Alcaraz tampoco jugará en Cincinnati y cada vez tiene más complicado estar en el US Open

Nuevo contratiempo para la recuperación de Carlos Alcaraz. El Masters 1.000 de Cincinnati, que a priori iba a ser el torneo de regreso del tenista murciano a la competición tras varios meses de baja, ha confirmado oficialmente que el español no disputará el torneo, una ausencia que vuelve a sembrar dudas sobre su presencia en el US Open, el último Grand Slam de la temporada, que empieza el próximo 30 de agosto.

La organización del torneo estadounidense anunció la baja de Alcaraz a través de sus redes sociales con un mensaje de apoyo al vigente campeón de la edición de 2025: “Carlos Alcaraz se ha retirado del Abierto de Cincinnati. Deseando lo mejor a nuestro campeón de 2025 en su proceso de recuperación. ¡No puedo esperar para darte la bienvenida el próximo año!”.

Cuatro meses de baja por una lesión de muñeca

El ganador de siete títulos de Grand Slam no compite desde el 14 de abril, cuando derrotó al finlandés Otto Virtanen por 6-4 y 6-2 en los dieciseisavos de final del Barcelona Open Banc Sabadell. Desde entonces, una lesión en la muñeca derecha le ha mantenido alejado de las pistas durante casi cuatro meses, obligándole a renunciar a algunos de los torneos más importantes del calendario. Alcaraz se ha perdido los Masters 1.000 de Madrid y Roma, además de Roland Garros, Wimbledon y, más recientemente, el Masters 1.000 de Montreal. La intención del murciano era regresar en Cincinnati, torneo que se disputará entre el 13 y el 23 de agosto, pero su lesión no ha evolucionado como se esperaba.

A finales de julio, las imágenes del número dos del mundo entrenando en Murcia junto a su paisano Pablo Martínez, habían destaado el optimismo sobre una posible reaparición. Pero las sensaciones no han sido las esperadas durante su preparación y ha optado por aplazar de nuevo su vuelta a la competición.

El US Open, cada vez más en duda

La renuncia a Cincinnati complica inevitablemente su presencia en el US Open. Aunque todavía no se ha bajado oficialmente del último Grand Slam de la temporada, parece difícil imaginar que un jugador que lleva tantos meses sin competir reaparezca directamente en un torneo que se disputa al mejor de cinco sets, una exigencia física muy superior a la del resto del circuito.

No obstante, aún existe una pequeña posibilidad si la evolución de la lesión mejora considerablemente en los próximos días. En ese caso, el torneo de Winston-Salem, que se disputa justo antes del Grand Slam neoyorquino, podría ofrecerle una oportunidad de oro para disputar algunos partidos y coger algo de ritmo competitivo antes de afrontar una cita de máxima exigencia.

Mientras tanto, desde Cincinnati solo han querido transmitir un mensaje de apoyo al español. El director del torneo, Bob Moran, ha asegurado que “sabemos que Carlos está haciendo todo lo posible para volver a competir en torneos lo antes posible”, y añadió que “le deseamos una pronta recuperación y esperamos darle la bienvenida de nuevo a Cincinnati en el futuro”.