Los andaluces trabajan y producen como el resto de los europeos, pero ganan menos

El análisis de los economistas no deja lugar a dudas. Hasta ahora la crisis ha perjudicado a los asalariados y beneficiado a los dueños de los medios de producción. En viejos términos marxistas, el capital ha sacado partido de una mayor explotación del trabajo.

Tras comparar estadísticas españolas (INE) y europeas (Eurostat), los técnicos de la Consejería de Economía de la Junta de Andalucía concluyen que la región “tiene unos niveles de productividad por hora de trabajo similares a la UE, que se sustentan, desde la perspectiva de la distribución de los rentas que se generan en el proceso productivo, en unas remuneraciones de los asalariados inferiores a las de la UE, frente a un excedente bruto de explotación /rentas mixtas superior”.

En otras y menos palabras, los andaluces trabajan y producen como el resto de los europeos, pero ganan bastante menos. Conclusión, los capitalistas ganan más.

Así, si en Andalucía la producción por hora es sólo tres puntos porcentuales inferior a la media de la Unión Europea, la media de lo que ganan los asalariados por hora es 11 puntos inferior a la media. Mientras, los beneficios empresariales medios por hora superan en 16 puntos a los europeos. (Ver gráfico al final del texto).

Más aún. La comparación de estos datos en el tiempo les permite afirmar sin lugar a dudas que entre 2008 y 2012 “la productividad media por hora ha crecido en Andalucía un 10%, impulsada por los fuertes incrementos del excedente bruto de explotación/rentas mixtas por hora (15,5%), y los impuestos netos sobre producción e importaciones por hora (19,8%)”.

Es decir, la tan cacareada mejora de la productividad española, gracias a los últimos cinco años de crisis, se basa sóla, y exclusivamente, en una mayor explotación del trabajo, y no en una mayor inversión de los dueños del capital al reinvertir sus mayores plusvalías.

Así se explica la euforia de Mariano Rajoy, Luis de Guindos, Cristóbal Montoro, Emilio Botín y Francisco González al grito de 'el capital extranjero ha vuelto'. Le atrae el olor de unas rentas de capital por hora un 16% superiores a las de la media de la UE, basadas en una mano de obra un 11% más barata.