Muere un hombre estadounidense de 56 años por una caída mientras realizaba senderismo en Pineta (Huesca)
Un hombre estadounidense de 56 años, vecino de Florida (Estados Unidos), ha fallecido este miércoles tras sufrir una caída mientras realizaba senderismo en la Colada de Pineta (Bielsa), dentro del parque natural de Ordesa y Monte Perdido. El aviso se recibió a las 17:18 horas a través del 112 y el 062, lo que movilizó al Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Boltaña y a la Unidad Aérea de Benasque. Los especialistas localizaron al hombre junto a otros tres senderistas en la Colada de Pineta (Bielsa).
El hombre había sufrido una caída vertical y presentaba lesiones incompatibles con la vida. Los servicios de rescate evacuaron su cuerpo hasta la helisuperficie de Boltaña, donde fue transferido a los servicios funerarios para su posterior traslado al Instituto de Medicina Legal de Zaragoza. Los otros tres integrantes del grupo resultaron ilesos, aunque presentaban un cuadro de bloqueo psicológico. Se trata de una mujer española de 51 años, vecina también de Florida, un hombre español de 45 años, vecino de Alcorcón (Madrid), y un hombre mexicano de 53 años, vecino de Florida. Los tres fueron evacuados hasta el Parador de Bielsa y continuaron después por sus propios medios.
El fallecimiento se produce apenas dos días después de otro suceso mortal durante una excursión en la provincia de Huesca. El lunes 17 de agosto, un hombre francés de 63 años y vecino de Bayona fue localizado fallecido en la senda de los Ganchos, en Hecho. Los equipos del GREIM de Jaca, la Unidad Aérea de Huesca y el 061 acudieron al lugar tras recibir el aviso. Según el parte de la Guardia Civil, la causa del fallecimiento fue un posible infarto. El cuerpo fue evacuado a pie por la senda hasta un punto próximo donde esperaba un helicóptero, que lo trasladó posteriormente a la helisuperficie de Jaca para su entrega a los servicios funerarios.
Caídas y lesiones durante las excursiones
Las caídas han protagonizado buena parte de los rescates registrados por la Guardia Civil en la provincia de Huesca entre el 16 y el 20 de agosto. El domingo 16, una senderista de 48 años, vecina de Zaragoza, sufrió una caída en el barranco de Epifano, en Canfranc Estación, y tuvo que ser evacuada por una contusión en la rodilla. Ese mismo día, otra mujer de 54 años, vecina de Tarragona, sufrió una fuerte contusión lumbar tras caer en el barranco de Culivillas, en Sallent de Gállego.
El lunes 17, un montañero de 65 años, vecino de Badalona, sufrió una caída en la zona del Cuello de Monte Perdido, en Fanlo, con una posible luxación de hombro y una contusión costal. También ese día, una senderista de 59 años, vecina de Madrid, sufrió una caída en el ibón de Piedrafita, en Biescas, con una posible fisura en el pie derecho. Por la tarde, otra mujer de 53 años, vecina de Berga, cayó al río y se golpeó la cabeza en la zona del ibón de Piedrafita.
El martes 18, un senderista francés de 66 años, vecino de Parent (Francia), sufrió una caída en la Cola de Pineta mientras realizaba actividad en la zona y tuvo que ser evacuado con un traumatismo craneal y diversas contusiones. Ese mismo día, un montañero que hacía alta montaña en el entorno del ibón de Marboré, en Bielsa, sufrió un deslizamiento por una pendiente y se produjo un corte profundo en un pie.
El miércoles 19 también se registraron otros rescates por caídas. Un montañero de 55 años, vecino de Valdepeñas, sufrió una caída a mismo nivel mientras hacía alpinismo en la zona del refugio de Góriz y sufrió una contusión en la rodilla. Ese mismo día, un hombre de 67 años, vecino de Vitoria, sufrió un tropiezo mientras hacía senderismo por la GR-11, en las proximidades del refugio de Bachimaña, y se lesionó el tobillo.
Y este jueves 20 de agosto, un montañero de 63 años, vecino de Olot, sufrió una caída mientras progresaba por terreno abrupto en las proximidades del refugio de Góriz y presentó un posible esguince y una fractura de peroné. Sus dos acompañantes también tuvieron que ser trasladados hasta la pradera de Ordesa por distintas molestias físicas.
Agotamiento o montañeros enriscados
Además de los accidentes, los equipos de rescate han intervenido estos días por problemas físicos durante las actividades de montaña. El domingo 16, una senderista de 26 años sufrió una posible reacción alérgica mientras recorría la GR-11 cerca del refugio de Bachimaña.
El lunes 17, dos senderistas españoles, de 74 y 42 años, pidieron ayuda durante el descenso del ibón de Escarpinosa hacia la pista de Estós porque el mayor de ellos presentaba síntomas de deshidratación severa y agotamiento. Fue evacuado hasta el aparcamiento de Estós y posteriormente se trasladó por sus propios medios a un centro de salud.
El martes 18, uno de los montañeros que realizaba escalada en la cresta de Cregüeña, en Benasque, sufrió un golpe contra una piedra que se desplazó y presentó una posible fractura de tobillo y una herida abierta en una pierna. Fue evacuada al Hospital de Barbastro. Ese mismo día, un montañero que realizaba alta montaña en la Aguja de Argarot sufrió problemas físicos durante la actividad. Los dos integrantes fueron evacuados hasta la helisuperficie de Benasque y continuaron posteriormente por sus propios medios.
Los especialistas también han tenido que intervenir para auxiliar a montañeros que no podían continuar su actividad. El domingo 16, un ciudadano francés de 33 años sufrió una torcedura de tobillo mientras recorría la ruta normal del Monte Perdido y fue evacuado desde el refugio de Góriz hasta el Hospital de Jaca. El martes 18, dos escaladores quedaron enriscados en las Agujas de Salenques, en el entorno del Aneto, aunque ambos resultaron ilesos y fueron evacuados hasta la helisuperficie de Benasque.
El miércoles 19, dos montañeras de 23 años quedaron enriscadas en las proximidades de la falsa brecha de Rolando, en Fanlo. Ambas se encontraban ilesas y fueron evacuadas hasta la pradera de Ordesa, desde donde continuaron la marcha a pie. Ese mismo día, dos montañeros fueron rescatados en la cresta de Llosas, donde uno de ellos sufrió problemas físicos durante una actividad de escalada en crestas.