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El pleno de El Paso aprueba por unanimidad nombrar Hijo Adoptivo del municipio al párroco Domingo Guerra

Domingo Guerra Pérez, párroco de El Paso.

La Palma Ahora

El Paso —
30 de julio de 2026 21:46 h (Hora canaria)

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El Ayuntamiento de El Paso iniciará el expediente para el nombramiento de Don Domingo Guerra Pérez como Hijo Adoptivo del municipio, tras la aprobación unánime por el Pleno, este jueves, de la propuesta impulsada por el Grupo de Gobierno, respaldada por todos los grupos políticos como moción institucional, informa en nota de prensa.

Con este acuerdo, la Corporación reconoce la trayectoria pastoral, social y humana de quien, durante más de dos décadas, ha sido una figura inseparable de la vida de El Paso y ha contribuido a fortalecer la convivencia y el sentido de comunidad del municipio.

El alcalde, Eloy Martín, destacó que “este nombramiento representa el sentir de todo un pueblo. Nuestro párroco, Don Domingo, ha dedicado gran parte de su vida a caminar junto a los vecinos y vecinas de El Paso. Siempre está donde más se le necesita, acompañando, escuchando y tendiendo la mano a los demás con una generosidad admirable”.

“Con esta distinción queremos devolverle una pequeña parte de todo lo que ha entregado a nuestra comunidad a lo largo de estos veintidós años. Su cercanía, su humanidad y su compromiso le hacen merecedor del mayor reconocimiento que puede otorgar nuestro Ayuntamiento”, afirmó el primer edil.

La moción pone en valor la labor desarrollada por Don Domingo Guerra desde su llegada a El Paso en 2004 como párroco de Nuestra Señora de Bonanza y de La Sagrada Familia de Tajuya. Desde entonces ha acompañado a generaciones de pasenses en algunos de los momentos más importantes de sus vidas, compartiendo sus alegrías y ofreciendo consuelo en las situaciones más difíciles. Su sencillez, su capacidad para escuchar y su vocación de servicio le han convertido en una persona muy querida y en un referente para las familias.

Nacido el 11 de junio de 1942 en Breña Baja, pasó parte de su infancia y adolescencia en Breña Alta. Ingresó en el Seminario con tan solo catorce años y fue ordenado sacerdote el 12 de junio de 1966. Este año ha conmemorado el sesenta aniversario de su ministerio sacerdotal, una efeméride de especial significado al coincidir ese mismo día con la histórica visita de Su Santidad el Papa León XIV a Tenerife.

A lo largo de estas seis décadas ha desarrollado su labor pastoral en distintos destinos de Canarias, entre ellos Güímar, Valle Gran Rey, Fuencaliente de La Palma y Breña Baja, además de ejercer como capellán castrense y alférez del Ejército, manteniendo siempre la misma cercanía y dedicación a las personas.

Durante su etapa en El Paso ha estado vinculado a momentos relevantes de la comunidad parroquial, entre ellos la culminación de la iglesia de La Sagrada Familia de Tajuya, promoviendo siempre una acción pastoral cercana, participativa y comprometida con la realidad social del municipio. Asimismo, ha colaborado estrechamente con el Ayuntamiento, los colectivos y el tejido social local, mostrando también una profunda implicación con las tradiciones y celebraciones del municipio, especialmente con las Fiestas Trienales de la Bajada de la Virgen de Nuestra Señora del Pino, en las que ha participado activamente durante sus últimas cuatro ediciones.

La propuesta aprobada por el Pleno también reconoce su constante labor social. A lo largo de estos años ha dedicado su tiempo y todos los recursos a su alcance al servicio de quienes más lo necesitaban. En El Paso, esta entrega se ha reflejado de manera destacada en la puesta a disposición del Colegio de Las Catequistas y de los Salones Parroquiales para la atención de las familias más vulnerables y de las personas que atravesaban situaciones de especial necesidad.

Su compromiso con el municipio quedó especialmente patente durante la pandemia de la COVID-19 y, de forma extraordinaria, durante la erupción volcánica de 2021. En aquellos momentos de enorme dificultad permaneció al lado de los vecinos afectados, ofreciendo apoyo y colaborando para atender las necesidades más urgentes. Su presencia constante y su capacidad para acompañar y unir a la comunidad forman ya parte de la memoria colectiva de El Paso.

Coincidiendo con la reciente comunicación de su jubilación por parte del Obispado Nivariense y cuando el próximo 19 de septiembre se cumplirán veintidós años desde el inicio de su vinculación con el municipio, el Ayuntamiento considera que concurren las circunstancias y los méritos extraordinarios para concederle el título de Hijo Adoptivo, la máxima distinción honorífica prevista en el Reglamento de Honores y Distinciones de la Corporación.

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