El Manchester City afronta un terremoto financiero tras ser declarado culpable de romper más de 100 reglas del fútbol inglés

Los despachos de LaLiga española conocen bien hasta dónde puede llegar una norma financiera cuando condiciona la capacidad de los clubes para acudir al mercado y realizar todos los fichajes que desean.

Esas restricciones forman parte del día a día de una competición que impone obligaciones económicas a sus equipos, aunque el caso que ahora sacude Inglaterra ha llevado la vigilancia de las cuentas a otro terreno. Allí, el Manchester City se enfrenta a las consecuencias de haber incumplido buena parte de las reglas financieras de la Premier League que estaban bajo examen.

Un panel consideró culpable al club inglés

El City ha sido declarado culpable de vulnerar la mayoría de las normas incluidas en el procedimiento abierto contra el club, según publicó The Athletic y recogió BBC Sport. La resolución procede del panel independiente encargado del caso, aunque todavía queda por determinar el castigo. BBC Sport señala que el equipo inglés recurrirá los hallazgos si finalmente se confirma su culpabilidad dentro del procedimiento.

La respuesta oficial del club mantiene abierta esa batalla y evita asumir como definitivo el escenario publicado, mientras la Premier League tampoco ha querido pronunciarse debido al carácter confidencial del expediente. Un portavoz del Manchester City señaló que “el proceso de la Premier League continúa, quedan elementos importantes por completar y está sujeto a una estricta confidencialidad”. El club también defiende que ha respetado el procedimiento durante ocho años bajo la expectativa de recibir un trato independiente e imparcial.

Las acusaciones abarcan cinco grupos de incumplimientos financieros

La acusación presentada en febrero de 2023 abarcaba numerosas obligaciones financieras acumuladas durante varias temporadas y BBC Sport distribuye las 115 infracciones en cinco grupos. Un total de 54 correspondían al deber de ofrecer información financiera precisa entre 2009-10 y 2017-18, mientras otras 35 estaban relacionadas con la cooperación durante la investigación.

A ellas se añadían 14 vinculadas a pagos de jugadores y entrenadores, cinco relacionadas con las normas financieras de la UEFA y siete correspondientes a las reglas de rentabilidad y sostenibilidad de la Premier League.

Otros equipos ingleses ya observan las posibles consecuencias económicas del procedimiento desde una posición propia, puesto que varios clubes de la Premier League han buscado asesoramiento jurídico ante la posibilidad de reclamar compensaciones, según BBC Sport. Ese movimiento abre otro frente alrededor de una resolución cuya sanción todavía está pendiente y cuyos efectos podrían extenderse fuera del Manchester City.

El reglamento de la Premier League contempla varias respuestas disciplinarias y el recorrido todavía incluye una apelación antes de que pueda establecerse definitivamente cualquier castigo. Las partes disponen de 14 días desde la comunicación de una decisión para recurrirla, mientras la norma W.86 establece un plazo máximo de 12 semanas para concluir la vista desde la presentación del primer recurso. Entre las medidas disponibles aparecen las multas, la deducción de puntos, la suspensión y, en el extremo más severo, la expulsión de la competición.

La UEFA ya investigó anteriormente las finanzas del City

La investigación inglesa llegó después de varios episodios europeos que ya habían colocado las cuentas del Manchester City bajo examen durante la década anterior. La UEFA sancionó al club en 2014 por incumplimientos del denominado fair play financiero y posteriormente abrió otra investigación tras las revelaciones de Football Leaks. En 2020, el organismo europeo suspendió al City de la Champions League por haber inflado los ingresos procedentes de patrocinios, aunque el Tribunal de Arbitraje Deportivo anuló posteriormente aquella suspensión.

La dimensión del expediente dificulta establecer una equivalencia con procedimientos disciplinarios anteriores y deja el desenlace pendiente de una fase que todavía puede prolongarse varios meses. El caso del Chelsea por 74 incumplimientos de las reglas de la Federación inglesa sobre agentes acabó con una multa de 10 millones de libras, pero allí se valoraron circunstancias diferentes, incluida la ausencia de una ventaja deportiva apreciable y la comunicación de las infracciones por parte del propio club.

En el lado azul de Manchester, el recorrido judicial todavía debe determinar hasta dónde llegan las consecuencias de una resolución que afecta a uno de los grandes dominadores del fútbol inglés reciente.