La igualdad no es un cargo de reparto
Sobre este blog
Espacio de opinión de Canarias Ahora
Hay una mujer que, mientras ustedes leen esto, está esperando. Una cita, una plaza, una respuesta que no llega. Reunió el valor una vez y no piensa reunirlo dos. No sale en ningún titular, porque a ella todavía no la ha matado nadie. Al final de cada pacto y de cada nombramiento hay una mujer esperando, y lo que ella espera no es tiempo administrativo. Es tiempo de su vida.
Esta misma semana, el Gobierno andaluz de Juanma Moreno ha aprobado el decreto que entrega a Vox las competencias en violencia de género. Las Unidades de Valoración Integral pasan a la consejería que dirige el líder de la ultraderecha. Y conviene explicar qué son, porque no es un tecnicismo: son los equipos que redactan, a petición del juzgado, el informe que dice si una mujer está en peligro y si su agresor va a volver. Es el papel del que depende que a una se la crea. A partir de ahora lo gestiona el partido que sostiene que la violencia machista es un invento. El mismo que en 2019 pidió por escrito, en el Parlamento andaluz, la lista con los nombres y apellidos de los profesionales que trabajan en esas unidades.
Andalucía encabeza las cifras de mujeres asesinadas en España. Y aun así, cuando llegó la hora de repartir consejerías, su protección entró en el lote. Ahí está resumido lo que quiero decir hoy: la igualdad se ha convertido en moneda de cambio, y quien la usa como moneda no paga con algo suyo. Paga con nosotras.
0