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Un fin de semana en Normandía: Descubriendo Caen la patria chica de Guillermo el Conquistador

Piedras ilustres. La ciudad de Caen es el gran centro patrimonial de la Normandía.

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Hablar de Caen es hablar de una de las figuras más importantes de la Edad Media europea. Esta es la patria de Guillermo el Conquistador, el hombre que cambió la historia de dos de los países centrales de esto que llamamos cultura occidental: Francia e Inglaterra. La Normandía es tierra de guerreros: su origen se remonta a los tiempos del mítico Conde Rollo (Hrolf Ganger), el vikingo que se asentó aquí tras una alianza con el rey de Francia para servir de tapón a las frecuentes incursiones con las que los feroces hombres del norte aterrorizaban a media Europa. Y esa sangre es difícil de olvidar. Guillermo II de Normandía cambió la historia en 1066 cuando cruzó el canal e invadió Inglaterra convirtiéndose en Guillermo I rey de los ingleses. Y nació una rivalidad sangrienta que duraría siglos.

Y Guillermo, al que también llamaban ‘el bastardo’, no nació en Caen, pero sí estableció aquí su corte. Durante su reinado sobre los territorios a ambos lados del canal, el pequeño burgo surgido en el siglo VIII como puesto de comercio de ‘vikingos cristianizados’ se convirtió de facto en la capital de la Normandía y se llenó de grandes edificios militares. Civiles y religiosos. Aquí pueden verse algunos de los mejores ejemplos del románico francés. Pero vayamos por partes y empecemos por el principio (ver iconos azules en el mapa).

Puerta de entrada al Castillo de Caen, el hogar de Guillermo el Conquistador.

Cualquier visita a la ciudad debería comenzar por el Castillo de Caen (Rue de Geôle), uno de los más grandes de Europa y epicentro de la complicada política de la Normandía medieval. El castillo es, sencillamente brutal. Mantiene intactas sus muros exteriores, sus puertas y sus torres barbacanas (esos pequeños castilletes que protegían las entradas). Tras la Revolución Francesa se demolió la Torre del Homenaje y el viejo palacio ducal como símbolo del poder de la aristocracia, pero por fortuna se salvaron joyas como la Sala del Ajedrez, un antiguo tribunal de estilo gótico, la Capilla de San Jorge y algunos pabellones que hoy se han convertido en dos museos bonitos de ver.

Tríptico flamenco en el Museo de Bellas Artes de Caen.

El Museo de Bellas Artes.- Este moderno edificio situado en el patio de armas del castillo tiene una más que notable colección de arte (sobre todo pintura) que va desde el siglo XIV al XX que va desde Tintoretto o Rubens a Monet o algunos de los representantes de las vanguardias francesas. Es interesante.

Maqueta de un asentamiento galorromano y varias piezas de la época en el Museo de Normandía.

El Museo de Normandía.- Imprescindible. Este pabellón palaciego del siglo XVII alberga una magnífica colección de objetos arqueológicos, artísticos, históricos y artesanales que sirven para explicar la riquísima historia de esta región del Atlántico francés (se exhiben unos 80.000 artefactos). Aquí vas a encontrar objetos prehistóricos, galos, romanos, medievales… Hasta piezas industriales de los siglos XIX y XX. Está muy bien montado y merece mucho la pena.

Tramas de madera medievales en el casco histórico de Caen.

Qué ver en el centro histórico de Caen.- Lamentablemente, Caen sufrió como pocas ciudades los efectos de la Segunda Guerra Mundial con combates intensísimos en los días posteriores al Desembarco de Normandía. Muchos grandes monumentos se salvaron, pero muchos otros no y hoy la ciudad es una mezcla de estilos en los que lo nuevo se mezcla con lo viejo. Una buena manera de encontrarse con esta realidad es salir del Castillo por la Puerta de San Pedro y plantarse junto a la Casa Quatrans (Rue de Geôle, 25), una vieja casa con trama de madera del siglo XV que se encuentra rodeada de modernos (y poco agraciados) bloques de pisos.

Vidrieras y bóvedas góticas en la Catedral de Caen.

En este entorno de mestizaje arquitectónico nos topamos con otros tres puntos de referencia: el más obvio es la Catedral de San Pedro (Plaza de San Pedro), una magnífica construcción medieval construida entre los siglos XIII y XVI que ejemplifica muy bien la transición entre el gótico y el renacimiento. Junto a la catedral nos encontramos con el Hôtel d'Escoville (Plaza de San Pedro, 12), un precioso palacete renacentista del siglo XVI que hoy alberga la oficina de turismo de la ciudad, y justo al lado contrario (yendo ya hacia los quays -muelles- que forman los canales que conectan Caen con el mar) la Torre del Rey Guillermo (Bd des Alliés), una construcción del XIV que es de lo poco que queda de las murallas exteriores.

Monumento dedicado a la memoria de Guillermo en Conquistador en Caen.

Para encontrar una idea aproximada de lo que era Caen antes del 9 de julio de 1944 (día en el que la ciudad fue sometida a un intenso bombardeo para minar la resistencia alemana) hay que internarse por la calle de San Pedro (San Pierre) y explorar la red de callejones y callejuelas que se apretujan unas contra otras en el tramo que va desde la Catedral al fastuoso edificio del Ayuntamiento. Aquí nos vamos a encontrar con bonitos conjuntos de viejas casonas de los siglos XV y XVI con sus características tramas de madera en calles como la propia San Pierre, Froide o Quincampoix. Para nosotros los imprescindibles son las Casas del número 52 de San Pierre; el Hôtel Duquesnoy du Thon (Callejón del Gran Turco) o el Hotel Le Bourguignon Duperré (des Croisiers, 13).

Arcadas románicas en la Abadía de los Hombres de Caen.

Y callejear y callejear. E ir encontrando, además, los grandes edificios religiosos que se incrustan entre las viejas casas de trama de madera, los hoteles de los siglos XVII y XVIII o las casas de piedra que han ido sustituyendo a las viviendas medievales a lo largo de los siglos: porque hay verdaderas joyas. Como San Salvador de Caen -Saint Sauveur- (Pl. Pierre Bouchard), un precioso templo tardogótico con algunos restos que se remontan al siglo VIII, Notre Dame de la Gloriette (Pl. du parvis Notre Dame), una preciosa iglesia del XVII que ya presenta los fundamentos del primer barroco o la Iglesia de Saint Étienne (Pl. Saint-Etienne le Vieux). Este primer paseo histórico culmina en el gran complejo del Hotel de la Villa (Esp. Jean-Marie Louvel). El ayuntamiento ocupa lo que en su día fue la Abadía de Saint-Étienne, un enorme complejo monacal que ha ido actualizando sus dependencias y claustros hasta convertirse en uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil del siglo XVIII del lugar. De la abadía sólo se conserva su iglesia conventual (de estilo gótico).

Claustro de la Abadía de las Damas de Caen.

La Abadía de las Damas de Caen (Pl. Reine Mathilde).- Aquí la historia de Caen vuelve a mezclarse con la biografía de la familia de Guillermo el Conquistador. Esta importantísima abadía benedictina fue fundada en el año 1059 por la aún condesa Mathilde de Flandes, la esposa de Guillermo. El resultado de más de mil años de historia es uno de los grandes edificios románicos de la costa atlántica francesa. La iglesia es bellísima y muestra la evolución de la arquitectura románica desde el siglo XI al XIII cuando se culmina el templo con bóvedas góticas. En el coro de la iglesia podemos ver la tumba de la mismísima Mathilde. Junto a la iglesia la abadía fue transformándose y ampliándose hasta tomar el actual aspecto del siglo XVIII.

Avión de combate de la Royal Air Force británica en el Memorial de Caen.

El Memorial de Caen (Esp. Général Eisenhower).- Este moderno museo explora el papel que jugó la ciudad de Caen durante los primeros meses de la liberación de Europa tras el Desembarco de Normandía. El museo está construido sobre el búnker del general Wilhelm Richter, el oficial alemán que dirigió la resistencia alemana durante aquel verano de 1944. Merece mucho la pena.

Batería de costa en el 'Gran Búnker' de Sword Beach. Aquí se encuentra una de las grandes infraestructuras del Muro del Atlántico en las playas de Normandía.

Un salto hasta la costa para tener el primer contacto con el Muro del Atlántico.- Uno de los alicientes de acercarse hasta Caen es poder explorar los escenarios del Desembarco de Normandía. Muy cerca de Caen está la playa de Hermanville Sur Mer, que recibió el nombre en clave de Sword Beach (Playa de la Espada). Aquí nos vamos a encontrar con varios lugares para visitar. Los más importantes son El Gran Búnker (Avenida del 6 de junio), un centro de mando alemán que alberga el Museo del Muro del Atlántico, y el Museo del Comando Número 4 (Pl. Alfred Thomas) que explora el papel de las tropas de la Francia Libre durante la invasión.

Fotos bajo Licencia CC: ho visto nina volare; Patrick; Fred Romero; Esther Westerveld; Jeremy Polanski; Karl Steel; Baigera Azpeitia; Melinda Young Stuart

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