Descubren en Pompeya un armario con objetos personales que llevaban casi 2.000 años sepultados por el Vesubio
Un equipo de arqueólogos ha descubierto en Pompeya los restos de un armario que conservaba objetos personales desde hacía casi 2.000 años, cuando la erupción del Vesubio sepultó la ciudad romana en el año 79. Entre los materiales recuperados hay monedas, recipientes, accesorios de belleza y un collar con pequeños amuletos que permiten conocer algunos aspectos de la vida cotidiana de sus antiguos habitantes.
El hallazgo, dado a conocer el 29 de octubre por el Parque Arqueológico de Pompeya, se ha producido en una vivienda situada en la Vía de la Abundancia, una de las principales calles de la ciudad. Los investigadores han podido reconstruir parte del armario de madera a partir de los restos encontrados y estudiar los objetos que permanecieron guardados en su interior durante siglos.
Monedas, perfumes y recuerdos de la infancia
Entre los materiales recuperados destaca un pequeño recipiente con 38 monedas de bronce, que posiblemente se utilizaban para afrontar los gastos habituales de la vivienda. También se han encontrado pinzas, un frasco de vidrio para perfumes o ungüentos, un quemador de aromas y diferentes ollas y vasijas.
Otro de los descubrimientos más destacados es un collar formado por al menos 24 pequeñas piezas, elaboradas con materiales como hueso, pasta de vidrio y cristal de roca. Algunas representan manos, pies, racimos de uvas y divinidades como Mercurio, el dios romano del comercio.
Estos objetos, se utilizaban en la antigua Roma como amuletos protectores para los niños. También podían funcionar como sonajeros, ya que el sonido que producían al moverse permitía a los adultos saber dónde estaban los pequeños. En algunos casos se conservaban durante la edad adulta como recuerdos de la infancia.
Los arqueólogos también han localizado unas pesas de plomo guardadas en una caja de madera, lo que podría indicar que alguno de los habitantes de la casa desarrollaba una actividad comercial.
Una vivienda excavada por primera vez en 1912
La casa donde se encontraba el armario está relacionada provisionalmente con Cornelius Maximus, un nombre identificado a partir de antiguas inscripciones. Su fachada comenzó a excavarse en 1912, aunque las investigaciones recientes han permitido acceder a otras habitaciones.
Por el momento, se desconoce quiénes eran los propietarios de los objetos y qué ocurrió con ellos durante la erupción. La presencia de monedas y pertenencias personales indica que estos materiales no llegaron a recuperarse.
Las excavaciones también han permitido encontrar los restos de dos ratones jóvenes dentro de un ánfora, situada en una zona elevada que se utilizaba para almacenar utensilios domésticos.
El descubrimiento aporta así nuevos datos sobre las costumbres, las actividades económicas y las pertenencias personales de quienes habitaban Pompeya antes de que el Vesubio la sepultara hace casi dos milenios.