Tulum, el pueblo de moda para hacer base en la Riviera Maya

Los restos mayas de Tulum junto a la orilla del mar. Ésta es una de las postales más típicas de la Riviera Maya.

De excursión obligada a destino de moda en la costa yucateca. La saturación de grandes hoteles y resorts en lugares como Playa del Carmen y Cancún está atrayendo a muchísimos viajeros y viajeras a zonas más tranquilas de la costa caribeña del Yucatán. Y ahí está Tulum, que en los últimos tiempos está atrayendo a cada vez más gente que la elige ya no como un lugar que visitar, sino como base de operaciones para descubrir las maravillas de la Riviera Maya. El punto fuerte de esta pequeña localidad (situada a 131 kilómetros de Cancún y a 64,5 de Playa del Carmen –en ambos casos a través de la ruta 309-) es la apabullante belleza de sus restos arqueológicos. Pero es que tiene muchísimo más: casi diez kilómetros de playas, una oferta turística aún no masificada y muy variada; zonas dónde poder descubrir sin demasiada contaminación la cultura local y una posición de centralidad que pone a pocas horas en carretera de muchos de los lugares estrella de la región. Chichén Itzá, por ejemplo, está a apenas 156 kilómetros.

Pero lo más atractivo de Tulum es que no deja de ser un pueblo grande que aún no se ha lanzado a la vorágine urbanística de otras zonas de la costa. Y aunque ya hay algunos grandes hoteles en playas exclusivas (sobre todo concentrados en Chacalal), abundan los eco lodges, los hoteles especiales y, aunque se ha convertido en el destino de famosos e ‘influercers’, hay una buena oferta para todos los bolsillos. Es más, si optas por Tulum para pasar unos días en un viaje por la zona, para lo único que tendrás que ir a Playa del Carmen es para tomar el barco que te llevará hasta Cozumel, porque aquí lo vas a encontrar todo.

Qué ver y hacer en Tulum.- Este punto de la costa mexicana es famoso por sus restos mayas. La Muralla o la Empalizada. Eso quiere decir Tulum y el nombre alude a los viejos muros de la ciudad de Zamá, que, según parece, significa mirar al amanecer. La Zona Arqueológica de Tulum es espectacular por varios motivos. El más evidente es el de su emplazamiento. La vieja ciudad está situada en lo alto de un pequeño cantil que da a dos pequeñas playas de arenas blancas y aguas cristalinas (Playa de las Ruinas y Playa Tortuga –aquí desovan tortugas de las especies blanca y caguama entre los meses de mayo y septiembre). Esto acentúa de manera considerable el impacto visual que este lugar ejerce en el que lo visita. Zamá vivió sus momentos de gloria entre los siglos XII y XVI aunque se han encontrado inscripciones que datan de bastante antes (siglo VI) todo hace indicar que estamos ante una ciudad del periodo post clásico, esto es, los últimos siglos previos a la llegada de los españoles.

Tulum no tiene la extensión o magnificencia de otras ciudades mayas, pero su grado de conservación es muy bueno y aún pueden verse edificios que están prácticamente intactos. El más notable es el conocido como El Castillo, un complejo de carácter ritual que es un resumen perfecto de la cosmología mesoamericana: sus templos superiores tienen orientación astronómica (vinculados a los movimientos del Sol y el planeta Venus) y sus pisos inferiores sirven de acceso a las profundidades del cantil, toda una representación de los diferentes niveles del universo maya. Los expertos aseguran que El Castillo también servía para indicar el acceso a las playas desde el inmenso arrecife de coral que bordea buena parte del Yucatán (este era un importante nudo de comunicación del comercio marítimo de todo el área). Las ‘ruinas’ pueden visitarse en unas dos horas, pero conviene dedicarle un buen rato más. Hay mucho que ver: El Templo de los frescos, con sus preciosas pinturas; el área palaciega de La Casa de las Columnas; los templos como el del Dios del Viento, o el del Dios Descendente; la Casa del Cenote; las murallas… La antigua ciudadela es sólo lo más vistoso de una gran área de más de 600 hectáreas que también son una muestra genial de la vegetación y fauna locales, además de otros restos dispersos de la vieja ciudad. Conviene llegar temprano para que te dé tiempo a darte un chapuzón en la Playa de las Ruinas (el acceso a Playa Tortuga está prohibida por su gran importancia ecológica).

Las grandes playas de Tulum se encuentran al sur de la zona arqueológica. Las más accesibles son Playa Pescadores y Playa Paraíso, una de las mejores de la zona. Pero en los dos casos estamos hablando de espacios ‘ocupados’ por el turismo, aunque de una manera mucho más suave de lo que sucede en otras partes de la Riviera. Aquí vas a encontrar una oferta de alojamientos y restaurantes que ocupa casi toda la extensión de la costa (en la mayoría de los casos pequeñas instalaciones más o menos acordes con el entorno). Para nosotros, si quieres pasar un día de playa diferente; la mejor opción cercana es Xcacel, una enorme reserva natural que culmina en un verdadero playazo virgen. Esta playa está abierta de 9 a 17 horas (en las zonas tropicales anochece muy temprano (a las 18.15 en el solsticio de invierno y a las 19.30 en el solsticio de verano) por lo que el día te va a cundir. El costo de la entrada a esta reserva es la voluntad y como premio tienes acceso al pequeño cenote de Xcacelito.

Otro lugar que hay que ver sí o sí es el Puerto Natural de Xel Ha, una impresionante zona de ‘marismas’ en las que el mar se encuentra con las corrientes subterráneas a través de una espectacular bahía de aguas tranquilas y cristalinas (en español, el nombre quiere decir donde las aguas entran). Este lugar tuvo muchísima importancia durante la época maya y sirvió de enclave comercial. En su Zona Arqueológica puedes ver la evolución de la arquitectura y la pintura mural maya desde el período clásico temprano (siglos III al VII) hasta el postclásico tardío (siglos XIII-XVI), lo que supone una ocupación efectiva durante todas y cada una de las etapas de la cultura mesoamericana. La bahía es un lugar alucinante ideal para nadar, ponerse las gafas y el tubo e ir i venir entre los arrecifes y canales. Justo al norte del puerto de Xel Ha hay un lugar muy especial por la abundancia de tortugas marinas. Otra zona tradicional para bucear con tortugas es la Bahía de Akumal, uno de los mejores lugares del arrecife para hacer esnorkel. Eso sí, hay que pagar y las aglomeraciones son frecuentes.

Otro atractivo de la zona son los cenotes, esos enormes pozos a cielo abierto que son las únicas reservas de agua dulce de la península. En esta parte de México, la porosidad de la piedra caliza hace que las corrientes de agua sean subterráneas y que estas aberturas naturales, ocasionadas por el desplome de grandes porciones de terreno, sean la única manera de acceder al agua dulce. No es de extrañar que estos grandes pozos fueran considerados sagrados por los mayas. Para ellos, estos sitios eran una puerta de acceso al inframundo y eran objeto de adoración y ofrendas: muchas de ellas en forma de sacrificios humanos. Ya te hemos hablado de dos de estos agujeros inundados en la zona arqueológica de Tulum y en Xcacel. Los otros grandes cenotes del área son Cenote Dos Ojos (uno de los más famosos de toda la Riviera Maya), el Gran Cenote y el llamado Car Wash (porque al estar al lado de la carretera servía para lavar los coches hasta no hace mucho tiempo). Ambos cenotes tienen su acceso desde la Ruta 109. Pero hay muchísimos de estos ojos de agua por todos lados. Uno de los más espectaculares es el de Tak Be Ha, el único cenote-cueva en las inmediaciones de Tulum.

TRES EXCURSIONES IMPRESCINDIBLES DESDE TULUM QUE NO SON CHICHÉN ITZA

La Zona Arqueológica de Cobá (Carretera Federal 109; Tel: (+52) 984 206 7166).- Esta antigua ciudad maya se encuentra a 47 kilómetros de Tulum y fue una de las más importantes zonas urbanas del periodo clásico maya que, según parece, dominaba buena parte del norte de la península yucateca. Desde aquí parten los característicos caminos rectos de piedra blanca que recorrían buena parte de la región y conectaban las antiguas ciudades y poblados y que ponen de manifiesto la importancia de esta ciudad que controló el comercio marítimo de la zona a través del puerto de Xel Ha. También dicen que la aparición de Chichén Itza y su rivalidad con Cobá supuso un cambio en la correlación de fuerzas que acabó con la hegemonía cobeña. Aún así, la cuiudad es uno de los grandes yacimientos maya que hay que ver sí o sí: sus estelas, sus templos, sus observatorios astronómicos, sus pirámides como la mítica Nohoch Mul, que con sus 42 metros de altura y 120 escalones es la más alta de Yucatán. No dejes pasar la oportunidad de ver el Cenote Choo-Ha, que se encuentra a pocos kilómetros de la ciudad y es uno de los mejores ejemplos de cenote cueva de toda la región.

La Reserva Natural de Punta Laguna (Carretera Federal 109; Tel: (+52) 984 145 9347).- Esta laguna situada a 20 kilómetros al norte de Cobá es un pequeño paraíso en doble sentido. El primero es obvio. Estamos ante una pequeña laguna rodeada de bosque nativo en dónde hay cenotes y una fauna en la que destacan los  monos araña y aulladores. Y el segundo es que hasta aquí viene relativamente poca gente y es una muy buena manera de acercarse a la naturaleza local sin aglomeraciones.

Reserva de la Biosfera San Ka’an.- Este lugar es un destino en sí mismo y que demanda varios días de exploración si se quiere conocer en profundidad. Esta reserva de la biosfera (título que le otorgó la UNESCO en 1987) abarca más de medio millón de hectáreas e incluye grandes arenales, lagunas salobres, áreas de manglar, bosque nativo lluvioso y lagunas. Para una excursión de un día basta un viaje hasta Punta Allen (54, 4 kilómetros desde Tulum que incluyen un buen tramo –43,2- de pista de arena) y, de vuelta, un pequeño rodeo para ver las lagunas de Muyil y Chunyaxché y la pequeña zona arqueológica de Muyil.

Fotos bajo Licencia CC: Christian Córdova; Anne and David; Oswaldo Rubio; Tim Buss; Jason Ramos; Dave Kilroy; eric molina;

Tim Gage; Bernard DUPONT

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Publicado el
24 de marzo de 2021 - 18:03 h

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