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Las prácticas del PP de Ayuso para acallar a quienes molestan
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Las prácticas del PP de Ayuso para acallar a quienes molestan: ataques, bulos y señalamientos

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, en el pleno de la Asamblea

África Gelardo Arrebola

3 de octubre de 2026 22:47 h

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Escándalo tras escándalo, se aprecia una forma de afrontar polémicas por parte del PP de Isabel Díaz Ayuso, especialmente cuando estas salpican a la presidenta, su gabinete o a sus afines. Una estrategia que consiste, por lo general, en que si un escándalo te salpica, hay que intentar acallar y aislar al denunciante más que intentar desmontar los argumentos. Una estrategia que se puede resumir en “os vamos a triturar” y que se produce de manera cada vez más habitual para apartar los asuntos incómodos para el Gobierno regional.

El último ejemplo de estas prácticas se produjo hace dos semanas, cunado la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, tuvo que responder ante las denuncias del doctor Luis Martos sobre la manipulación de listas de espera en el Hospital Ramón y Cajal, unas acusaciones que no sentaron nada bien en la Consejería del Gobierno de Ayuso. Matute rechazó que en Madrid se maquillaran las cifras y decidió cargar públicamente contra el cirujano. Llegó incluso a decir que fue él quien manipuló los expedientes.

La consejera madrileña decidió salir en rueda de prensa y señalar públicamente, con la bandera de la Comunidad de fondo, a Martos: “El mismo denunciante es quien manipuló las listas de espera”, dijo. ¿El objetivo, según Matute? “Trabajar menos y operar casos menos complejos”. No solo eso. Llegó a deslizar que tenía “expedientes disciplinarios abiertos” por “pinchar” las “ruedas” del jefe de servicio, acusaciones que se llegaron a publicar en varios medios y que el doctor niega. En el corrillo posterior a la rueda de prensa, la consejera no quiso explicar en qué consistían las diligencias previas que se habían abierto sobre lo ocurrido en el Ramón y Cajal y no aclaró si lo que se iba a investigar era al doctor o un posible mal funcionamiento de las listas.

Ayuso salió luego a resumir la situación: “El bulo del culo de la semana viene cuando en el Ramón y Cajal un señor está manipulando las citas sanitarias, las suyas, y encima, entre otras muchas lindezas, se le conoce por reventar el coche al jefe y por tener expedientes disciplinarios, y ahora resulta que nos da lecciones de listas de espera en la tele sanchista”, dijo.

Martos ya ha anunciado que presentará una querella contra la consejera y, posiblemente, contra más personas, por injurias. Independientemente del fondo del caso, de lo que se denuncia o incluso de si pueden existir disputas internas en el servicio del Hospital, llama la atención ese señalamiento público por parte del gobierno autonómico, que prefiere desacreditar a un profesional en lugar de investigar lo que denuncia. El haberlo expuesto así públicamente, ahora, tiene sus consecuencias: Martos asegura que sus propios compañeros rechazan hablar con él y afirma que existe “miedo” entre los sanitarios por posibles represalias. Una situación que saca a la palestra a un ciudadano particular enfrentado a un Ejecutivo regional, pero que no es la única.

Las amenazas de Miguel Ángel Rodríguez

Miguel Ángel Rodríguez, además de ser uno de los hombres fuertes de Ayuso y el encargado de su estrategia política, es también, en ocasiones, quien se encarga de llevar a cabo estas técnicas de solución de problemas. Son especialmente notorias sus salidas con algunos periodistas. El ejemplo más claro es el de sus amenazas a elDiario.es en mazo de 2024, la misma fecha en la que este periódico informaba sobre el fraude fiscal de la pareja de la presidenta autonómica. “Os vamos a triturar. Vais a tener que cerrar. Que os den, idiotas”, dijo el jefe de gabinete por escrito a una periodista de elDiario.es. “A ver si no nos podemos enfadar con gente de confianza”, justificó Ayuso tras la polémica.

Una semana después de su amenaza, Rodríguez difundió el bulo de que “periodistas encapuchados” de elDiario.es intentaron asaltar la casa de la presidenta autonómica. Algunos medios llegaron a publicar la versión del jefe de gabinete sin contrastarla con este periódico. También llegó a acusar falsamente a periodistas de El País de acosar a vecinos o tratar de entrar por la fuerza en la vivienda, un extremo que también negó el periódico de Prisa.

El jefe de gabinete de la líder madrileña difundió la identidad y la imagen de dos periodistas de El País que investigaban el caso de fraude fiscal de Amador. La pareja de Ayuso compareció como testigo y reconoció que fue él quien pasó la imagen de los periodistas al jefe de gabinete. Dijo que lo hizo porque era su “amigo” y el responsable de su “seguridad”, pero que no fue él quien hizo la foto. Finalmente, la jueza archivó el caso porque entendió que los datos no llegaron de los policías que escoltan a Ayuso. La oposición ha tratado en diferentes ocasiones de activar la comparecencia de Miguel Ángel Rodríguez en la Asamblea, por el momento sin éxito.

Las presiones a la concejala de Móstoles

Quizá uno de los casos más sangrantes es el de la concejala del PP de Móstoles que denunció por acoso sexual y laboral a su jefe, el todavía alcalde Manuel Bautista. La exconcejala denunció internamente al primer edil y se dirigió en distintas ocasiones a su partido, en persona y por escrito, para que la escucharan. “¿Pero dónde está el caso de acoso?”, fue lo que le dijo Ana Millán, alto cargo del PP de Madrid y una de las personas de confianza de Ayuso. Millán cuestionó el acoso denunciado y la amenazó con un expediente por “pasar información al PSOE”.

La exconcejala no fue recibida por Ayuso, aunque esta sí que se vio con el alcalde, a quien le mostró todo su apoyo, un respaldo que continúa siendo férreo a día de hoy, mientras la investigación continúa abierta. Las reuniones que mantuvo fueron con Ana Millán y con Alfonso Serrano, secretario general del PP de Madrid y diputado de la Asamblea. Según explicó el diario El País, en esas reuniones le dijeron que se tenía que “quitar de la cabeza cualquier tipo de denuncia”. “No vale venir aquí a contar esta situación sin proponer solución”, le llegaron a decir.

Según relata la exconcejala en su denuncia, cuando la información de sus acusaciones internas llegó a Bautista, el alcalde llamó a los concejales y eso acabó con el aislamiento de la denunciante. “Recibí un trato denigrante”, relata en su querella contra el alcalde.

Por ahora, se desconoce si se aplicarán también estas prácticas en otra de las grandes polémicas de este año que persigue al Gobierno de Ayuso: el escándalo del ático de lujo comprado en Chamberí con dinero público. El consejero de Presidencia tuvo que salir a dar explicaciones porque fue Planifica Madrid, la empresa de la que es presidente, la que se encargó de la operación. Lo hizo después de que la propia Ayuso señalara a su Consejería. Por el momento, lo que sí ha ocurrido es que el PP ha impedido comparecer en la Asamblea a Pedro Corbalán, el CEO de Planifica. Tanto PSOE como Más Madrid intentaron activar su intervención, pero finalmente el partido de Ayuso impidió que se produjera.

Cuando estalló la polémica, aunque Alberto Núñez Feijóo dijo que el Gobierno de la Comunidad tendría que explicar por qué compraron un ático que no podía ser destinado a oficinas, después la estrategia se tornó en apoyar públicamente a su baronesa. Nada que ver con lo que hizo en su momento el defenestrado Pablo Casado, que vivió en primera persona esas prácticas al enfrentarse públicamente a la líder del PP de Madrid: “¿Cuando morían 700 personas al día puedes contratar con tu hermana y recibir 286.000 euros?”. Esa fue posiblemente la frase que marcó su epitafio político.

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