Luchaa Mohamed: ''La esperanza es lo último que se pierde''
El representante del Frente Polisario en Canarias, Luchaa Mohamed, aseguró que la vía de la negociación es la única solución para el conflicto del Sáhara Occidental. La tercera y cuarta ronda de negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario, bajo el auspicio de las Naciones Unidas, tendrá lugar el próximo diciembre en la ciudad suiza de Ginebra. El líder saharaui afirmó que la solución es complicada, pero “la esperanza es lo último que se pierde”.
En una entrevista concedida a El Correíllo de CANARIAS AHORA RADIO, Luchha insistió en que se ha avanzado muy poco desde el inicio del conflicto: “Con 16 años de guerra no se consiguió nada, lo único que se ha logrado son asesinatos, torturas y desaparecidos”. Además, el representante del Frente Polisario afirmó que Marruecos sigue ejerciendo sobre el pueblo saharaui “una represión ciega y destructiva”.
En relación a las inversiones de empresarios canarios en territorios ocupados, Luchha no dudó en calificarlo como “contrarios a la legalidad internacional”, ya que los negocios se hacen con Marruecos y el país alauita, teóricamente y según Naciones Unidas, no posee poder administrativo sobre el Sáhara Occidental. Además, “habitualmente ni saharauis, ni marroquíes ni canarios salen ganando con estos negocios”, aseguró Luchaa Mohamed.
El dirigente saharaui consideró que la solidaridad de lo canarios con su pueblo no se ha visto mermada con el paso de los años y, como ejemplo, habló de las cientos de familias del Archipiélago que durante el verano acogen en su casa a un niño saharaui. También recordó las subvenciones que reciben del Gobierno canario, “que nunca han disminuido”.
“España tiene capacidad para resolver la situación”
Luchaa Mohamed pidió la colaboración de las autoridades políticas españolas en la resolución del conflicto del Sáhara Occidental: “España y Canarias tienen capacidad para resolver la situación”.
Para el dirigente saharaui, España es “responsable” de la situación del Sáhara Occidental ya que, en 1975, cuando Marruecos invadió la zona mediante la Marcha Verde, el Estado español se había comprometido, a instancias de la ONU, a iniciar los trámites de descolonización que contemplaban la convocatoria de un referéndum para la independencia del territorio. Sin embargo España, que en esos momentos vivía momentos delicados con la muerte de Franco, optó por abandonar el país y permitir la invasión de Marruecos.