San Bartolomé de Tirajana descarta una plaga tras la presencia de ratas en las playas del sur de Gran Canaria
La presencia de roedores en algunas de las playas más turísticas de Gran Canaria ha encendido las alarmas en San Bartolomé de Tirajana. Las imágenes de ratas en zonas próximas a las hamacas de Playa del Inglés, Las Burras y San Agustín han circulado en los últimos días por redes sociales y han alcanzado difusión nacional, generando preocupación por las condiciones de limpieza de uno de los principales enclaves turísticos de la isla.
Ante esta situación, el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana realizó ayer jueves una actuación urgente de inspección y control de ratas en el litoral del municipio tras las quejas de los usuarios. Asimismo, el Consistorio asegura a este periódico que ha llevado a cabo un total de seis intervenciones contra los roedores en los dos últimos meses.
Esta última actuación municipal se centró en distintos puntos de Las Burras y San Agustín, como escolleras, muros de piedra, zonas de duchas y chiringuitos, tarimas, contenedores de residuos situados sobre la arena, muros del paseo marítimo, parterres y jardines próximos al litoral. Está previsto, además, que los trabajos de control se refuercen los próximos 18 y 20 de agosto para comprobar la eficacia de las medidas y detectar nuevos puntos de riesgo.
Por su parte, el consejero de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, Carlos Álamo, se ayer hasta el litoral del municipio para comprobar personalmente la situación, que ha calificado de “del todo inaceptable” tanto por la presencia de roedores como por la acumulación de residuos.
Álamo advierte en un comunicado difundido en sus redes sociales de que las imágenes, difundidas por TVE y viralizadas posteriormente en redes sociales a nivel internacional, pueden perjudicar el esfuerzo que realizan diariamente empresas y profesionales para consolidar Gran Canaria como un destino turístico de máxima calidad.
El consejero ha trasladado su preocupación al alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez Sánchez, quien, según señala, comparte la inquietud. Durante la visita, ambos han podido comprobar que la empresa responsable del servicio ya estaba realizando trabajos de limpieza en las zonas afectadas.
El Cabildo ha ofrecido además su “total colaboración” al Ayuntamiento en caso de que sean necesarios más medios para resolver el problema. Álamo considera, no obstante, que debe analizarse lo ocurrido y depurar responsabilidades en el servicio, además de reforzar los controles para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
“No hay plaga de ratas”
La actuación de esta semana se produjo después de que la Concejalía de Turismo, Festejos y Eventos solicitara el pasado 11 de agosto una inspección sanitaria de las zonas afectadas para comprobar la posible presencia de ratas y valorar la existencia de focos, madrigueras o acumulaciones de residuos y alimentos que pudieran favorecer la aparición de estos animales.
El Ayuntamiento ha recalcado que no existe una plaga de roedores y vincula la presencia de estos en los últimos días a las campañas de choque, que conllevan tratamientos intensivos de desratización donde se aplican potentes raticidas anticoagulantes en el alcantarillado y zonas críticas para frenar de golpe una plaga. El efecto secundario de estos químicos es que no matan al roedor al instante, sino que tardan unos días en hacer efecto, provocándole una sed extrema, desorientación y pérdida de reflejos bajo tierra; esto obliga a las ratas a abandonar desesperadamente sus madrigueras subterráneas para salir a la superficie en busca de agua y aire, lo que genera esa falsa impresión de que han sido 'aturdidas' por una inspección química.
Además, un informe elaborado por la empresa Faycanes, a petición del Consistorio, afirma que una de las medidas, además de actuaciones de desratización, es introducir mejoras en la limpieza y gestión de los residuos para evitar nuevos focos.
El sector turístico pide no sobredimensionar el problema
Frente a la preocupación de la ciudanía por los vídeos de ratas difundidos en redes sociales, el sector turístico ha pedido no dramatizar ni sobredimensionar el episodio. Organizaciones y representantes empresariales consideran que se trata de un problema puntual que ya está siendo atendido y temen que una mayor repercusión de las imágenes termine dañando innecesariamente la imagen del destino.
El presidente de la Comisión de Turismo y Seguridad de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de Las Palmas, Tom Smulders, ha señalado que sería un problema “si vamos a inflar la gravedad de la situación”.
En declaraciones a EFE, Smulders ha asegurado que se ha visto “una rata únicamente” y ha insistido en que ya se está trabajando para solucionar la situación. “La foto de una rata y el comentario en sí es algo muy desagradable”, ha reconocido, aunque recuerda que los propios empresarios turísticos han reclamado actuaciones para corregir el problema.
El representante de la patronal considera, en cualquier caso, que lo ocurrido debe servir como aviso para mejorar la prevención. A su juicio, la actuación de los servicios públicos no puede limitarse a reaccionar cuando aparece el problema, especialmente en agosto, cuando aumenta la generación de residuos en las zonas turísticas y coinciden las vacaciones de parte de las plantillas.
Contenedores llenos y varios problemas coinciden en agosto
Smulders ha apuntado a la coincidencia de varios factores que habrían contribuido a la acumulación de residuos en algunos puntos del sur de Gran Canaria. Entre ellos ha citado el incendio del vertedero de Juan Grande, la avería de uno de los camiones de recogida de papel y plásticos y las restricciones derivadas de las garantías de salud pública para el uso de productos contra los roedores.
También ha reclamado responsabilidad a los ciudadanos y ha pedido que no se depositen bolsas junto a contenedores que ya estén llenos ni se dejen residuos abiertos en la vía pública, ya que pueden atraer a los animales.
El empresario ha dirigido asimismo sus críticas contra quienes abandonan restos de obras y escombros en lugares no autorizados, una práctica que considera especialmente grave en una zona turística.
Entre las posibles soluciones planteadas figura la puesta en marcha de turnos dobles en la recogida de residuos sólidos urbanos, con la correspondiente compensación por las horas extraordinarias, así como recurrir temporalmente a camiones de otros municipios para reforzar el servicio en San Bartolomé de Tirajana.
La presencia de ratas en algunos de los principales enclaves turísticos del sur de Gran Canaria deja así sobre la mesa un problema que, aunque el sector pide no convertir en una crisis turística, lleva semanas siendo objeto de actuaciones municipales de control y desratización.
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