Cabras y ovejas salvajes, sin control y sin dueño: una amenaza real para los espacios naturales de Canarias
La Asociación para la Conservación de la Biodiversidad Canaria (ACBC) y los Profesionales Forestales de Canarias (PROFOR), con el apoyo de una veintena de colectivos sociales del Archipiélago, firman un manifiesto por el Día Mundial del Medio Ambiente, en el que solicitan a las instituciones responsables de la gestión y conservación de la biodiversidad, “valentía política y actuaciones precisas” que conduzcan a la eliminación definitiva de los herbívoros salvajes y sin control que “campan a sus anchas en los espacios naturales”.
“El archipiélago canario constituye parte de un punto caliente de Biodiversidad a nivel mundial, con especies, genes y ecosistemas únicos que requieren una atención especial y una valorización adecuadas a su singularidad”, apuntan las asociaciones que señalan a ganado suelto, sin control y salvaje como una de las “grandes amenazas para los espacios naturales isleños”.
El manifiesto arranca exponiendo la “extrema preocupación” por la ya conocida presencia del ganado asilvestrado en Canarias. “Desde el Barranco de Guguy en Gran Canaria, la Caldera de Taburiente en La Palma, los montes de Anaga en Tenerife, el Pico de La Zarza en Fuerteventura, los riscos de Famara en Lanzarote, la laurisilva de La Gomera o Tibataje en el Hierro son territorios de un alto y extraordinario valor natural que se encuentran afectados (entre otros numerosos espacios en Canarias) por cabras y ovejas salvajes, pero también por conejos, muflones o arruís sin dueño”, animales que generan un “gravísimo impacto” sobre la flora, la fauna, el suelo y en general sobre los ecosistemas naturales, impidiendo la recuperación de las comunidades vegetales endémicas.
“Hay que tener en cuenta que la riqueza florística de nuestro archipiélago es única en el mundo y que en Canarias existen más de 80 especies vegetales endémicas que están amenazadas de desaparecer, principalmente por el daño que le causan estos animales”, apuntan en la misiva. Su evolución en ausencia de herbívoros, explican, hace que los endemismos insulares no hayan desarrollado defensas contra estos animales, que se introdujeron en las islas mucho más tarde por los seres humanos. Además, este problema no es sólo de conservación de la flora silvestre, se trata también de evitar la desertización que causan estos animales salvajes, “auténticos tractores con cuatro patas”, proceso que, a su vez, se ve acelerado por el cambio climático.
“El pastoreo controlado y profesionalizado no se pone en duda” , afirman, y reconocen su labor como pilar económico fundamental del sector primario insular, “pero la existencia de herbívoros salvajes incontrolados y sin dueños no se justifica desde ningún punto de vista” y menos en espacios protegidos. Asimismo exponen que la existencia de este ganado está vinculado a una actividad extractiva puntual, ejercida por personas que no tienen relación con la actividad ganadera, “sino que lo ven como una actividad lúdica”.
Propuestas para revertir los daños medioambientales
Para las asociaciones firmantes del manifiesto, los principales problemas ambientales a los que se enfrenta la naturaleza del archipiélago “solo pueden resolverse con una firme política de restauración ambiental”, donde los procesos naturales de recuperación no se vean anulados por la acción predadora sobre las plantas, y erosiva sobre los suelos, por parte de las cabras sin control.
“Como ya se ha manifestado en diferentes escritos, foros y reuniones de comités de expertos, es imprescindible declarar que la protección de los valores naturales de Canarias y sus ecosistemas endémicos es absolutamente incompatible con la presencia de ganado asilvestrado, por lo que es inaceptable intentar compatibilizar ambos objetivos, como pretenden algunos colectivos”, subrayan. Para buscar una solución, plantean consultar una amplia bibliografía en revistas científicas de alto prestigio “en las que se recogen los múltiples impactos producidos por el ganado asilvestrado en la flora de muchas islas del mundo, y una extensa documentación técnica sobre cuáles son los mejores métodos para solucionar este problema”.
Por todo ello, los firmantes declaran e instan a las instituciones públicas a tomar las medidas oportunas e intensificar, con carácter urgente y con los métodos adecuados, los trabajos de erradicación de las cabras y herbívoros asilvestrados en todos los ecosistemas insulares y poner los medios suficientes para restaurar dichos espacios de tal forma que en pocos años se consiga revertir los procesos de degradación actuales. “Si queremos unirnos y cumplir en Canarias con el lema que establece la ONU para el día del Medio Ambiente de este año ”la restauración de los ecosistemas“ y que hoy conmemoramos, debemos ineludiblemente eliminar por completo los herbívoros de nuestros espacios naturales. Ojalá que así sea”, concluyen.
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