Lara Hernández dimite de sus cargos en Movimiento Sumar tras archivarse el expediente por acoso laboral contra ella
La coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, no tendrá que enfrentarse a una sanción de su partido por supuesto maltrato a trabajadores y cargos de la formación. Tal y como anunció ella misma este miércoles, las seis denuncias que se interpusieron contra ella por hechos compatibles con el acoso laboral han sido retiradas por los denunciantes, por lo que el comité antiacoso que instruía el procedimiento ha emitido una resolución archivando el expediente sin entrar a analizar el fondo de la cuestión. En concreto, la resolución emitida por este órgano —independiente de la dirección del partido— establece el archivo por “falta de aportación de pruebas” y por la retirada de los denunciantes, explicó Hernández.
Pese a ello, la dirigente también anunció en una comparecencia ante los medios que ha decidido dimitir de todos sus cargos en el partido y no presentarse para revalidar su cargo de líder en el congreso extraordinario del próximo día 11, así como romper su carné de militante de Movimiento Sumar. Hernández presumió, no obstante, de “haber puesto en marcha el proyecto 'Un paso al frente'”, la alianza de izquierdas de este partido, IU, Más Madrid y los Comuns. “Y lo hicimos además con la pasión y la vocación de un futuro para nuestro país, sino con la voluntad de poner en manos de las bases el destino del nuevo espacio”, celebró la ya excoordinadora.
Hernández aseguró que su “alejamiento” de la primera línea política “no tiene nada que ver con el cansancio ni con la frustración” que le han provocado las denuncias contra ella, aunque sí admitió que la “campaña de desprestigio” que ha sufrido “ha sido brutal”. “He decidido volver a mi puesto de trabajo, profesora de Filosofía en un instituto público”, pero “tampoco ahora voy a dejar la política, alguien que milita en la izquierda nunca la deja”, zanjó la dirigente, que prometió “contribuir desde donde pueda” y desde donde se le “pida” a “la recomposición a fondo de un espacio de izquierdas”. La ya exlíder de Movimiento Sumar no quiso ofrecer más detalles de dónde continuará militando, ni tampoco de si se afiliará a otro partido.
Durante toda su comparecencia, y pese a las preguntas de la prensa al respecto, Hernández evitó criticar de manera directa a la líder del sector crítico de Movimiento Sumar, Verónica Martínez, a pesar de que el entorno de la ya excoordinadora la considera la principl muñidora de la supuesta campaña contra ella. Hernández, eso sí, se proclamó “inocente” y aseguró que “jamás” ha “acosado a nadie”. “Todos los bulos, injurias y calumnias contra mí se han demostrado falsas”, sostuvo la dirigente, algo que no es exactamente cierto, puesto que la comisión antiacoso del partido no ha entrado a valorar el fondo de las denuncias una vez los denunciantes han decidido retirarlas.
Los críticos tienen el camino expedito
El archivo del procedimiento interno contra Hernández está fechado el 28 de junio, apenas dos días antes del fin del plazo para registrar candidaturas para el congreso extraordinario que celebrará Movimiento Sumar el próximo 11 de julio, en el que se renovará la cúpula del partido. La única candidatura que se ha registrado para concurrir a esta asamblea es la que encabezan la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez, y la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez, que aúna las diferentes sensibilidades críticas con Hernández y que —una vez confirmado que ella no intentará revalidar su puesto— le arrebatará el liderazgo de la formación.
La decisión de los cargos políticos que denunciaron a Hernández de retirar sus acusaciones, realizadas en nombre de varios trabajadores supuestamente maltratados por la coordinadora, supone el punto y final a un procedimiento que, cuando se hizo público, puso el foco sobre la guerra interna en Movimiento Sumar. Este enfrentamiento se había llevado con cierta discreción hasta hace unas semanas, pero la dimisión de la secretaria de Organización del partido, Laura Moreno, reveló el profundo distanciamiento entre dos sectores de la formación, especialmente a raíz de que se filtrara una carta de Moreno en la que revelaba la existencia del procedimiento por acoso contra Hernández.
El choque, no obstante, venía de lejos. El pasado octubre, apenas cinco meses después de ser elegido co-coordinador de Movimiento Sumar junto a Hernández, Carlos Martín decidió dimitir de su cargo y dejarla únicamente a ella al frente del partido. Y, desde entonces, el ambiente en la formación ha ido enturbiándose progresivamente, como refleja el hecho de que el sector crítico forzara el pasado marzo la convocatoria de la asamblea extraordinaria que tendrá lugar dentro de un par de semanas. Aunque durante un tiempo se mantuvo la duda de si este congreso serviría para renovar la dirección o únicamente para actualizar la línea política, finalmente se confirmó que el cargo que actualmente ocupa Hernández se someterá a votación.
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