El Papa conoce entre las carpas de Las Raíces la acogida de migrantes en Canarias: “No pedimos compasión, sino vivir con dignidad”
Con una carpa de fondo y en francés, el papa León XIV se ha dirigido este viernes a los migrantes acogidos en Canarias. Lo ha hecho desde el mayor campamento del Archipiélago, Las Raíces (Tenerife), por donde han pasado desde que abrió sus puertas en 2021 cerca de 70.000 personas. Sin embargo, sus palabras se han dirigido a todos los supervivientes de la mortífera ruta del Atlántico. “Todos de algún modo somos migrantes. Ayudémonos a hacer de esta travesía un lugar más humano para todos, aportando lo que esté al alcance de cada uno”, ha dicho el pontífice ante trabajadores de las ONG Accem y Cruz Roja, autoridades y migrantes.
León XIV ha respondido en francés y con algunas frases en inglés a los discursos en español que leyeron un hombre y una mujer supervivientes de la ruta canaria. Ella ha lanzado un mensaje claro y contundente: “No pedimos privilegios ni compasión, sino respeto y la oportunidad de vivir con dignidad”. La mujer, que ha sido la última en intervenir antes del Papa, no habló solo en su nombre, sino en el de todas las personas que han dejado atrás su hogar, su familia y su vida buscando seguridad, paz y dignidad.
“Venimos de países donde la pobreza, la violencia, la guerra, la persecución y la falta de oportunidades nos obligaron a partir. Nadie abandona su tierra, su familia y sus raíces por voluntad propia cuando puede vivir en paz”, subrayó. El camino, ha detallado, tampoco es fácil. “El trayecto estuvo lleno de miedo, dolor e incertidumbre. Significa enfrentarse al hambre, al frío, a la desesperación y, muchas veces, a la muerte”, dijo, recordando a muchos “hermanos y hermanas” que perdieron la vida en el mar.
“Hoy, desde esta tierra de acogida, Canarias, queremos elevar una petición sencilla, pero profundamente humana: que las fronteras no se conviertan en muros de indiferencia, que no se nos mire solo como migrantes, números o documentos, sino como personas con historia, con sueños, con familias y con esperanza. Nuestra humanidad debe estar siempre por encima de cualquier condición legal”, concluyó.
Un joven de origen nigeriano también pudo leer algunas palabras al pontífice. En su discurso, le agradeció que mirara a las personas migrantes “con respeto y con cariño”. “Gracias por recordar al mundo que somos personas y necesitamos paz, amor y oportunidades”, dijo, así como también subrayó que los periplos migratorios que atraviesan muchas personas están llenos de “miedo, tristeza y también soledad”.
Durante su intervención, León XIV recordó a su antecesor, el papa Francisco, y sus ganas de haber podido visitar Canarias. “A él le gustaba usar la imagen de las raíces para no olvidar los orígenes y permanecer unidos”, dijo, haciendo referencia también al nombre del recurso.
La ministra de Migraciones del Gobierno de España, departamento del que dependen los centros de acogida de Canarias, reivindicó en su discurso los tres ejes de la política migratoria del Ejecutivo central: “humanidad, regularidad y convivencia”. Asimismo, recalcó el compromiso de España con una “visión humana de la movilidad”, inspirada en la “dignidad inviolable de cada persona”.
“Todos somos nuevos en algún lugar a lo largo de la vida [...] Todos hemos necesitado que alguien nos tendiera la mano para convertir lo desconocido en hogar”, dijo. Asimismo, finalizó haciendo referencia a la necesidad de ofrecer respuestas basadas en valores y cooperación internacional frente a los discursos de odio.
Ernesto Mayoral, empleado público en el Ministerio de Migraciones, eñaló que desde su apertura el recurso ha acogido a más de 70.000 personas, tratando de ofrecer una acogida “digna, humana y especializada”. El trabajador de Accem también aprovechó para resaltar la “profesionalidad y el compromiso” de las cerca de 600 personas que trabajan en el campamento.
El Papa entra a una carpa
La visita del Papa ha permitido a los medios entrar por primera vez a las instalaciones del campamento. Tras los discursos, León XIV pudo hacer un breve recorrido por parte de las instalaciones y entrar a una carpa con decenas de literas. Allí, el pontífice saludó a algunos usuarios del centro y pudieron observarse las camas con una sábana azul y una toalla blanca en cada una de ellas. Al salir de ella, el religioso saludó a algunos otros usuarios en la puerta de algunas tiendas de campaña, pero sin entrar en ellas.
Este jueves, algunos usuarios denunciaron a esta redacción que se había acondicionado una carpa nueva específicamente para la llegada. También aseguraron que no todos los hombres acogidos en Las Raíces en la actualidad (685 según cifras de la organización) podrían participar en el acto, sino solo algunos seleccionados por la entidad. Un migrante acogido en el centro, con el que pudo hablar este periódico, criticó que no pudieran leer su propio discurso.
0