gatwick parten a las 19.15 horas. Esto significa que el eclipse ya estará muy avanzado durante el despegue, y para cuando el evento alcance su máximo a las 20.32 horas (hora peninsular), el avión todavía podría estar ganando altitud y variando su inclinación. Aunque esta isla, junto con La Graciosa, será uno de los puntos con mayor visibilidad desde tierra.

La situación es aún menos esperanzadora en La Palma o Fuerteventura, cuyos horarios no encajan con la delicada ventana de observación de este 12 de agosto.

Desde qué asiento se verá mejor

Tener el billete correcto es solo la mitad del trabajo. Si se busca que la experiencia sea un éxito rotundo, la decisión a la hora de elegir asiento marca la diferencia entre la gloria y el fracaso absoluto.

La norma de oro para este eclipse desde Canarias es rotunda. Reservar el asiento en el lado izquierdo del avión. Todas las rutas hacia Madrid, Barcelona o Londres tienen un marcado rumbo hacia el norte o noreste. Dado que el eclipse se desarrollará a última hora de la tarde, el Sol estará cayendo ineludiblemente hacia el oeste. Sentarnos en la parte derecha de la cabina, solo implicaría pasarnos mirando el cielo azul durante todo el vuelo, perdiéndonos la acción astronómica.

Al tratarse de vuelos que presenciarán un eclipse solar parcial, el disco solar nunca quedará completamente oculto por la Luna. Air Europa ha confirmado a este periódico que no se repartirá gafas homologadas por la calidad de protección de las ventanillas. Iberia, en cambio, sí que ha presentado una acción para que los pasajeros se beneficien de este objeto durante el vuelo. Aun así, es recomendable que los ocupantes que quieran disfrutar del eclipse o les toque el lado correspondiente de la ventanilla, se hagan con unas gafas de observación homologadas para evitar lesiones retinianas.

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