La Junta de Castilla y León asegura que tendrá el “100%” del operativo mientras las empresas de extinción levantan el plantón

La Junta de Castilla y León ha asegurado que afronta la campaña de alto riesgo de incendios con el operativo previsto y da por encauzado el conflicto que amenazaba con dejar fuera de las labores de extinción a cerca de un millar de trabajadores de empresas privadas. El portavoz del Ejecutivo autonómico, Carlos Fernández Carriedo, ha afirmado este miércoles que las quejas de la patronal sobre la aplicación de la normativa de prevención de riesgos laborales se han solucionado después de la reunión a tres bandas entre Inspección de Trabajo, la Comunidad y la propia patronal.

La Asociación Nacional de Empresas Forestales (ASEMFO) anunció el 28 de mayo, apenas a 15 días de empezar la temporada de riesgo alto de incendios, que sus asociados dejarían de acudir a los incendios forestales en Castilla y León al considerar que la situación era “jurídicamente inviable”. La decisión afectaba a cerca de 950 bomberos forestales y dejaba en el aire la intervención de una cantidad importante de efectivos.

Según ha explicado Carriedo tras el Consejo de Gobierno, el primero de esta legislatura, se ha alcanzado un acuerdo técnico que permite a las empresas cumplir las nuevas exigencias en materia de seguridad y salud laboral. “Entendemos que este acuerdo habilita ya el funcionamiento ordinario de los contratos que están en vigor”, ha apuntado.

La posición del portavoz coincide con el anuncio realizado por ASEMFO esta misma semana. La patronal ha confirmado que sus empresas volverán a participar en el operativo tras los avances alcanzados con la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal y la Inspección de Trabajo. Entre las medidas acordadas figuran la implantación de instalaciones de higiene para las cuadrillas y un protocolo específico para cumplir los requerimientos laborales planteados por la Inspección.

No obstante, las empresas advierten de que siguen pendientes cuestiones de fondo, como la adaptación de los contratos públicos a la nueva legislación y el reconocimiento profesional de los bomberos forestales.

Según Asemfo deciden volver a la extinción de incendios forestales en Castilla y León como “ejercicio de responsabilidad y compromiso con la protección del medio natural y la seguridad de la ciudadanía”.

En un comunicado, explican que, tras las reuniones con la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal y la Inspección de Trabajo, se concretaron medidas “clave” como la definición de instalaciones de higiene para todas las cuadrillas del operativo, así como la implantación de un protocolo específico en esta materia, conforme a los requerimientos de la Inspección. Ahora, las empresas están comprobando que estas instalaciones reúnen la calidad mínima.

A pesar de que, como ha considerado la patronal, es un paso “fundamental” para garantizar la seguridad jurídica de las empresas y de los trabajadores “aún” permanecen pendientes cuestiones de gran relevancia, como el “reconocimiento de la categoría profesional de bombero forestal y la necesaria adaptación de los contratos que las empresas mantienen con la Junta de Castilla y León

La Junta defiende que el operativo estará completo

Durante la comparecencia, Carriedo ha respondido a las críticas de los sindicatos por la falta de medios aéreos en la Comunidad. En Zamora, CCOO había denunciado que ninguno de los tres helicópteros asignados a la provincia estaba operativo en el arranque del periodo de máximo riesgo.

El portavoz ha reconocido que uno de los aparatos sufrió una avería relacionada con una ventanilla, aunque ha asegurado que la incidencia ya ha sido solucionada. Además, ha indicado que otro helicóptero se incorporará de forma inmediata al servicio, por lo que la Junta espera disponer del “100% del operativo” previsto.

Tras comenzar la campaña de incendios el 12 de junio, los sindicatos han alertado de carencias en distintas provincias. A la falta o retrasos de medios aéreos se suman las  dificultades para cubrir determinados puestos y problemas organizativos. El PSOE ha cuestionado la preparación del dispositivo y ha advertido de que el operativo llega al verano con menos recursos de los comprometidos tras los grandes incendios de los últimos años.

Una nueva dirección general para coordinar la lucha contra el fuego

Carriedo ha defendido la reorganización impulsada por el nuevo Gobierno autonómico con la creación una Dirección General específica de Prevención y Extinción de Incendios Forestales, que recae en Ángel Sánchez, que a principios de esta campaña se mostró reacio a los desbroces y limpieza de combustible masivos fuera de temporada de alto riesgo por falta de dinero, según publicó Ileón.

El portavoz ha defendido que la creación de esta Dirección General servirá reforzar la coordinación de una materia que considera estratégica para Castilla y León, la comunidad con mayor superficie forestal de España, con más de 5,1 millones de hectáreas de monte.

El nombramiento de Ángel Sánchez, hasta ahora responsable técnico del operativo autonómico, ha sido recibido con críticas por parte de algunos sindicatos y grupos de la oposición.

Tras la separación de las competencias de la Consejería de Medio Ambiente en este nuevo Gobierno autonómico, Carriedo ha rechazado que exista una dispersión de áreas de dentro del Ejecutivo. Según ha matizado, toda la gestión operativa depende de la nueva dirección general integrada en la Consejería de Medio Ambiente y Energía, aunque otras áreas del Gobierno colaborarán en cuestiones relacionadas con financiación, personal o protección civil.