Ahora se tendrá que poner nuevamente la lupa sobre ese desventurado municipio. Todo, que no todos, bajo sospecha. En el último pleno se debatieron los presupuestos, y el Partido Socialista, con el apoyo del Partido Popular, retiró la partida para financiar los trabajos del Plan General. Es decir, ni con primos ni sin primos tienen los males remedio. Estos días tendrán que explicar a la ciudadanía si los concejales socialistas siguen bajo la disciplina del partido. La única solución puede que sea el amplio consenso en el Plan General, pero si se diera tal consenso, ¿quién molesta? ¿el primo o el primo del primo? En todo caso, pueden algunos de forma torticera proyectar sospechas sobre José Juan Santana, concejal de Urbanismo, y aquí es preciso afirmar que sospechas no tenemos en torno a nadie. Pero en el primer lugar de los no sospechosos está el concejal de Urbanismo. Seguro.