España mantiene la tensión con EEUU mientras en Europa crece el rechazo a la guerra
España no cede y Donald Trump la vuelve a situar en la diana. El presidente de Estados Unidos insistió este jueves en su desprecio al Gobierno de Pedro Sánchez, al que no parece estar dispuesto a perdonar su actitud díscola respecto a la guerra de Irán, que condena y rechaza con firmeza a pesar de las amenazas de la Casa Blanca. “Tenemos muchos ganadores, pero España es una perdedora. Es muy hostil a la OTAN. No pagan lo que les corresponde y son muy hostiles con todo el mundo. No es alguien que juegue en equipo, y nosotros tampoco vamos a jugar en equipo con España”, le dijo Trump al New York Post, el tabloide neoyorquino de Rupert Murdoch.
Ese último ataque verbal del mandatario americano llegó apenas 24 horas después de que su portavoz rebajara ostensiblemente el tono con nuestro país tras apuntar a una rectificación española para “cooperar militarmente” con el ejército estadounidense en Irán. Algo que no solo desmintió de plano el Ejecutivo de Sánchez sobre la marcha sino que volvió a desterrar este jueves de cara al futuro.
“No se va a autorizar el uso de las bases españolas de Rota y Morón. Nuestra posición es clara, contundente y sin matices. La violencia no es el camino y siempre vamos a apoyar escenarios de paz”, remarcó la ministra de Defensa, Margarita Robles, durante una entrevista en la Cadena SER. Robles fue, de hecho, la protagonista política de la jornada. La titular de Defensa había recibido en la víspera en su despacho del Ministerio al embajador de Estados Unidos en España justo antes de que la portavoz de Trump anunciara el supuesto volantazo de Pedro Sánchez. Pero la ministra se apresuró a desmentir que ese anuncio tuviera relación alguna con el contenido de su encuentro.
“Es imposible. Era una visita de cortesía y agendada desde hace tiempo. Ellos son perfectamente conscientes de que Trump no fue correcto. Cuando no hay un amparo internacional, creemos que no se puede actuar. Lo que está pasando en Teherán no es aceptable, pero el camino no es una acción unilateral”, dijo también en la SER. La propia Robles tuvo que salir al paso de un bulo relacionado con esa misma reunión con el embajador. El Partido Popular en sus redes sociales y varios medios de comunicación transcribieron esa conversación y aseguraron que la ministra de Defensa pronunció “yo estoy con Trump”. En el vídeo, en realidad, se la escucha decir que está “cómoda”, en referencia a la temperatura de la sala.
El Ministerio de Defensa también tuvo que explicar este jueves el envío de una fragata española a Chipre, uno de los países amenazados por la respuesta de Irán, para apoyar a la defensa europea. Según el departamento de Robles, se trata de una embarcación de guerra, la fragata Cristóbal Colón, que hasta ahora formaba parte de la agrupación naval desplegada en la misión del Báltico que acompañaba a un portaaviones de bandera francesa. Una operación que el Gobierno desvincula de ninguna ayuda al ejército estadounidense para su ofensiva en Oriente Próximo.
“España es un aliado firmemente comprometido con Naciones Unidas, la OTAN y la Unión Europea. Por lo tanto, si la Unión Europea o miembros de la Unión Europea deciden algunas misiones para proteger a Chipre, pues España lo tendrá en cuenta”, defendió la ministra.
Mientras, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, volvió a cerrar la puerta a dar marcha atrás respecto a la dirección de la Política Exterior española a pesar de las presiones de la administración norteamericana. “Se trata de una decisión soberana. Lo importante es cuál es la decisión de España, y está muy clara”.
Preguntado en una entrevista en 'Catalunya Radio' sobre si ha hablado o tiene intención de hablar con algún representante de la Administración Trump, Albares lo descartó. “No tengo que hablar, la decisión es soberana del Gobierno de España y no voy a hablar con nadie. España se sitúa al lado del derecho internacional, al lado de la desescalada, al lado de pedir que se regrese a la mesa de negociación”, dijo antes de pedirle al conjunto de la UE “equilibrar, traer razón” porque “eso es lo que necesitamos en estos momentos y no generar más polémica”.
España arrastra a la UE al 'no a la guerra'
Desde este jueves, además, España está menos sola ante Estados Unidos en su desmarque de la guerra de Irán. Las amenazas comerciales de Trump a un estado miembro de la Unión Europea, su actitud despótica contra el primer ministro británico y la falta de un plan definitorio de cuánto va a durar la guerra han modificado las posiciones alrededor de los bombardeos contra el régimen de los ayatolás.
De hecho, fuentes diplomáticas consultadas por este periódico admiten que en las capitales europeas empieza a cundir más nerviosismo ante los cambios sobre la duración de los ataques. Si en un primer momento Trump sostuvo que serían unos días, posteriormente cambió a cuatro o cinco semanas. Y el incremento del tiempo de los bombardeos no es baladí, ya que va a marcar el impacto en los precios de los combustibles y en la fluidez del comercio internacional por el cierre del Estrecho de Ormuz al tráfico naval.
La última en tomar distancia con la guerra ha sido la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. La ultraderechista aseguró que Italia “no está en guerra” ni quiere “entrar en ella”. Y recordó que si llega una petición para el uso en acciones bélicas de las bases estadounidenses en el territorio italiano, su Gobierno lo tendrá que consultar al Parlamento.
El respaldo a España ha crecido a lo largo de la semana. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, mandó un mensaje por redes sociales para comunicar que había mantenido “una llamada con el presidente Pedro Sánchez para expresar la plena solidaridad de la UE con España. La UE siempre garantizará que los intereses de sus Estados miembros estén plenamente protegidos”, además de reafirmar el “firme compromiso con los principios del derecho internacional y con el orden internacional basado en normas en todo el mundo”.
También el vicepresidente de Prosperidad y Estrategia Industrial en la Comisión Europea, Stéphane Séjourné, apuntó que “cualquier amenaza comercial dirigida contra un país europeo miembro es una amenaza contra la UE”, tras la advertencia de Trump. Séjourné subrayó que el comercio es una competencia de la UE y, por lo tanto, “no hay amenazas contra un solo país, se amenaza a toda la UE”. “En este sentido hay unidad de pareceres en la UE, ya ocurrió igual con Groenlandia”, cuando el presidente de EEUU amenazó con aranceles a los países que mandaron tropas a este territorio de Dinamarca que pretendía anexionarse.
En el mismo sentido se posicionó el presidente de Francia, Emmanuel Macron. Fuentes del Palacio del Eliseo señalaron que el presidente habló con Sánchez “para expresar la solidaridad europea de Francia en respuesta a las recientes amenazas de coerción económica lanzadas contra España”, por parte de Trump. El día anterior, Macron ya se había alineado con el dirigente español al asegurar que las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán “se llevan a cabo al margen del derecho internacional, lo cual no se puede tolerar”.
En la Moncloa, mientras, aseguran que la intención es mantener un perfil bajo en el choque dialéctico con Trump, aunque se reafirman en la postura de fuerza de la política exterior española de no ceder a las dinámicas de la guerra de Irán. Y esperan que, como tantas veces, las amenazas del inquilino de la Casa Blanca vuelvan a tener poco recorrido.
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