La Policía incauta entradas fraudulentas del partido Málaga-Las Palmas y proponen a 13 personas para sanción
Trece personas han sido propuestas para ser sancionadas administrativamente tras una operación policial contra la reventa ilegal de entradas del partido disputado este miércoles entre el Málaga y la UD Las Palmas en el estadio La Rosaleda, vuelta de las semifinales de ascenso a LaLiga EA Sports.
Los agentes los detectaron efectuando transacciones económicas con aficionados en los aledaños del estadio malagueño e incautaron catorce entradas fraudulentas cuyo valor supera el 300% del importe original.
Varios agentes descubrieron que actuaban alrededor de las taquillas del estadio captando clientes mediante el boca a boca murmurando en voz baja frases tales como “¿compro/vendo?” o “¿te sobran?”.
Otros revendedores abordaban a los más rezagados que alzaban su mirada hacia los carteles que indicaban que ya no había billetes y algunos en los días previos simulaban ser aficionados que querían comprar una entrada y en las colas las ofrecían con un sobreprecio.
La Policía Nacional desplegó cerca de un centenar de agentes en un dispositivo especial con ocasión del encuentro y efectuó un refuerzo ante el aumento de ofertas ilícitas de entradas debido a la fuerte demanda generada por una cita a la que acudieron casi 30.000 espectadores.
La sanción es por infracción a la normativa vigente de espectáculos públicos, ha informado este jueves la Comisaría Provincial de Policía en Málaga.
Aumento de ofertas de venta de entrada
Para prevenir esa venta de entradas ilícita, parte del dispositivo de seguridad se efectuó junto con la Unidad de Policía Nacional Adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía, que días previos había detectado un incremento de ofertas en canales digitales y redes sociales.
El encuentro había generado gran expectación ante los aficionados y ya se había detectado de manera anticipada la adquisición de entradas con la intención de su reventa ilegal, lo que contraviene la normativa.
El partido había sido declarado de alto riesgo por la Comisión permanente contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, lo que implicó medidas estrictas de seguridad de los agentes desplegados, como separación entre las aficiones así como la prohibición de venta de entradas el mismo día del partido.
Los agentes han advertido para el partido que se disputará el próximo domingo en La Rosaleda (21.00 horas) ante el Almería, ida de la final por el ascenso, la reventa no está autorizada y que los principales perjudicados son los aficionados, ya que estas prácticas promueve las estafas.
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