La portada de mañana
Acceder
El PP se enreda con el feminismo en plena pugna con Vox
El cambio climático era esto: Juegos Olímpicos de invierno en tirantes
Opinión -- 'La tortura de los pactos. Pero Trump es peor', por José M. Izquierdo

Vídeo

El padre del jugador que agredió a un árbitro en Fuerteventura justifica a su hijo y calienta el próximo partido

Juan Guerra, padre del jugador Gonzalo Guerra, que el sábado agredió brutalmente al árbitro de su partido contra el Fuenlabrada de 3ª FEB, justificó este lunes en la emisora Onda Fuerteventura la agresión porque su hijo, a su entender, “cayó en la trampa del árbitro” y denunció lo que considera “un trato desigual hacia el club”.

Los hechos se produjeron durante un encuentro en el que, según el vídeo que ha circulado, el jugador se encaró con el colegiado después de que le pitara una falta. La acción ha generado una amplia polémica en el ámbito deportivo nacional, con condenas públicas y la apertura de un expediente disciplinario.

En la entrevista radiofónica, el progenitor de Guerra, que a su vez es el secretario técnico de la A.D. Toscones, justificó el comportamiento de su hijo y señaló directamente al árbitro como detonante de la situación. “Ya el año pasado tuvimos un arbitraje de este señor que calentó al público y al equipo”, afirmó. Además, para calentar más el próximo encuentro, añadió que “cuando supimos que venía este árbitro, sabíamos que podía pasar lo que pasó”.

El hombre restó gravedad a lo ocurrido utilizando varios recursos populistas. El primero, que su hijo “no ha matado a nadie y hay cosas peores en la vida que se pueden denunciar” y que “en Fuerteventura tenemos muchos más problemas, solo hay que salir por la calle y ver lo que tenemos por la noche”.

También explicó que el colegiado “ya venía de pitarle una técnica” y sostuvo que, en el momento del incidente, el árbitro “cae al suelo quizás por la diferencia de cuerpo”. Lo que en realidad ocurre es que el colegiado cae porque Gonzalo Guerra es mucho más corpulento y lo ataca por sorpresa. Ya en el suelo, según testigos presenciales con los que ha hablado este lunes este periódico, el agresor trata de patearle la cara, pero gracias a la intervención de un jugador del Fuenlabrada, el pisotón se desvía a la zona del pecho y el estómago.

El árbitro, que sufrió un ataque de ansiedad por lo ocurrido, se retiró unos minutos pero aún así decidió terminar el encuentro, que acabó venciendo el equipo visitante. 

Sobre el ambiente vivido en el encuentro, en el que hubo espectadores que bajaron a increpar al árbitro y no al agresor, el padre de Guerra defendió que “es imposible que una grada no se caliente y el ambiente está caldeado por faltas que nos pitan en contra y dices tú: esto está más que preparado”.

El padre de Gonzalo Guerra también criticó la cobertura mediática del caso: “Ellos son un gremio y la prensa lo ha alimentado con todo esto de la violencia”. En la misma línea, afirmó que “ha habido cosas mucho peores pero ahora está de moda todo esto de la violencia en el deporte”.

Lo que no cuenta Juan Guerra es que su hijo protagonizó varios lances violentos a lo largo de todo el encuentro. Uno de ellos, que no llegó a señalarse como falta, quedó grabado en un vídeo. En él se vé como el agresor del árbitro, unas jugadas antes del desenlace, lanza su brazo contra un contrario y le llega a golpear en la cara.