La resistencia de Pedro Sánchez frente a Trump ayudar a diluir en Europa el apoyo a los bombardeos contra Irán
Cambio de percepción en la Unión Europea. Parecía que Pedro Sánchez estaba solo defendiendo la legalidad internacional frente a la política belicista de Donald Trump. Sin embargo, las amenazas comerciales del presidente de EEUU contra España y, en consecuencia, para Europa; su actitud despótica contra el primer ministro británico; y la falta de un plan definitorio de cuánto va a durar la guerra, con el impacto económico creciente que conlleva, así como las inconsistencias en las argumentaciones y objetivos de los ataques por parte de la Administración estadounidense están modificando las posiciones alrededor de los bombardeos de EEUU e Israel contra Irán.
El espectáculo en el despacho oval de Trump, en una conversación con el canciller alemán Friedrich Merz, cargando contra España por su negativa a ayudar a EEUU a bombardear Irán con la amenaza de romper las relaciones comerciales y hasta aplicar un embargo ha provocado una reacción en cadena en la Unión Europea en defensa de un Estado miembro.
La Comisión Europea mandó un comunicado como respuesta en el que aseguraba que “garantizará que los intereses de la Unión Europea estén plenamente protegidos”. “Expresamos nuestra total solidaridad con todos los Estados miembros y sus ciudadanos y, a través de nuestra política comercial común, estamos preparados para actuar si es necesario para salvaguardar los intereses de la UE”.
cualquier amenaza comercial dirigida contra un país europeo miembro es una amenaza contra la UE
Las propias disculpas posteriores de Merz tratando de justificar su silencio cuando Trump atacaba a España o arremetía contra el primer ministro británico, Keir Starmer, provocaron cierta incomprensión en varias capitales europeas y acentuaron la necesidad de salir a proteger a España.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, mandaba un mensaje por redes sociales en el que aseguraba que había mantenido “una llamada con el presidente Pedro Sánchez para expresar la plena solidaridad de la UE con España. La UE siempre garantizará que los intereses de sus Estados miembros estén plenamente protegidos”, además de reafirmar el “firme compromiso con los principios del derecho internacional y con el orden internacional basado en normas en todo el mundo”, como ha argumentado Sánchez para oponerse al bombardeo de Irán.
“No hay amenazas contra un país, se amenaza a toda la UE”
El vicepresidente de Prosperidad y Estrategia Industrial en la Comisión Europea, Stéphane Séjourné, apuntó que “cualquier amenaza comercial dirigida contra un país europeo miembro es una amenaza contra la UE”, tras la advertencia de Trump. Séjourné subrayó que el comercio es una competencia de la UE y, por lo tanto, “no hay amenazas contra un solo país, se amenaza a toda la UE. En este sentido hay unidad de pareceres en la UE, ya ocurrió igual con Groenlandia”, cuando el presidente de EEUU amenazó con aranceles a los países que mandaron tropas a este territorio de Dinamarca que pretendía anexionarse.
En el mismo sentido se posicionó el presidente de Francia, Emmanuel Macron. Fuentes del Palacio del Eliseo señalaron que “el presidente acaba de hablar con el presidente del Gobierno, Sánchez, para expresar la solidaridad europea de Francia en respuesta a las recientes amenazas de coerción económica lanzadas contra España”, por parte de Trump. El día anterior, Macron ya se había alineado con el dirigente español al asegurar que las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán “se llevan a cabo al margen del derecho internacional, lo cual no se puede tolerar”.
También se ha puesto en contacto con Sánchez el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, para expresar su apoyo a España ante los improperios del dirigente estadounidense. Incluso China, a través de la portavoz jefa del Ministerio de Exteriores, Mao Ning, rechazó que el comercio sea empleado como arma o como herramienta de presión política como hizo Trump.
Pedro Sánchez mostró su agradecimiento por las llamadas de apoyo de Costa, Macron y de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen. Desde la institución europea no se confirmó la llamada de Von der Leyen ni se quiso informar de su contenido.
Fuentes diplomáticas han añadido que a lo largo de la jornada varios dirigentes y personalidades europeas han mostrado su apoyo al presidente español. Las mismas fuentes han reseñado que entre los líderes europeos los dirigentes de Luxemburgo y Países Bajos se habían también puesto en contacto con Pedro Sánchez para manifestarle su respaldo.
En ninguna de las capitales europeas hay dudas sobre la condena de la respuesta de Irán con sus ataques a diferentes países del Golfo Pérsico, la censura al régimen de los ayatolás ni a frenar su programa nuclear, de hecho, solo hace unas semanas se aprobó por unanimidad en el Consejo Europeo por parte de los 27 países de la Unión que se designara como grupo terrorista a la Guardia Revolucionaria Islámica Iraní.
Ahora bien el supuesto apoyo a los bombardeos de EEUU e Israel sobre Irán empieza a flojear en las capitales europeas. Para empezar, hay cambios de argumentación constante por parte de dirigentes de la Administración estadounidenses sobre los motivos del ataque. El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, afirmó este lunes que la operación militar era un movimiento “preventivo”. “Si nos quedáramos esperando a que llegara ese ataque antes de golpearlos, sufriríamos muchas más bajas”, aseguró Rubio, lo que incrementa aún más las dudas sobre la ilegalidad de la operación.
Si uno de los argumentos que acogieron los dirigentes europeos era el cambio de régimen en Irán y que se diera “una transición creíble”, como apuntó Von der Leyen, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, los contradijo con el apunte de que “esta no es una guerra de cambio de régimen”, para posteriormente añadir que “el régimen ha cambiado”, tras el asesinato del líder supremo de Irán Ali Jamenei en uno de los bombardeos.
Por otra parte, fuentes diplomáticas admiten que en las capitales europeas empieza a cundir más nerviosismo ante los cambios sobre la duración de los ataques. Si en un primer momento Trump sostuvo que serían unos días, posteriormente cambio a cuatro o cinco semanas. El incremento del tiempo de los bombardeos no es baladí, ya que va a marcar el impacto en los precios de los combustibles y en la fluidez del comercio internacional por el cierre del Estrecho de Ormuz al tráfico naviero.
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