Zaragoza vende para vivienda libre una parcela en los antiguos suelos de Filtros Mann por 3,8 millones

El Gobierno del PP en Zaragoza ha puesto a la venta una parcela en los antiguos suelos de Filtros Mann, en el barrio de La Jota, para que un promotor privado construya hasta 91 viviendas de precio libre. El solar está donde la prolongación de la calle de Isla Dragonera se encuentra con el nuevo vial paralelo a las vías del tren. El Ayuntamiento lo recibió gratis mediante el 10% del aprovechamiento urbanístico que el desarrollo del ámbito debe ceder al municipio. Pese a que la ley estatal de Suelo destina ese patrimonio a vivienda protegida, el pliego no fija precios máximos de venta ni reserva ningún piso asequible.

El anuncio de licitación se aprobó por resolución del Gobierno de Zaragoza esta pasada semana. El precio de salida es de 3.778.890,47 euros sin IVA y solo puede mejorarse al alza. Este importe lo fijó el Servicio de Administración de Suelo y Vivienda tomando como referencia los precios de las promociones de obra nueva del entorno, y equivale a 1.418,33 euros por metro cuadrado de suelo, 366,61 euros por metro cuadrado edificable y 41.526,27 euros por vivienda.

La parcela, para levantar baja más siete alturas, mide 2.664,32 metros cuadrados. Da por el norte a la prolongación de la calle de Isla Dragonera y por el este, al vial que discurre junto al trazado ferroviario. Se trata de la parcela en la que se materializa la cesión del 10% que corresponde al municipio en un ámbito en el que se levantarán 914 viviendas.

Los criterios de la enajenación: prima el precio

El Ayuntamiento ha presentado la operación como una venta en la que se dará “gran importancia a la propuesta técnica”, según las fuentes municipales que citó 'Heraldo' el día de la aprobación. Pero el pliego dice otra cosa: la calidad y eficiencia del edificio y la reducción de plazos suman 10 de los 100 puntos, mientras que la oferta económica reparte hasta 85 puntos y el adelanto del pago, otros 5. La sostenibilidad energética, ambiental o social del edificio puntúa como máximo 5.

El adjudicatario tendrá que pagar al menos el 20% del precio, más IVA, en los 15 días hábiles siguientes a la notificación, y el resto antes del 30 de junio de 2027. Entre los fines de la venta, el propio pliego menciona “el cumplimiento de los ingresos municipales”. Solo pueden optar empresas con experiencia acreditada en al menos una promoción de 80 viviendas o más en los últimos diez años, lo que deja fuera a los promotores pequeños.

El Gobierno municipal se apoya para la operación en la Ley de Urbanismo de Aragón, que permite vender por concurso con varios criterios los suelos del patrimonio público para los que el planeamiento prevé uso residencial sin exigir vivienda protegida. Frente a esto, la ley estatal de Suelo dice que los bienes que forman necesariamente ese patrimonio, entre ellos las cesiones obligatorias, deben destinarse a vivienda con algún régimen de protección pública.

Esa contradicción ya llegó al Justiciazgo de Aragón por otra venta, la de los antiguos terrenos de Alumalsa en el barrio de San José, entre la calle de Neptuno y la calle de Santa Gema y donde se pueden construir más de un centenar de viviendas. En su respuesta a la Justicia, los servicios municipales sostuvieron que destinar esos suelos a vivienda pública supondría una importante pérdida patrimonial para el municipio, y que el dinero de la venta se dedicaría por ley a conservar el patrimonio municipal de suelo. El 21 de julio de 2026, la Justicia, Concepción Gimeno, sugirió al Consistorio que interpretara el uso residencial de esas parcelas en coherencia con los fines que la ley aragonesa fija para el patrimonio público de suelo, y que tuviera en cuenta las expectativas vecinales. El Ayuntamiento adjudicó las dos parcelas por 9.353.000 euros a Residencial del Canal S.L.

Suelos contaminados y riesgo de inundación

La parcela se vende sin derecho a reclamar por la superficie ni por condiciones geológicas que encarezcan la obra. Los acuerdos del proyecto de urbanización del área reconocen la presencia de suelos contaminados: no exigen una descontaminación general, pero sí un plan de seguimiento del movimiento de tierras y una dirección medioambiental durante la excavación, como condición de la licencia de obras. El Registro de la Propiedad anotó también un riesgo bajo de inundabilidad en parte del área, con un periodo de retorno de 500 años, según la cartografía del SITEbro.

Las viviendas tardarán. El comprador tendrá de plazo hasta octubre del año que viene para pedir la licencia y la obra deberá durar entre 21 y 30 meses, así que los primeros pisos no se entregarían antes de 2029 y lo más probable es que lleguen en 2030. Tampoco podrá revender el solar sin autorización municipal hasta terminar el edificio.