Activar la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria II
Ahora bien, parece evidente que es necesario introducir algunos cambios en la política que sobre los eennpp ha venido imperando en los últimos tiempos. Los planes deben adaptarse a una nueva realidad, también a las normativas legales que han entrado en vigor- y que aún no se han incorporado a los instrumentos de ordenación vigentes de los eennpp- y a las nuevas concepciones sobre planificación y gestión de eennpp. Por ello, entendemos que hay que realizar reformas sustanciales en la planificación, en la que se debe integrar, también en la gestión, a la sociedad civil para, con la participación de las administraciones y particularmente con el liderazgo del Cabildo de Gran Canaria, trazar unas estrategias que permitan impulsar acciones que sirvan para dinamizar social y económicamente la zona, el interior insular.
Sentar las bases para activar la gestión y la planificación de la RBGC es un objetivo ineludible. Visto el presente escenario, los organismos competentes deberían hacer una valoración acerca de la situación administrativa de los eennpp para impulsar (en una coyuntura económica inestable y con perspectivas de un mínimo crecimiento), con la colaboración/participación ciudadana, aquellas medidas que permitan dar un salto cualitativo y concentrar esfuerzos en objetivos creíbles, evidentemente ajustados a la ley y, especialmente, en las expectativas reales que pauten los presupuestos.
Opinamos que es fundamental gestionar la situación administrativa en la que se encuentran los eennpp para adecuar, de forma global y complementariamente, sus objetivos de planificación y gestión. Hay que considerar que aproximadamente el 85 % de todo el territorio declarado como eennnpp va a entrar en una nueva dinámica de planificación, ya que hay que revisar todos los planes aprobados antes de 2006, lo que entendemos puede servir, por una parte, para marcar definitivamente los criterios que permitan activar, con mayor rigor (y optimización de los recursos), la puesta en un uso de un fabuloso patrimonio, que servirá para mejorar la calidad de la oferta complementaria al turismo , y, por otra parte, para potenciar los sectores productivos característicos del medio rural, todo ello en consonancia y conforme a objetivos de desarrollo sostenible. También puede ser una buena oportunidad para impulsar una dinámica de reorganización administrativa que configure los objetivos de planificación y gestión de manera global, atendiendo a la existencia de la RBGC y las nuevas opciones administrativas, financieras, de desarrollo socioeconómico sostenible que su consideración como tal procura y facilita.
En efecto, que la gestión y planificación gire en torno a la RBGC permitirá que las propuestas que surjan de la nueva planificación de los eennpp se hagan de forma consensuada y respondan consecuentemente con la realidad. En este sentido es pertinente apuntar algunos datos sobre la irrealidad presupuestaria en la que se asientan los planes que están en tramitación y/o revisión, y que fueron proyectados en un contexto económico diferente al actual y que no se corresponden con los actuales fondos de los que se nutren (Gobierno Autónomo y Cabildo). Así, a nivel de datos que ejemplifican lo dicho, comentar que el presupuesto previsto por el PRUG del PR del Nublo, en revisión, es de 32 millones de euros, casi el doble de lo que dispone la consejería de medioambiente del Cabildo que cuenta con 17,2 millones. Si hacemos una proyección que atienda además las necesidades de financiación de los eennppp que tienen que actualizarse, revisarse por imperativo legal, veríamos que la suma de sus presupuestos estaría próxima a los 60 millones de euros, cifra bastante alejada de opciones reales de financiación, al menos en la presente legislatura y, probablemente, en las siguientes.
Además de una restructuración presupuestaria de todos los eennpp, (vigentes y en tramitación) que ajuste sus propuestas a la disponibilidad de fondos, para verificar su viabilidad y así priorizar las actuaciones propuestas u otras opciones alternativas, será imprescindible formular una propuesta que permita integrar y coordinar todas las determinaciones contenidas en las diferentes figuras de planificación y sintetizarlas en un Programa Común. Para ello, es fundamental la corresponsabilidad de todos las administraciones (estatal, autonómica y local) y su colaboración y apoyo al Cabildo de Gran Canaria (administración competente y responsable de la gestión de la RBGC) en la puesta en marcha de dispositivos específicos, fórmulas organizativas y dotación de medios suficientes que faciliten una política coordinada y complementaria cuyos objetivos concluyan realmente en una estrategia realista de desarrollo sostenible.
En nuestra opinión, sin duda, la RBGC es una magnífica opción de futuro, aunque su declaración, con todo lo que ello supone, no ha tenido hasta la fecha mayor repercusión en la gestión del medio natural, ni ha tenido ninguna incidencia digna de mención en el quehacer cotidiano de la población local y creemos que tampoco ha supuesto un input a considerar en el entramado promocional de Gran Canaria. No obstante, consideramos que la RB además de ser un referencia para salvaguardar el patrimonio (natural y cultural) que alberga, puede convertirse en un instrumento de planificación y gestión que, por una parte, despliegue acciones sostenibles que sirvan para renovar las capacidades competitivas de las economías rurales y, por otra, avive el interés de los habitantes de la zona por las posibilidades de futuro que aquí pueden encontrar.
Pero al igual que entendemos ? desde el plano teórico y esto lo vemos como una “idea fuerza”, capital en la defensa del patrimonio insular- que no se puede activar coherentemente la gestión de la RB de Gran Canaria sin vincularla al desarrollo rural, también consideramos que es capital ser prácticos y en este sentido consideramos que hay que abordar tres cuestiones fundamentales para activar la RBGC, también para favorecer la implementación de oportunidades, pues nada habremos conseguido 1) si no se constituye el órgano Gestor de la RB (al día de la fecha, la RBGC no cuenta con un órgano de gestión, ni tampoco con un reglamento de organización, como es legalmente preceptivo); 2) si no ponemos los medios para superar la descoordinación entre las administraciones (es paradigmática la propuesta contenida en la revisión del PRUG del PR del Nublo -actualmente en tramitación-, el enp que mayormente vertebra el territorio considerado como RB, que no atiende en su Programa de Actuaciones, ni en su Normativa, las propuestas que en su momento se plasmaron en el Plan de Acciones de la RBGC para la zona y 3) tampoco habremos avanzado en la activación de la RBGC si no se incorpora la participación ciudadana en la planificación y gestión del medio rural en la RBGC,si no se ponen los cimientos para construir una “RESERVA de la BIOSFERA PARA Y CON LOS CIUDADANOS”
Las Reservas de la Biosfera, según entiende y defiende el Programa M&B (UNESCO), aspiran a impulsar un desarrollo económico y humano que sea sostenible desde los puntos de vista económico, social, cultural y ecológico. Queremos destacar estos aspectos vinculados a la población local por cuanto suponen un espaldarazo a la participación de la población, a contar ella con en la planificación de los espacios naturales, pues es característico de las RRBB que sus mecanismos de gestión incluyan a representantes de las instituciones públicas, las organizaciones de la sociedad civil y los residentes de la localidad, por lo que entendemos que en la gestión y planificación de los espacios naturales, también de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria, se debe incluir, además de a los representantes de las instituciones públicas, a las organizaciones de la sociedad civil, a los residentes de la localidad.
La población de los espacios naturales protegidos, y particularmente la de la Reserva de la Biosfera, debe conocer de primera mano, para aprehender su significado, las razones que hicieron posible la declaración del territorio en el que viven, para así poder estar al tanto del abanico de posibilidades que se derivará de las actuaciones que se programen y, sobre todo, para que se impliquen y participen en las acciones a ejecutar, todo ello en aras de optimizar de forma sostenible el uso de todos los recursos y potencialidades que aquí encontramos.
Pensamos que es hora de articular una política medioambiental pegada a los actores del medio rural en la que primen, como ideas fundamentales, las propuestas agroambientales compatibles con las políticas de protección del patrimonio natural y cultural y el desarrollo del Turismo Rural, debiéndose procurar asimismo el desarrollo de modelos de buenas prácticas en la utilización de recursos naturales para la producción y en la vida cotidiana.
En nuestra opinión, hay que reorientar las políticas hasta ahora realizadas, para ello hay que retomar íntegramente la gestión de la RBGC, hay que dar forma a un nuevo Plan que, además de aglutinar y mejorar las propuestas de desarrollo socioeconómico contenidas en los planes vigentes de los eennpp, permita que también se favorezcan las iniciativas que interesan a la sociedad. Sin duda, podemos pensar que nos encontramos ante una nueva oportunidad para redimensionar la planificación, ergo la participación en ella de la población local, buscando el consenso entre las partes ?administraciones públicas y los afectados-, para así poder impulsar con garantías democráticas nuevas acciones productivas en un marco de desarrollo sostenible, conforme a una visión global e integrada todo encuadrado en la nueva estructura administrativa que se defina para la RBGC.
Ha sido nuestra intención señalar algunos aspectos de la situación de la RBGC que entendemos deben abordarse en el diseño de la planificación y gestión de esta amplia zona de Gran Canaria. Abogamos porque en torno a la RBGC se articulen los objetivos de conservación y desarrollo y para ello es necesario encauzar en los próximos tiempos, una propuesta que, en cualquier caso, necesitará de un esfuerzo administrativo y participativo en la búsqueda de una fórmula que armonice los distintos intereses con vistas a su integración en los objetivos de la RBGC. En este sentido hemos de considerar que debe ser el Cabildo quien dirija las diferentes acciones que se consideren por cuanto es el principal garante de la gestión y administración de la RBGC, es decir el responsable de la planificación y de gestión ejecutiva de la RBGC..
*Geógrafo
Carlos GarcÃa*
Sobre este blog
Espacio de opinión de Canarias Ahora
0