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El sistema eléctrico de la Isla “es insostenible” y ha dado la espalda a los recursos locales

Antonio Cabrera, experto en energías renovables, en el documento de “propuestas y sugerencias” dado a conocer por la Plataforma Por un Nuevo Modelo Enérgético, expone que “La Palma necesita sustituir el control privado de un monopolio por un modelo insular público de gestión democrática".

 

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La Plataforma Por un Nuevo Modelo Energético ha dado a conocer un resumen del documento de “propuestas y sugerencias” elaborado por el experto en energías Antonio Cabrera en el que asevera que “el sistema eléctrico de La Palma es insostenible”. En La Palma, “como en el resto de las islas”, sintetiza, “se ha dado una planificación del sector energético de espaldas a los recursos que tiene, apoyando su sistema eléctrico en un 98% de dependencia de un recurso energético que no tenemos”. Expone que “La Palma necesita sustituir el control privado de un monopolio por un modelo insular público de gestión democrática, para que la riqueza que genere el sector se quede en la isla, diversificando su economía y creando empleo”.

Recuerda que “la primera bombilla eléctrica que se encendió en Canarias fue en Santa Cruz de La Palma en las navidades de 1893, por una iniciativa privada de la sociedad ‘Electrón’ y, la tercera, de todo el estado español después de Barcelona y Madrid. Y desde esa fecha hasta los años cincuenta la Isla era autosuficiente con las hidráulicas de El Río en Santa Cruz de La Palma y las de Argual y Tazacorte, bien es verdad que los consumos eran limitados. Más tarde, a mitad de la década de los cincuenta, se pone en funcionamiento la de El Salto del Mulato en el barranco de Los Tilos en San Andrés y Sauces”.

Subraya que “hoy ninguna de estas hidráulicas está en funcionamiento y, con un 98% de derivados del petróleo en el mix eléctrico, nunca antes La Palma había tenido un nivel tan alto de dependencia energética del exterior. No entendemos, o sí, que siendo hoy los costes de las tecnologías renovables mucho más baratas que las energías primarias fósiles, especialmente en los sistemas eléctricos insulares, estemos manteniendo con nuestros recibos de la luz unos sobre costes insulares de escándalo”.

Alega que “es conveniente decir para conocimiento general que el sobre coste del sistema eléctrico de La Palma correspondiente al año 2013 fue de 62 millones de euros, esto representó el 78% del presupuesto del cabildo del mismo año que fue de 80 millones”.

Mientras tanto, añade, “la central hidráulica de El Salto del Mulato del barranco de los Tilos, Los Sauces, lleva diez años parada, tenemos un 2% de renovables en el mix eléctrico palmero y 0 MWh de aprovechamiento geotérmico y, todo ello, en un contexto de reforma eléctrica que penaliza las renovables y las políticas de ahorro y eficiencia energética”.

Indica que “para tener un idea más aproximada de la dimensión económica del sector eléctrico" hay que establecer "una comparación con lo que representa el cultivo del plátano que es la actividad que mayor peso tiene en el conjunto de la económica insular y la creación de empleo de cada uno de ellos”.

Al efecto, detalla que “la facturación anual en concepto de exportación de plátanos representa unos 96 millones de euros para La Palma y crea unos 6.000 puestos de trabajo, entre los empaquetados y agricultores -un 40% del empleo de la Isla-, mientras que el sector eléctrico con una cifra similar de unos 90 millones de crea solamente un 0,4% de los puestos de trabajo”.

Una comparativa entre ambos sectores, “relacionando actividad económica y empleo”, precisa, “nos aporta el dato de cómo el sistema eléctrico convencional, de generación concentrada, consigue el máximo de rendimiento económico con el mínimo de puestos de trabajo, éxito total para el monopolio y muy mal para la economía de las islas, que no solo no crea empleo como ocurriría en un nuevo modelo energético de generación distribuida, sino que, además, la riqueza del sector energético se va fuera”.

Ahora bien, prosigue, “si nos situamos en una perspectiva de transición hacia un nuevo modelo energético que significa un cambio sustancial en la forma de generar y consumir la energía, con la sustitución de las energías primarías fósiles, petróleo, por las renovables con la finalidad de configurar unos mix eléctricos insulares más sostenibles para resolver los problemas actuales de dependencia energética del exterior, la insostenibilidad económica, ambiental y sobre todo, una política que priorice el ahorro y la eficiencia; entonces, el protagonismo que este sector adquiere en la reactivación económica de cada isla es vital, imprescindible, para generar riqueza y empleo y contribuir a la superación de la larga crisis que padecemos”.

Cabrera sostiene desde las instituciones canarias se ha hecho “muy poco, por no decir nada, puesto que la planificación sectorial autonómica, desde el primer Plan Energético de Canarias, PECAN, de 1986 hasta el último de 2007-15 han constituido un fracaso continuado, como han reconocido responsables políticos de diferentes gobiernos canarios”.

Asevera que “a nivel insular ha seguido la misma tendencia que en el resto de las islas, más dependencia del petróleo y poco desarrollo de las renovables. Muchos estudios analizando el potencial en energías renovables de La Palma, adhesiones de los ayuntamientos palmeros a compromisos europeos como el Pacto de los Alcaldes para el desarrollo de la estrategia 20/20/20 para el 2020, pacto de las Islas por la institución insular para avanzar en el desarrollo sostenible en el mismo proyecto que de los municipios citado anteriormente y declaraciones institucionales del Cabildo como la realizada en el pleno extraordinario del 10 de enero de 2007, suscrita por CC, PP y PSC, basada en las conclusiones de una reunión de expertos celebrada unos meses antes, en noviembre 2006. Acordando iniciar los trámites para la elaboración de un Proyecto Global para La Palma que permita en el menor tiempo posible la máxima autosuficiencia energética y la sustitución progresiva de derivados del petróleo por el uso de energías renovables”.

En este ámbito de actuaciones, apunta, “está pendiente la ejecución del proyecto Antares que ha conseguido 30 millones de euros de financiación del Banco Europeo de Inversiones a través de los Fondos Europeos para la Eficiencia Energética con la finalidad de avanzar hacia un modelo de Isla con mayores niveles de eficiencia energética, a través del ahorro y la generación de energía verde”.

El desarrollo de este proyecto, dice, “no encuentra precisamente facilidades puesto que la reforma eléctrica actual del ministerio de Industria, Energía y Turismo, entre sus prioridades no están ni el ahorro, ni la eficiencia y mucho menos el autoconsumo”.

Afirma que “el camino de la solución es el del cambio de modelo. Sustituir el petróleo por las tecnologías renovables que hay en la Isla, son más baratas y contaminan mucho menos. Y no se trata solo de cambiar unos combustibles fósiles importados por energías primarias propias, no, se trata fundamentalmente de otra política energética, aquella que prioriza el ahorro y la eficiencia, que apuesta por las renovables de generación distribuida, que la electricidad se produzca lo más cerca posible de donde se consume, y concentra sus esfuerzos y recurso en la gestión de la demanda más que en la de la oferta y, sobre todo, el cambio de modelo energético en La Palma necesita sustituir el control privado de un monopolio por un modelo insular público de gestión democrática, para que la riqueza que genere el sector se quede en la Isla, diversificando su economía y creando empleo que buena falta que hace”.

Cree necesario “dar vida a un cauce nuevo en el ámbito de la energía en la Isla, de participación plural y democrática donde estén todos los sectores sociales e instituciones que quieran estar, pequeñas y medianas empresas de servicios eléctricos, asociaciones profesionales, colectivos ecologistas, organizaciones de consumidores, sindicatos y organizaciones políticas y otras entidades ciudadanas que deseen participar”.

Puntualiza que “cada isla, cada sistema eléctrico insular, debe hacer su planificación sectorial de la energía de acuerdo a sus características. En este sentido, La Palma tiene, entre otras energías renovables, la hidráulica fluyente y la geotermia, que darían al plan energético insular elementos de identidad para configurar una propuesta, diferente a la de otras islas, en la atención a la demanda eléctrica de La Palma. Un plan energético diferenciado que se convertiría, además, en atractivo para los visitantes de la Isla”.

En este sentido, concluye, y de forma más concreta, la Px1nmec  (Plataforma Por Un Nuevo Modelo Energético Para Canarias (Px1nmec) de La Palma propone:

1.-El ahorro y la eficiencia como tecnología prioritaria. Como la energía más barata y que menos contamina es la que no se gasta, el ahorro y la eficiencia es la energía prioritaria en el NMEC (Nuevo Modelo Energético) y debe ser por lo tanto un aspecto esencial en la planificación del sector, así como cumplir con las directivas europeas en las políticas de eficiencia energética en la edificación. Y el autoconsumo con balance neto como primer paso hacia la generación distribuida e independencia del monopolio.

2.-Una doble auditoría independiente. No controlada por Unelco/Endesa, sobre los costes actuales de los sistemas eléctricos insulares y la otra, una valoración comparativa de los costes de generación de todas las tecnologías renovables y fósiles.

3.-Planificacion de las infraestructuras eléctricas adecuadas a las tecnologías principales del mix que hemos obtenido a partir de las correspondientes auditorías, más adecuado para tener una política energética que priorice el ahorro y la eficiencia, mayor soberanía energética y una gestión más democrática de los propios recursos en cada una de las islas.

4.-La hidráulica fluyente. La solución al proyecto de la repotenciación de ‘El Salto del Mulato’, así como la nueva concesión pública para el aprovechamiento hidroeléctrico de las aguas de los Nacientes de Marcos y Corderos, debe buscarse en el ámbito del nuevo modelo energético que se quiere para la Isla. En el espacio que el nuevo mix eléctrico insular reserve para el agua como recurso energético, junto a otras renovables en el camino hacia la autosuficiencia energética de La Palma. Igualmente la hidroeólica de bombeo debe considerarse en el plan energético insular dada la orografía favorable para dicha tecnología.

5.-La geotermia la única renovable estable y gestionable.- La geotermia de alta temperatura para la generación de electricidad debe ser una prioridad en el mix insular, teniendo en cuenta las posibilidades en el Sur de la Isla, único lugar de Canarias con aguas termales así como el indicador de hidrovolcanismo reciente en la erupción del volcán de San Juan de 1949.

6.-Plan energético de transición. Con toda la información anterior disponible, en el marco de una nueva cultura energética y desde los principios de soberanía y democratización energética, elaborar el Plan Energético alternativo de transición de La Palma hacia el nuevo modelo energético.

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