El jurado popular considera culpable al hombre que asesinó a su exmujer embarazada en Escalona en 2022

El jurado popular considera culpable de asesinato a J.J.S.A., el hombre que mató a puñaladas en la localidad toledana de Escalona a su expareja, que se encontraba embarazada, en diciembre de 2022.

Ha sido un veredicto unánime al considerar sus culpabilidad por parte de un jurado popular, formado por nueve miembros --dos hombres y siete mujeres-- y que se ha conocido tras el segundo día de juicio. Ayer durante la primera jornada el acusado reconoció los hechos y que le había invadido “la ira”.

También por unanimidad, el jurado ha declinado que se aplique el beneficio de la suspensión de la pena y el indulto, pero ha aceptado que se le apliquen dos atenuantes, una de ellos el de confesión, y dos agravantes, las de parentesco y de género.

Tras el fallo del jurado, el Ministerio Fiscal, tras modificar su escrito de conclusiones, ha reclamado 22 años por el delito de asesinato y seis por el de aborto, teniendo en cuenta la gravedad y la entidad de los hechos.

De igual modo, ha reclamado libertad vigilada, que se determinará una vez haya cumplido la pena de prisión, la prohibición de aproximarse a sus dos hijos y la privación de la patria potestad sobre ellos.

También ha mantenido, en cuanto a la responsabilidad civil, que el acusado indemnice a cada uno de sus dos hijos menores en la cantidad de 120.000 euros, y en la cantidad de 40.000 euros para cada uno de los hermanos y padres de la víctima.

La representante de la Fiscalía se ha opuesto a la suspensión de la pena, considerando que, ante estos delitos, no está prevista. Mientras, la defensa del acusado ha pedido al juez que aplique el “menor porcentaje de pena posible” en la horquilla de entre 15 y 25 años que recoge el Código Penal, y ha admitido que no procede pedir remisión de condena.

El segundo día dedicado a las pruebas testificales

En el segundo día de este juicio han pasado por la sala varios testigos de lo ocurrido. Los dos médicos forenses que acudieron al lugar de los hechos han declarado que las heridas les dejaron “impresionados” y que su conclusión fue que el agresor atacó a la víctima “por la espalda”. Además, durante su comparecencia en la vista, en calidad de testigos, han confirmado que la causa del fallecimiento de la mujer se produjo fruto de las hemorragias que causaron un “fallo multiorgánico” y finalmente su muerte.

Sobre la muerte del bebé no nato, los médicos han explicado que se produjo debido al deceso de la madre y por la falta de oxígeno. Apuntan también que se trató reanimar al bebé durante casi una hora, tras realizar una cesárea de emergencia, aunque no fue posible salvarle la vida.

Después, y respondiendo a preguntas de la Fiscalía, los forenses han señalado que la víctima “no tuvo oportunidad de defenderse”.

El relato de P.C.C, vecino que auxilió a María Elena tras la agresión, ha comenzado sereno y ha permanecido así en todo momento. Este vecino ha explicado que en el momento de los hechos se encontraba en el porche de su vivienda viendo la televisión, cuando escuchó voces en la calle. “Vi a los hijos que estaban chillando por teléfono, decían no sé qué de mi madre, y me acerqué”, ha puntualizado. P.C.C. llegó hasta la vivienda y se encontró a la mujer tumbada en el suelo del patio: “Estaba viva cuando llegué y pedí un trapo para taponarle la herida [mientras] su hijo estaba llamando al 112”.

El testigo asegura que el acusado se encontraba en ese momento dentro de la vivienda y que luego salió. “Le dije Juan, ¿qué has hecho?, métete para dentro, y volvió a salir y dijo ”la puta esta que va a tener un hijo con otro. También ha declarado que el acusado se dirigió a la víctima a la que espetó: “Te lo tenías merecido”. Este vecino ha comentado que se avisó a la Guardia Civil y que él era consciente de lo ocurrido. “Les estoy esperando, sé muy bien lo que he hecho”.

“No le noté nada ebrio”, ha comentado, sobre si el hombre estaba o no bajo los efectos de alcohol. También ha destacado que en los aproximadamente tres años que el matrimonio vivió en esa urbanización “no se veían discusiones”, pero que “de vez en cuando se les escuchaba gritar”.

Colocó un GPS en el coche de la víctima

En el turno de la Guardia Civil, ha declarado también el jefe de la unidad que acudió al lugar de los hechos, explicando que “el acusado no se encontraba allí, ni tampoco los hijos menores”. Ha comentado que observaron que en la parte exterior del patio había un carrito de bebé con bolsas y prendas de ropa, así como maletas, al igual que en el interior “lo que nos indicaba que la mujer se iba a ir del domicilio antes del suceso”.

Durante la intervención de la Guardia Civil, añadía el testimonio, el acusado “no opuso resistencia” y en varias ocasiones dijo que “ya había conseguido lo que quería”. Lo dijo, según el testigo del instituto armado, “mientras la víctima agonizaba”.

También ha explicado que el acusado “ejercía actos de control sobre la víctima, colocando un sistema de localización GPS en el vehículo que usaba ella. Al día siguiente encontramos ese dispositivo”. Ha relatado además cómo durante las entrevistas que llevaron a cabo, el entorno de la víctima señalaba que había “fuertes discusiones y que él aceptaba la relación extramatrimonial, siempre que ella ni los hijos abandonasen el domicilio”.

El arma homicida, un cuchillo fue encontrado entre los matorrales de una vivienda abandona que era contigua a la casa en la que sucedieron los hechos.

El acusado “sabía lo que hacía”

Otro de los agentes de la Guardia Civil, que ha declarado por vía telemática, ha explicado que a su llegada encontraron al acusado con “una actitud muy pasiva, estaba como esperándonos y no opuso resistencia”. Ha corroborado los otros testimonios al contar cómo el hombre dijo “en varias ocasiones que había cumplido su objetivo y que le daban igual las consecuencias de sus actos”.

Por vía telemática, han declarado también E.G. e I.M., médicos forenses que elaboraron el informe para considerar que acusado obró “sin patología mental ni enfermedad” y que “sus capacidades estaban íntegras, sabía lo que hacía y actuaba en consecuencia”.

Explican que el día de los hechos el acusado fue “explorado y reconocido” y que en el informe lo único que pone es una cefalea y una ansiedad que entendemos como proceso normal por lo ocurrido“. También han asegurado que ”la ingesta de alcohol en ningún caso pudo nublar su juicio“.