Unidos Se Puede reclama fórmulas para que la ciudadanía disfrute de la zona de baño del Charco de la Arena en La Laguna

Rubens Ascanio e Idaira Afonso, concejales de Unidos Se Puede en La Laguna

La formación política Unidos Se Puede en el Ayuntamiento de La Laguna informó este martes acerca del contenido de la alegación presentada en la fase de exposición pública del Proyecto de adaptación de piscina y bar-restaurante del Charco de la Arena, en la localidad de Punta del Hidalgo, según se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia del pasado 4 de enero.

Rubens Ascanio, portavoz del principal grupo de la oposición, explicó que, según los datos de que disponen, se trata de una "sociedad que lleva disfrutando de ese trozo de costa de forma privativa, sin permitir el acceso a nadie que no fuera socio o miembro de dicha sociedad, desde hace más de 50 años".

Recordó que en marzo de 2017, su compañera Idaira Afonso, concejala en Unidos Se Puede, solicitó al pleno de La Laguna que se buscaran fórmulas para que toda la ciudadanía pudiera disfrutar del Charco de la Arena, entre otros espacios, moción que resultó aprobada por unanimidad.

El Ayuntamiento, por unanimidad, acordó "realizar cuantos trámites legales y administrativos sean necesarios para solicitar al Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente la concesión administrativa de dichas instalaciones a favor de esta Administración local, en la medida de lo posible y haciendo valer la preferencia que se da a las entidades locales en la normativa vigente en cuanto a estos casos".

En esta línea, Ascanio cree que el alcalde José Alberto Díaz, en virtud de lo que establece el artículo 51 de la Ley 7/1985, de 2 abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local, debe "velar por el cumplimiento de los acuerdos plenarios y, en base al interés general, tendría que poner a los servicios jurídicos municipales en la tarea de realizar una alegación durante la presente fase de exposición pública".

Indica que en este momento otras instalaciones similares cumplen con el derecho al acceso público a la costa. En el caso de El Altagay, permite el acceso a sus instalaciones mediante el pago de una entrada a quienes no son socios y también es posible acceder a las piscinas naturales del Club Náutico de Bajamar. "El problema continua siendo el Charco de la Arena, que sigue siendo privado y además están en situación de ilegalidad, al no disponer de título habilitante".

Ascanio también mencionó que la zona cuenta con un punto de vertido de aguas fecales para el que se solicitó un permiso en 2003, caducado en 2008. Según el censo de vertidos de tierra al mar con la información recopilada en el año 2017 por la Dirección General de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Canarias, no cuenta con permiso en la actualidad y además en la página oficial se indica que, "según lo recogido en el censo 2007, las aguas procedentes de la red de saneamiento del club van a parar a una fosa séptica cuyo sistema de alivio consiste en una conducción de desagüe que vierte directamente al mar.

Expertos de Biología Marina en la Universidad de La Laguna reconocen que ese litoral es "una de las zonas con mayor biodiversidad en la costa del archipiélago".

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