Harry Kane recibe el 'schnitzel dorado' tras ganar el Balón de Oro: origen y receta de este plato clásico austrohúngaro

Harry Kane ha recibido cuatro escalopes vieneses recubiertos con oro comestible tras alzarse con el Balón de Oro de 2026. El obsequio responde al compromiso adquirido por Stefan Kastner, dueño del restaurante Waldgasthof Buchenhain, ubicado a unos 15 kilómetros al sur de Múnich, quien lleva cerca de dos años entregando un filete empanado por cada tanto oficial anotado por el delantero del Bayern. La iniciativa une el reconocimiento futbolístico con uno de los platos más conocidos de la cocina centroeuropea.

Kastner anunció a mediados de septiembre que regalaría a Kane un escalope dorado si ganaba el galardón. Tras la ceremonia celebrada el lunes 26 de octubre en Londres, el restaurador cumplió su palabra y llevó personalmente cuatro piezas de ternera a la vivienda del futbolista. Los filetes estaban decorados con láminas de oro comestible y un aerosol dorado, un acabado especial que no forma parte de la receta tradicional.

El propietario del establecimiento explicó al diario Bild que siguió el evento junto a su esposa y su hijo en el propio establecimiento, viviendo el fallo final con el mismo entusiasmo que los tantos del goleador. Según sus declaraciones al medio alemán, estos envíos periódicos de comida han propiciado un trato cercano con Kane, su familia y su entorno más próximo. El propio futbolista ha comentado que suele repartir los platos entre sus allegados, quienes los reciben de buen grado, asegurando que él también los disfruta de forma habitual.

El origen del Wiener Schnitzel

La elaboración destinada a Kane constituye una variante exclusiva del tradicional Wiener Schnitzel, conocido en español como escalope vienés. Se trata de un plato característico de la cocina austriaca preparado a base de filetes de ternera finos, empanados y fritos hasta alcanzar un tono dorado y una textura crujiente. Aunque suele asociarse con la tradición gastronómica del antiguo Imperio austrohúngaro, su historia es anterior a la popularización de su nombre actual.

La preparación tradicional exige pocos ingredientes, pero requiere cuidar el rebozado y la fritura. La receta oficial austríaca utiliza ternera, harina, huevo, pan rallado y grasa para freír, además de limón para servir. Habitualmente se acompaña de ensalada o patatas. La clave está en conseguir una carne fina y tierna, cubierta por una capa crujiente que se dore de manera uniforme sin quedar excesivamente grasa.

Cómo preparar el escalope vienés en casa

Para elaborar cuatro raciones se necesitan cuatro filetes finos de ternera, dos huevos, harina, pan rallado, sal, aceite o mantequilla clarificada y limón. Primero se aplana la carne con cuidado hasta conseguir un grosor uniforme y se sazona por ambos lados. A continuación, cada filete se pasa por harina, después por huevo batido y, finalmente, por pan rallado, sin presionar demasiado la cobertura.

El siguiente paso consiste en calentar abundante aceite o mantequilla clarificada en una sartén amplia. Cuando la grasa esté caliente, se fríen los escalopes durante unos dos minutos por cada lado, aproximadamente, hasta que el rebozado esté dorado y crujiente y la carne bien cocinada. El tiempo puede variar según el grosor de los filetes y la temperatura de la sartén. Después, se dejan escurrir sobre papel de cocina y se sirven recién hechos, acompañados de una rodaja o un gajo de limón.

El oro comestible que ha convertido el regalo de Kane en noticia es, por tanto, un añadido ornamental, no un ingrediente esencial del plato. El establecimiento prevé incorporar este plato a su carta durante dos semanas con un ligero sobreprecio respecto a la versión clásica, cuyo precio es de 28,90 euros junto con su guarnición de patatas asadas o ensalada de patata.