¿Leyenda o realidad? Así fue la vida de Elizabeth Báthory, la mujer que pasó a la historia como la “condesa sangrienta”

Los relatos que han rodeado la vida de Elizabeth Báthory, una condesa húngara que vivió a caballo entre los siglos XVI y XVII, siempre han estado cargados de sangre. Brujería, complots, asesinatos… Tanto es así que durante años se ha hablado de ella como la asesina en serie más peligrosa de la historia. En total, se le atribuyen hasta 600 muertes, pero ¿qué hay de cierto en esta historia?

La versión de la época

Báthory nació el 7 de agosto de 1560 en Nyírbátor, Hungría, en el seno de una destacada familia de la nobleza. Esta controlaba Transilvania y su tío, Esteban Báthory, llegó a ser rey de Polonia. En 1575, la joven se casó con el conde Ferencz Nádasdy, miembro de otra poderosa familia húngara, y juntos se mudaron al Castillo de ÄŒachtice.

Es tras la muerte de Nádasdy en 1604 cuando comienzan a surgir los rumores de que Báthory era una mujer cruel con un lado oscuro y, sobre todo, sangriento. A través de un pastor protestante, empieza a difundirse la idea de que la condesa practicaba magia negra y, para ello, utilizaba la sangre de muchachas jóvenes. 

En ese momento, el rey Matías le ordenó al conde palatino György Thurzó que llevara a cabo una investigación para comprobar la veracidad de aquellos relatos. Tras tomar declaración a los habitantes de la zona, el conde determinó que Báthory había torturado y asesinado a más de 600 niñas con la ayuda de sus sirvientes.

El 30 de diciembre de 1609, Báthory y sus sirvientes fueron arrestados. Estos fueron juzgados y todos ellos declarados culpables, algunos de brujería, otros de asesinato y los demás de cooperación. Báthory, por su parte, se libró del juicio, pero fue condenada a permanecer para siempre en sus aposentos del castillo de ÄŒachtice. Allí murió a los 54 años.

Las dudas

Aunque los documentos que se utilizaron en el juicio a los sirvientes de Báthory respaldaban las acusaciones en su contra, la historiografía moderna ha cuestionado la completa veracidad de aquellos hechos. Son muchos los historiadores modernos que alegan que la “condesa sangrienta”, título que recibió con el paso del tiempo, fue víctima de una caza de brujas por el inmenso poder que llegó a albergar.

Báthory era una mujer con mucha riqueza que poseía enormes terrenos en Hungría, un patrimonio que se incrementó tras adquirir las propiedades de Nádasdy tras su muerte, algo que no estaba bien visto para una mujer de la época. Una de las cuestiones que más refuerzan esta teoría es que el rey Matías, quien ordenó originalmente la investigación, le debía una cuantiosa deuda económica, la cual quedó condonada tras el arresto de la condesa. 

El caso de la condesa Erzsébet Báthory ha inspirado numerosas historias y cuentos a lo largo de la historia, pero muchos de estos relatos no tienen una base documental sólida.