Una leyenda del Real Madrid deja por los suelos a Zinedine Zidane: “No hizo demasiado; lo mínimo”
Las etapas de éxito en los grandes clubes no siempre se explican por esquemas complejos sobre la pizarra. El Real Madrid vivió uno de esos ciclos con Zinedine Zidane en el banquillo, una etapa llena de títulos que todavía alimenta un debate habitual entre aficionados.
Muchos resultados llegaron sin que el técnico francés fuera conocido por largas sesiones tácticas, y esa idea de Zidane como gran gestor humano ha acompañado a aquel periodo durante años. Esa discusión aparece cada vez que se analiza cómo funcionaba el vestuario blanco en aquellos años.
Gareth Bale contó que el plan diario se apoyaba más en el talento que en sesiones largas
Gareth Bale explicó en el podcast The Overlap, durante una charla con Gary Neville, que Zinedine Zidane dedicaba muy poco tiempo a la preparación táctica en el Real Madrid y confiaba sobre todo en la calidad de la plantilla. El exfutbolista galés participó en el equipo que conquistó tres Champions consecutivas entre 2016 y 2018, una etapa que figura entre las más exitosas del club. Aun así, Bale describió un método sencillo en el día a día. Según su testimonio, “no hacía demasiado”.
La comparación con Carlo Ancelotti aparece enseguida en el relato del galés, y en ese punto el contraste se vuelve más claro. Bale explicó que el técnico italiano destacaba por la forma de tratar a los futbolistas dentro del vestuario. Según recordó, “la gestión de Carlo era la mejor”. El exjugador explicó que incluso quienes no jugaban se sentían parte del grupo porque el entrenador italiano sabía mantener a todos cerca del proyecto del equipo. Esa forma de manejar el vestuario, según Bale, ayudaba a que la plantilla se mantuviera unida durante toda la temporada.
El propio Bale describió también cómo se preparaban muchos partidos bajo las órdenes de Zidane. En los entrenamientos habituales predominaban ejercicios sencillos y situaciones de juego reducidas, con posesiones, porterías pequeñas y disparos a puerta. “Sabías que si jugabas contra el Barça o el Bayern harías un poco de táctica, con el resto sería lo mínimo”, resumió. En esos encuentros grandes el trabajo se centraba en la organización defensiva durante unos minutos, y después el entrenamiento volvía a una dinámica habitual.
Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos asumieron mandos distintos dentro del grupo
Ese planteamiento encajaba con una plantilla llena de jugadores acostumbrados a resolver partidos por talento propio. Bale explicó que los futbolistas conocían bien las características de sus compañeros y adaptaban su papel dentro del campo. En el ataque formado por Cristiano Ronaldo, Karim Benzema y el propio Bale, cada uno tenía un perfil distinto.
El galés aseguró que no existían conflictos entre ellos y que la convivencia resultaba sencilla. “Nos llevábamos muy bien en el vestuario”, dijo. Sobre Benzema añadió que era un jugador tranquilo que ayudaba a mantener el equilibrio del grupo.
Dentro de ese vestuario, Bale señaló que el liderazgo se repartía de forma clara. El galés reconoció que Cristiano Ronaldo tenía una personalidad dominante, sobre todo por su ambición para marcar goles y batir registros. Sin embargo, cuando habló del mando dentro del equipo mencionó a otro nombre: “Yo diría que Ramos fue el mayor líder”. El defensa andaluz ejercía esa función dentro del grupo mientras Ronaldo mantenía su papel de referente competitivo en el campo.
La presión mediática en Madrid obligó a Gareth Bale a madurar a toda velocidad
La vida diaria en el Real Madrid también estaba marcada por una presión constante alrededor del club. Bale explicó que el seguimiento mediático en Madrid resultaba mucho más intenso que en Inglaterra. Los entrenamientos previos a los partidos se celebraban con un pasillo lleno de periodistas, y la atención sobre cada gesto de los jugadores era permanente. El galés reconoció que esa situación obligaba a los futbolistas a crecer rápido dentro del club.
En ese ambiente surgieron varias polémicas alrededor de su figura, especialmente por su afición al golf. Bale recordó que la famosa pancarta con el mensaje sobre Gales, el golf y el Madrid no tenía relación con él: “La prensa española inventó esto del golf”. El exjugador explicó que jugaba cada dos o tres semanas y que mantenía una norma personal para evitar problemas con el calendario de partidos: nunca practicaba golf en las 40 horas previas a un encuentro, una rutina que mantuvo durante su etapa en el club.