¿Hasta dónde puede llegar un rascacielos de madera? Sídney ya construye uno de 39 plantas
Las cuadrillas han dejado atrás el montaje del armazón y ahora concentran su trabajo en cerrar la fachada y completar las instalaciones centrales del edificio. Ese cambio de fase confirma que la estructura principal ya ha alcanzado su altura definitiva y que la obra entra en el tramo previo a su entrega. Atlassian Central, en Sídney, se ha convertido así en la torre híbrida de madera más alta del mundo, con más de 180 metros y 39 plantas.
El nuevo rascacielos supera ampliamente el anterior récord mundial
El proyecto, promovido por Atlassian y Dexus, rebasa por cerca de 100 metros a la torre Ascent de Milwaukee, que mantenía el récord con 86,6 metros y 25 plantas. La nueva sede australiana de Atlassian, cuya finalización está prevista para finales de 2026, eleva la construcción con madera estructural hasta una escala que normalmente exige edificios de acero y hormigón.
SHoP Architects y BVN Architecture, con la participación de Eckersley O'Callaghan, han planteado un sistema híbrido en el que los forjados y los espacios interiores de madera maciza descansan sobre núcleos de hormigón y quedan envueltos por un exoesqueleto de acero.
El reparto permite reducir el peso total y el carbono incorporado, mientras los materiales de mayor resistencia cubren las exigencias de estabilidad de un rascacielos comercial. Peter Titmuss, socio de BVN Architecture, vinculó este sistema con una obra más rápida y ligera porque “la madera maciza híbrida ha permitido la prefabricación, la construcción en seco y un desarrollo vertical más ágil”.
Siete grandes plataformas estructurales, colocadas cada cuatro plantas, dividen el edificio en ámbitos de trabajo interconectados que el equipo denomina hábitats. Cada grupo reúne oficinas con atrios de varias alturas y zonas ajardinadas elevadas, mientras otras áreas reciben luz natural y aire fresco.
Los espacios climatizados se abren hacia franjas con ventilación natural, de modo que la temperatura y el grado de cerramiento cambian dentro de cada conjunto. Andreia Teixeira, socia adjunta de SHoP Architects, relacionó esa organización con otra forma de trabajar porque “el edificio conecta a las personas entre sí, con la naturaleza y con la ciudad que las rodea”.
La construcción ha exigido coordinar unos 10.000 metros cúbicos de madera procedente de Austria con 8.000 toneladas de acero estructural durante una secuencia vertical muy precisa. El proyecto incorpora también 30.000 metros cúbicos de hormigón de menor impacto.
Built, contratista australiano que dirige las obras junto a Obayashi Corporation, montó primero una versión virtual de la estructura para ordenar cada fase antes de intervenir sobre el solar. Marco Rossi, presidente ejecutivo, consejero delegado y fundador de Built, explicó que esa preparación permitió secuenciar uno de los proyectos más complejos del país mucho antes del inicio de los trabajos como tal.
El edificio ocupa 75.000 metros cuadrados junto a la estación Central de Sídney y se levanta sobre The Parcels Shed, un inmueble histórico usado primero para recibir paquetes y convertido después en albergue juvenil. Los arquitectos han incorporado esa construcción a los niveles inferiores, evitando que la nueva sede borre por completo la historia previa del enclave. Esa decisión coloca la torre contemporánea sobre una pieza conservada de la infraestructura ferroviaria de la ciudad.
Los promotores presentan el edificio como un modelo para el futuro
Atlassian Central pretende generar un 50% menos de emisiones durante la fabricación de los materiales y la construcción que una torre de oficinas convencional de categoría alta. Una vez en funcionamiento, también consumirá un 50% menos de energía que un edificio de referencia con cinco estrellas NABERS, el sistema australiano que evalúa la eficiencia energética de los inmuebles. Además, funcionará únicamente con energía renovable y prescindirá de los combustibles fósiles desde el día de su apertura.
Ross Du Vernet, consejero delegado y director general de Dexus, ha defendido que el proyecto debe reducir emisiones y favorecer el bienestar sin rebajar las exigencias de inversores y grandes arrendatarios. Mike Cannon-Brookes, consejero delegado y cofundador de Atlassian, describió la sede como una plataforma capaz de aprender y adaptarse en tiempo real, una ambición que convierte el edificio en una prueba sobre hasta dónde puede llegar este modelo en las ciudades densas.