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Un macrovertedero en Albacete capital con capacidad para casi 300.000 toneladas de residuos de amianto

Un operario retirando un tejado con amianto.

Carmen Bachiller

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Continúa adelante la tramitación del proyecto para construir un depósito de residuos de amianto en el paraje La Castra de Albacete, impulsado por Soluciones Técnicas de Amianto, SL, con sede en el polígono industrial Campollano.

Este lunes, la Dirección General de Calidad Ambiental del Gobierno de Castilla-La Mancha publica el anuncio por el que se inicia el periodo de información pública relacionado con la solicitud de la autorización ambiental integrada y del estudio de impacto ambiental del proyecto.

La empresa presentó el documento para lograr la Autorización Ambiental Integrada (AAI) con fecha de 27 de febrero de 2026 y en él cambia algunos detalles del proyecto inicial que se conoció hace ahora un año. Por ejemplo, reduciendo capacidad: si de forma inicial contaba con 14 vasos de depósito de amianto y una capacidad para albergar 525.000 toneladas de residuos a lo largo de su vida útil, 25 años, ahora esos parámetros cambian.

El vertedero se ubicaría en una superficie superior a las 18 hectáreas y tendría 9 vasos de depósito de amianto. Su capacidad total llegaría a las 279.989 toneladas de residuos.

Los vasos serán también más pequeños pasando de poder albergar 75.000 m³ cada uno a 51.850 m³. El promotor justifica el cambio como una forma de garantizar un comportamiento ambiental más predecible y estable.

También alega que los vasos no se abrirán de una vez, sino de forma progresiva, según se vayan llenando y se taparán con “materiales inertes (tierras) que actuarán como barrera física adicional” y con “impermeabilización” para evitar la infiltración al terreno.

¿De dónde vendrán los residuos de amianto?

Entre las instalaciones, el vertedero tendrá una nave de 600 m2 que servirá para albergar las oficinas de la empresa, junto con aseos-vestuario y almacenamiento de maquinaria. También habrá una báscula para el pesaje de los vehículos que traerán los residuos de amianto y hasta una planta fotovoltaica para abastecerse de energía.

Aunque no se citan de forma específica los lugares de procedencia de los residuos peligrosos, sí se alude a que la intención es dar servicio a la provincia de Albacete y al resto de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

El proyecto inicial contemplaba la admisión de hasta cuatro tipos de residuos de amianto, incluyendo los procedentes del sector naval y ferroviario, del sector textil o de la automoción.

Ahora solo se admitirán residuos de amianto procedentes la construcción (calderas, hornos, paredes, techos, canalizaciones, etc.) o restos de fibrocemento (recubrimientos de tejados ondulados, tejas, pizarra, baldosas, azulejos...).

Autorización “excepcional” porque el plan urbanístico no lo permite

Para la implantación de este vertedero se ha elegido una parcela en suelo rústico de reserva, concretamente suelo no urbanizable común (SNUC) de uso agrícola, en concreto campos de cultivo de secano. Hay dos alternativas de ubicación propuestas, más o menos cercanas a núcleos de población y a otros elementos de interés ambiental o económico.

En todo caso, está muy cerca del canal del trasvase Tajo-Segura y su ubicación coincide con la masa de agua subterránea de la Mancha Oriental.

La planta se ubicaría a menos de siete kilómetros de La Gineta y en un radio de no más de 18 kilómetros estarían tanto Albacete capital, como Barrax, Los Olivos o La Roda.

La empresa promotora reconoce que el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Albacete, solo permite los usos usos agrícolas, ganaderos, forestales y otros compatibles con la preservación del medio rural y que la implantación de infraestructuras de gestión de residuos peligrosos, como un vertedero de amianto, no se contempla como uso ordinario en este tipo de suelo.

Y sin embargo, confía en que este proyecto pueda ser una excepción “bajo ciertas condiciones” y poder así conseguir una autorización excepcional que requeriría, además, un informe preceptivo del Instituto Geológico y Minero de España que evalúe si cumple con ciertos requisitos. Por ejemplo, una distancia mínima de 2.000 metros de zonas residenciales y recreativas, vías fluviales, masas de agua y otras zonas agrícolas o urbanas.

Sector norte de la parcela de implantación del vertedero controlado de amianto en Albacete

De entrada, el proyecto cuenta con un informe de afección negativo por parte del Ayuntamiento de Albacete, alegando impactos en el entorno natural, la calidad de vida de los vecinos por el tráfico pesado y el riesgo de contaminación.

Para que pueda recibir el visto bueno deberá pasar también otros filtros: que no afecte a la existencia de aguas subterráneas, aguas costeras o reservas naturales en la zona, que las condiciones geológicas, hidrológicas e hidrogeológicas de la zona no se vean alteradas, además de comprobar que no hay riesgo sísmico, de inundaciones, hundimientos, corrimientos de tierras o aludes en el emplazamiento del vertedero o que se respeta la protección del patrimonio natural o cultural de la zona.

La empresa descarta riesgos sísmicos o de inundaciones aunque reconoce un riesgo “moderado” de incendios forestales.

Fábrica de alpechín ubicada a 500 metros al sureste de la parcela de implantación

Lo que sí se identifica como una debilidad crítica es el riesgo por exposición a fibras de los trabajadores, calificado como “de intensidad alta y potencialmente significativo”. O en sí mismo el riesgo “moderado” de emisión de fibras de amianto al medio ambiente.

También se reconocen “impactos potenciales” de infiltración de lixiviados al subsuelo y afección a acuíferos, si el sistema de impermeabilización “falla”.

Así justifica la empresa el proyecto

La empresa promotora dice apostar por un vertedero controlado argumentando que “el amianto es un residuo peligroso cuya gestión debe realizarse conforme a la normativa estatal y europea” y que su proyecto “busca establecer una instalación adecuada para su almacenamiento y eliminación, cumpliendo con los requisitos de seguridad y protección ambiental”.

Recuerda también que desde la prohibición del uso del amianto en 2002, en Castilla-La Mancha “se han desarrollado estrategias para su gestión segura” o que en Albacete operan varias empresas especializadas inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA).

“La retirada progresiva de elementos de fibrocemento de cubiertas, bajantes y otros elementos constructivos que suponen una problemática requiere de empresas que ofrezcan servicios integrales para su retirada y gestión conforme a normativa vigente”, señala.

También sugiere la “necesidad de contar con nuevas instalaciones como vertederos controlados autorizados para su eliminación segura”, en las que se pueda realizar una correcta trazabilidad de los residuos.

Una iniciativa muy contestada

La iniciativa recibía hace justo ahora un año un amplio rechazo social, incluyendo el de la Diputación Provincial. Su vicepresidente Fran Valera señaló entonces que se prestaría “apoyo institucional, técnico y jurídico” a las localidades afectadas por la posible instalación, es decir Albacete capital, Barrax, La Gineta y también La Roda.

Desde la Diputación se presentó un “completo documento de alegaciones” para mostrar su oposición a la iniciativa por el “gran impacto ambiental, social y en la salud pública que podría tener”.

También Ecologistas en Acción Albacete subrayó el pasado año “la gran inquietud” causada a los vecinos de la zona “por donde pasarían cada año cientos de camiones con esa peligrosa mercancía”.

Se trata, recuerda la organización ecologista, de productos industriales cuyo uso decayó hace más de veinte años “debido a los graves riesgos de su exposición a la salud, tanto en el manejo y producción como en los materiales resultantes de su utilización y los restos o residuos que se derivan, tanto por la degradación como la fractura, trituración o la manipulación de los mismos”.

En concreto, recuerdan, “se asocian directamente con los riesgos de multitud de tipos de cáncer de pulmón, por la inhalación de las fibras que se desprenden en estos procesos”. Por esa razón, subraya Ecologistas en Acción, “la gestión de los residuos procedentes de los materiales con amianto se ha convertido en un problema de muy difícil gestión, que debe ser realizado por personas muy cualificadas y empresas bien acreditadas”.

Creen necesaria la gestión adecuada de los residuos que contienen amianto, pero con tres condiciones fundamentales. No solo que la realicen “empresas y personal suficientemente acreditado para esa función”, sino que el tratamiento se centre en “residuos de proximidad, procedentes de localidades cercanas al punto digestión y almacenamiento, para evitar los riesgos de la posible rotura de los envases que los contiene y su potencial liberación de las fibras de amianto al aire”.

Y por último, que el lugar de almacenamiento sea el más idóneo, evitando al máximo posible los riesgos en el medio ambiente. A este respecto, proponen usar zonas ya degradadas, como canteras abandonadas, “que podrían ser utilizados para el depósito de esos residuos”.

Según Ecologistas en Acción el proyecto “no reúne a nuestro juicio ninguna de esas condiciones”. Además, recuerdan que el proyecto pretende ocupar una zona que está catalogada en el PGOU de Albacete como suelo agrícola de especial protección y además “en una zona que está catalogada de especial protección para aves esteparias, como la avutarda, la ganga o el sisón, todas ellas especies protegidas que verían totalmente alterado su hábitat”.

Bolaños de Calatrava, Novés y El Provencio

El vertedero de amianto de Albacete no sería ni el primero ni el único en Castilla-La Mancha, aunque algunos proyectos han pasado más desapercibidos. En Novés (Toledo) opera la planta autorizada Recuperaciones Energéticas Novés, S.A. (RENOVÉS), que dispone de una celda específica para “el depósito seguro y eliminación de residuos de amianto”.

En Bolaños de Calatrava (Ciudad Real) existe un depósito, con una celda específica “confinada y aislada” para amianto, en una planta operada por la empresa Ignea Medioambiente, S.L., en la Carretera de Moral de Calatrava, en la finca 'Las Heras'. Su capacidad total supera los más de cuatro millones de toneladas, pero en el lugar también se depositan residuos industriales no peligrosos e inertes.

En El Provencio (Cuenca) el pasado mes de junio se conoció el proyecto para ampliar el basurero de vertidos peligrosos en esta población, incluyendo un depósito de amianto.

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