Punta del Fangar: el rincón de Tarragona al que se le conoce como el Desierto del Delta del Ebro

Un inmenso desierto, donde no se avista edificio alguno y donde se convive con la fauna que allí habita. Una zona alejada de todo bullicio. Un espacio al que no se le adivina final, para el que hay que andar un buen rato desde el punto de partida. Un entorno donde las dunas doradas son las protagonistas. A un lado, el agua del mar donde se refrescan los pocos bañistas que acuden al lugar, único en toda Tarragona y casi en todo el país.

Así es Punta del Fangar, seguramente uno de los rincones más singulares de todo el Delta del Ebro y al que, precisamente, se le conoce como el Desierto del Delta del Ebro. Hablamos de una enorme península coronada por un icónico faro, al que se puede llegar caminando.

Península o Desierto del Delta del Ebro

Las autoridades catalanas recuerdan que la Punta del Fangar es una península de más de unos seis kilómetros de largo y tres kilómetros de ancho. Una zona enorme, donde el visitante se puede deleitar de varias maneras. Solo tiene que echar andar y fijarse en cada detalle mientras camina.

Destaca la biodiversidad de la zona. De hecho, está considerada como área de refugio y alimentación de especies de pájaros migratorios. Ahí se pueden observar cuervos marinos, anátidas, zampullines, gaviotas, charranes, fumareles y pájaros marinos. En este sentido, la época ideal para ir es en primavera, coincidiendo con la nidificación de las aves.

Para quienes visiten la Punta del Fangar, tampoco pasarán inadvertidas sus dunas, con un valor natural alto porque son las mejor conservadas del litoral catalán. Estas le confieren un aspecto desértico y lo convierten, a su vez, en una de las zonas más insólitas del país.

La Punta del Fangar destaca también por sus playas. En uno de sus extremos, se encuentra la Playa de la Marquesa. Sin embargo, al avanzar por la península, el visitante contemplará las aguas de la Playa del Fangar. Siguiendo ese itinerario, en medio de la península, darán con el Faro del Fangar, una de las figuras más icónicas del entorno.

Instrucciones para recorrer Punta del Fangar

Para los visitantes que no tienen prisa, pueden completar la ruta que les llevará hasta el faro. Recorrerán 8,4 kilómetros a pie, sin desnivel y les llevará algo más de dos horas, depende del ritmo que impongan. Es un recorrido de dificultad baja y se puede ir con perro, siempre que este vaya atado. Mejor si se madruga, porque en la zona no hay sombra donde resguardarse y el calor aprieta en verano.

La ruta comienza en la playa de La Marquesa. Al lado, según detalla el parque, los visitantes encontrarán un aparcamiento donde dejar su vehículo. En temporada alta, el estacionamiento es de pago y solo cuenta con cien plazas.

A partir de ahí, tendrán que avanzar por la playa, sin pisar las dunas, un espacio protegido y de alto valor ecológico. Deberán caminar un buen rato, hasta toparse con el faro, todo un icono. De color rojo y blanco, fue construido en 1972 y se erige imponente a unos veinte metros de altura.

Desde ese punto, los visitantes podrán inmortalizar (o no) la estampa que tienen ante sus ojos con alguna fotografía. Una vez recuperadas las fuerzas, solo tendrán que emprender el camino de vuelta, que consistirá en deshacer la ruta.