Cáritas Toledo identifica la vivienda como “una de las grandes y más severas pobrezas” de la sociedad actual
Claudia Patricia ingresó en un alojamiento de urgencia gestionado por Cáritas Toledo junto a su hija que sufre un autismo severo. Se le ayudó a gestionar una plaza especializada para la menor y, finalmente, pudieron acceder a una vivienda normalizada y un empleo estable en octubre de 2025..
Diana Carolina llegó a España embarazada y sin red de apoyo, y cuenta que Cáritas le dio techo y acompañamiento humano. Otro caso es el de J.M.D.L., quien tras años de trabajo terminó viviendo en la calle tras una crisis personal, y el albergue de Cáritas en Toledo fue el punto de partida para recuperar su identidad y dignidad: “No solo me ofrecieron un techo, me ofrecieron escucha y respeto”, relata.
Son testimonios recogidos en la Memoria Económica correspondiente a 2025 que acaba de publicar Cáritas Toledo y que confirma “un empeoramiento de los indicadores de exclusión” en esta provincia.Los datos son demoledores: hay más pobreza y más personas vulnerables.
La radiografía de la acción social realizada por la entidad refleja un incremento de la vulnerabilidad en el que, entre sus 43 programas, identifica la vivienda “como una de las grandes y más severas pobrezas de la sociedad actual”.
El encarecimiento de los precios en el mercado libre, señala el informe, “ha provocado una saturación en los recursos de alojamiento” que proporciona la entidad. También hay “una reducción” drástica en la rotación de las familias acogidas, dadas las enormes dificultades existentes para acceder a un alquiler convencional.
La entidad cuenta en Toledo con el Centro de Alojamiento de Urgencia y Residencial 'Cardenal González Martín', en Talavera de la Reina está el Centro de Alojamiento de Urgencia y Residencial 'Virgen de Guadalupe', en Villacañas el Albergue (CBE) 'Casa San José y en Quintanar de la Orden la Casa Belem..
Además dispone de recursos de estancia en Sonseca, la Parroquia de San Juan Bautista en La Puebla de Almoradiel y la Ermita de San Roque en Villanueva de Alcardete.
La metodología de trabajo en estos espacios no es meramente asistencial; se basa en el “acompañamiento residencial y Desarrollo personal, proporcionando un recurso temporal que sirva como plataforma de estabilidad para iniciar itinerarios de inserción personalizados y supervisados”, según recoge el informe.
Además de las plazas residenciales, los centros de Toledo y Talavera ofrecen Atención Diurna, espacios de acogida donde se prestan servicios básicos a personas no alojadas.
Después hay vivienda para familias y colectivos específicos como núcleos familiares en exclusión, familias monoparentales y mujeres víctimas de violencia o personas migrantes para las que gestionó recursos habitacionales críticos para evitar la exclusión residencial de unidades familiares con menores. En concreto, en el alojamiento familiar de urgencia 'Madre Teresa' de Toledo atendió a 86 personas (34 hombres y 52 mujeres), beneficiando a un total de 122 individuos.
En este contexto, la Red de Centros para Personas Sin Hogar de la Archidiócesis atendió a 1.770 personas, destacando el albergue de Toledo con 485 usuarios y el de Talavera de la Reina con 204.
De hecho, el esfuerzo financiero para los programas de vivienda fue considerable para sostener los recurso residenciales. El gasto en el programa de Personas sin Hogar ascendió a 406.989 euros, el área aociosanitaria (Hogar 2000) requirió una inversión de 876.225 euros y los albergues específicos en localidades como Toledo y Talavera gestionaron presupuestos considerables (421.460 euros y 249.502 euros respectivamente) para cubrir gastos de personal contratado, mantenimiento de instalaciones y suministros.
Aumenta más de un 14% el número de personas atendidas
En 2025, Cáritas Diocesana de Toledo atendió de forma directa a 9.215 personas, lo que permitió alcanzar a un total de 19.663 beneficiarios en toda la Archidiócesis. Estas cifras suponen un incremento neto del 14,6% en atención directa (+1.176 personas) y del 17,2% en el volumen de beneficiarios totales (+2.881 personas) respecto al año anterior.
El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, ha subrayado el carácter “profundamente humano” de este balance. “y ha reconocido que ”las cifras reflejan una realidad que no podemos esquivar: la demanda de ayuda social sigue al alza y las situaciones de vulnerabilidad se están agravando y haciendo cada vez más complejas“.
Las cifras reflejan una realidad que no podemos esquivar: la demanda de ayuda social sigue al alza y las situaciones de vulnerabilidad se están agravando y haciendo cada vez más complejas
El arzobispo, que preside la entidad, ha recordado la labor de los 1.156 voluntarios, así como trabajadores de la entidad, que sostienen las 117 Cáritas parroquiales y las dos interparroquiales de Talavera de la Reina y Seseña.
“Una tendencia progresiva a la feminización de la pobreza”
Los datos de la memoria económica también confirman “una tendencia progresiva hacia la feminización de la pobreza y un repunte de la vulnerabilidad infantil”. En el área de familia, mujer y vida, Cáritas Toledo atendió a 259 personas.
El año pasado se puso en marcha el Hogar Belén, un recurso de alojamiento temporal cofinanciado por la Fundación La Caixa orientado a la semiautonomía e integración de mujeres víctimas de violencia y sus hijos.
En lo que tiene que ver con el área de inclusión y migrantes, Cáritas refleja un incremento al atender a 508 personas (frente a las 495 del ejercicio anterior).
La entrada en vigor del nuevo Reglamento de Extranjería disparó las consultas sobre el proceso de regularización de migrantes
De hecho, el informe recoge que “la entrada en vigor del nuevo Reglamento de Extranjería disparó las consultas sobre el proceso de regularización de migrantes”.
En este sentido, Cáritas Diocesana de Toledo explica que “priorizó y adaptó sus Escuelas de Acogida, ofreciendo formaciones específicas en valores constitucionales, igualdad de género y derechos, obligatorias para la obtención del Informe de Integración”.
Microcredenciales para la inserción laboral con la UCLM
En cuanto al empleo y la inserción laboral, la entidad atendió a 894 personas. Una de las novedades fueron las formaciones de microcredenciales en colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), especializando a 101 alumnos en sectores como la agricultura ecológica, la atención sociosanitaria y el comercio. Por su parte, la empresa de inserción Inserta Toledo generó 28 puestos de trabajo directos y gestionó la recogida de 1.053,4 toneladas de residuo textil a través de su red de contenedores.
También se ha dado cuenta de la constitución de la nueva Cáritas parroquial de El Toboso y se consolidó la red de economatos Cor IESU, con 15 economatos, asistiendo mensualmente a 950 familias.
En el entorno rural, el Proyecto San José prestó cobertura a cerca de 1.300 familias en municipios de menos de 9.000 habitantes. En el apartado sociosanitario, el centro residencial Hogar 2000 atendió a 36 personas con enfermedades crónicas avanzadas, prestando un soporte médico, psicosocial y de salud mental especializado.
¿Cómo se financia?
Cáritas Toledo ha explicado que para sostener la red de recursos y poder hacer frente a las distintas pobrezas, se ejecutó una inversión social total de 5,74 millones de euros. Esta cifra responde, asegura, “a una estricta política de racionalización, control de costes internos y revisión de proveedores implementada para mitigar el impacto de la inflación y el encarecimiento de los suministros básicos”. Un encarecimiento, abunda, que ha sido “especialmente gravoso en los centros residenciales abiertos las 24 horas del día”.
La estructura de ingresos mantuvo “el modelo estratégico de sostenibilidad de la entidad”, con más fondos privados que públicos, y con el objetivo de “salvaguardar la independencia de la acción caritativa”.
Cáritas Toledo se financia en un 53% con fondos privados. Entre ellos, con las aportaciones de 678 socios, 1.172 donantes puntuales y 3.352 colaboradores económicos vía canales digitales (Bizum). En el tejido corporativo destaca la alianza con 43 empresas, además del apoyo de la Fundación La Caixa y la Fundación Mutua Madrileña.
La financiación pública asciende a un 47% y corresponde a subvenciones y convenios finalistas con la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha , el Gobierno de España, el Fondo Social Europeo , la Diputación Provincial de Toledo y diversos ayuntamientos de la archidiócesis, como Toledo, Talavera e Illescas
El balance económico fue aprobado por el Consejo Diocesano del 27 de mayo y, al igual que en los últimos tres ejercicios, será sometido a una auditoría externa independiente antes de su publicación íntegra en la web institucional.