Así es la Cueva de Néstor, el lugar con historia que Nolan utilizó como set de rodaje para su 'Odisea'

Laura Cuesta

22 de julio de 2026 07:00 h

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“No es una historia, es la historia”, compartió Christopher Nolan en la CinemaCon a principios de este año. El director hablaba de La Odisea, el poema épico que tiene unos 3.000 años de antigüedad y cuya adaptación cinematográfica llegó al cine el pasado 16 de julio. Lo hizo por todo lo alto, como la primera película de la historia en ser rodada íntegramente en formato IMAX, y desde entonces no ha dejado de dar que hablar.

Más allá de las técnicas utilizadas por el cineasta durante el rodaje, una de las cuestiones que más se está comentando tiene que ver con las localizaciones elegidas por Nolan para poner en pie la historia sobre el viaje de Odiseo (Matt Damon) de vuelta al reino de Ítaca. La película se rodó casi íntegramente en locaciones reales, viajando desde Marruecos a Italia, pasando por Islandia y Grecia, entre otros países.

En este último, el rodaje tuvo lugar entre marzo y abril de 2025. El equipo de Nolan se trasladó concretamente a la región del Peloponeso para rodar las secuencias protagonizadas por el cíclope Polifemo y su encuentro con Odiseo y sus hombres. En la película, esta parte de la historia se desarrolla en una cueva, una formación geológica que en realidad se llama Cueva de Néstor.

Donde Hermes escondió el ganado

La cueva de Néstor es una caverna que se encuentra en la roca donde se construyó el antiguo castillo de Navarino, concretamente sobre la playa de Voidokilia, cerca de Pilos (Mesenia). La cavidad, que tiene una profundidad de unos 50 metros y una altura de unos 20, no puede visitarse porque tiene restos neolíticos, pero Nolan consiguió los permisos para convertirla en set de rodaje.

La cueva está relacionada con dos mitos. Se dice que esta perteneció a Néstor, hijo de Neleo y rey de Pilos, quien aparece en la otra gran obra de Homero, La Ilíada. Pero también existe otra historia, que dice que esta cavidad es donde supuestamente Hermes escondió 50 bueyes robados a su hermano Apolo. Para no ser descubierto, hizo caminar al ganado hacia atrás, confundiendo las huellas del suelo.

En la película, la cueva se convierte en el hogar del cíclope Polifemo, un monstruo creado mediante un gigantesco títere animatrónico e interpretado físicamente por Bill Irwin. Para diseñar su aspecto, Christopher Nolan se inspiró, entre otras referencias, en Saturno devorando a su hijo, de Francisco de Goya.

El rodaje en el interior de la cueva tampoco fue especialmente agradable. En varias entrevistas, Damon recordó que el equipo tuvo que atravesar una auténtica “cortina de abejas” para acceder a la cavidad. A ello se sumó el intenso olor de las ovejas que los acompañaron durante el rodaje de esta secuencia. Esa sensación de incomodidad y encierro terminó trasladándose a la pantalla y dio lugar a una de las escenas más inquietantes de toda La Odisea.