Miserables aprovechándose de la miseria
La primera vicisitud a la que nos somete la vida está ligada intrínsecamente al azar, a la suerte de que el conjunto de genes que nos hacen humanos prospere en uno o en otro lugar del mundo. Nacer en un país y en un estrato social concreto marca irremediablemente el destino de las personas, y en una gran parte del mundo, el azar las condena a la miseria.
Diariamente vemos como millones y millones de personas a lo largo y ancho del planeta huyen de la miseria a la que individualmente les ha condenado el azar: guerras, hambre, pobreza, cambio climático obligan a millones de personas a abandonar el hogar y la familia en la desesperación de alcanzar un sueño que les brinde paz y seguridad. Y en esa huída, lucha y desesperación constante por sobrevivir un puñado de ellos consigue llegar a un país que les puede brindar una oportunidad.
Llegan ellos con su miseria y aparecen los miserables, dispuestos a todo para ganar unas elecciones. Siembran odio, racismo y xenofobia, generan problemas de convivencia e incendian los ánimos de la población aprovechándose de la desgracia ajena.
No es azar, es elección.
Estos días en Ceuta y en el resto del país estamos viendo miserables aprovechándose de la miseria.
Ceuta nunca ha estado sola. Desde el 30 de julio que entraron 72.000 personas hasta el día de hoy en el que quedan aproximadamente unas 5.000, Ceuta nunca ha estado sola. Ante la crisis migratoria que ha sufrido, el Estado ha estado a su lado, dando respuesta a una situación sin precedentes.
Ahora, un mes después, coincidiendo con el fin de las vacaciones estivales, líderes de Coalición Canaria se suman a una campaña orquestada por el Partido Popular contribuyendo así a engrosar la lista de los miserables.
Quien deja sola a Ceuta es el Partido Popular con sus comunidades autónomas negándose a acoger a niñas y niños, negándose a prestar ayuda, negándose a cumplir la ley. Lo mismo hizo en Canarias. Mientras, Coalición Canaria, incapaz de plantar cara en su momento y de tender la mano, ahora esconde su falso nacionalismo envolviéndose en la bandera canaria para disimular así su condición de sucursal del Partido Popular.
Ceuta necesita apoyo, como el que está recibiendo del Estado, no que se la utilice como coartada de las políticas miserables de la derecha: la española y la canaria.
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