El Principado rechaza incluir la angula en el listado de especies protegidas
La Consejería de Medio Rural y Política Agraria del Principado de Asturias ha rechazado la propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de incluir la anguila (Anguilla anguilla) en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre). El Ejecutivo autonómico defiende que Asturias aplica desde hace años una de las regulaciones más estrictas y avanzadas de la Unión Europea en esta pesquería, con resultados contrastados en términos de conservación.
Gracias a esta política, el Principado ha reducido de forma drástica el esfuerzo pesquero, ha limitado el número de licencias, acortado las campañas, prohibido la pesca recreativa y establecido una veda total sobre la anguila amarilla y plateada, medidas que cumplen con los objetivos comunitarios de protección de la especie.
Capturas estables en dos décadas
Según los datos manejados por la Consejería, las capturas de angula se mantienen estables desde hace dos décadas, sin indicios de deterioro del recurso, lo que avala la eficacia del modelo de gestión asturiano. A ello se suma el trabajo desarrollado junto a la Comisión Europea y la Secretaría General de Pesca para reducir progresivamente la flota y avanzar hacia una normativa aún más restrictiva en la campaña 2026/2027, con mayores controles, menor esfuerzo pesquero y una mejora de la trazabilidad y el seguimiento digital de la actividad.
El Gobierno asturiano considera además incoherente que un país adopte de manera unilateral la prohibición de la captura de esta especie mientras otros Estados limítrofes, como Francia o Portugal —con volúmenes de capturas superiores—, no aplican medidas similares. Por ello, reclama que una decisión de este alcance se analice y acuerde en el marco de la Unión Europea.
La pesca de la angula en Asturias, subraya el Ejecutivo, constituye un modelo de sostenibilidad, control y cumplimiento normativo, por lo que no existe fundamento técnico ni biológico para su inclusión en el Lespre en lo que afecta al territorio asturiano. Por el contrario, advierte de que una prohibición total podría desmantelar una actividad tradicional plenamente regulada y favorecer el incremento del furtivismo, que sí representa una amenaza real para la especie.
Asturias insiste en que seguirá defendiendo una gestión responsable basada en la ciencia, la normativa europea y la colaboración institucional. “Proteger la especie es esencial —señala el Gobierno—, pero hacerlo bien implica actuar donde existen riesgos reales, no donde ya hay un sistema ejemplar de control y gestión”.