Nuevas ayudas para rehabilitar viviendas en Castilla-La Mancha: más cuantía y menos requisitos

Ya hay nueva línea de ayudas públicas destinadas a la rehabilitación energética y mejora de edificios y viviendas de Castilla-La Mancha finalizados antes de 2006. La convocatoria la ha publicado la Consejería de Fomento en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) y está cofinanciada al 80 por ciento por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder 2021-2027). En total, se destinarán 50 millones de euros. Pueden solicitarse hasta el próximo 30 de noviembre.

La finalidad principal de estas subvenciones es reducir el consumo de energía primaria no renovable en el parque edificatorio y fomentar el uso de energías renovables como la solar, biomasa, geotermia y aerotermia.

Las actuaciones se organizan en tres líneas principales. La primera de ellas está dirigida a edificios de uso residencial colectivo y exige lograr una reducción de al menos un 40% en el consumo de energía primaria no renovable.

En segundo lugar, otro bloque está destinado también a edificios residenciales, pero en lo referido a instalaciones térmicas por biomasa (requiere reducir al menos un 30% la energía primaria no renovable y un 45% las emisiones de CO2 en actuaciones integradas), así como sistemas fotovoltaicos, térmicos o híbridos con un máximo subvencionable de tres kilovatios (kW) por vivienda.

La tercera línea de ayudas se destina a viviendas unifamiliares. Exige una reducción mínima del 60% en el consumo de energía primaria no renovable.

Beneficiarios y novedades

Pueden beneficiarse de estas subvenciones personas físicas o jurídicas propietarias de viviendas unifamiliares o edificios colectivos, comunidades de propietarios, agrupaciones de comunidades y cooperativas.

Una de las novedades de esta convocatoria es que las personas propietarias en situación de vulnerabilidad económica pueden percibir una ayuda complementaria de hasta el 100% del coste de la actuación que les sea imputable. El umbral de vulnerabilidad se determina según los ingresos de la unidad de convivencia respecto al IPREM.

También destaca el hecho de que en municipios de zonas escasamente pobladas o en riesgo de despoblación la cuantía máxima y el porcentaje de ayuda aumentan un 20%.

A esto se añade que se reducen los requisitos de potencia fotovoltaica exigidos para acceder a las ayudas de la sublínea de energía solar, la obligación de presentar el Libro del Edificio Existente para la Rehabilitación junto con la solicitud y la exigencia de que las viviendas constituyan domicilio habitual y permanente para poder acceder a las ayudas. 

La convocatoria establece tres condiciones fundamentales para poder acceder a las ayudas, que son que los edificios tienen que estar construidos antes de 2006, que los trabajos no podrán haberse iniciado antes de la presentación de la solicitud y que la inversión mínima tiene que ser de 200.000 euros.

Estas ayudas recibieron luz verde del Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha la semana pasada. Entonces, el consejero de Fomento, Nacho Hernando, recordó que se trata de la segunda convocatoria en materia de rehabilitación con fondos FEDER y que el objetivo es poder rehabilitar más de 2.000 viviendas.